DOLAR
$915,00
UF
$40.864,55
S&P 500
7.674,10
FTSE 100
10.809,18
SP IPSA
11.337,85
Bovespa
171.014,62
Dólar US
$915,00
Euro
$1.068,92
Real Bras.
$178,06
Peso Arg.
$0,61
Yuan
$136,10
Petr. Brent
93,07 US$/b
Petr. WTI
85,67 US$/b
Cobre
6,66 US$/lb
Oro
4.695,10 US$/oz
UF Hoy
$40.864,55
UTM
$71.649,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍMax Villegas Director Ejecutivo IDA Chile www.ida.cl
Por: Equipo DF
Publicado: Jueves 29 de mayo de 2014 a las 05:00 hrs.
Pensar en el cliente es el mantra de cualquier negocio que pretenda ser rentable. Para quienes vendemos servicios o productos a otras empresas, esta regla se vuelve aún más compleja. Las relaciones comerciales entre empresas obligan a instalarse en un escenario dual, donde tenemos al cliente con exigencias propias de su modelo de negocios y también al consumidor final, quien compra los productos ofertados.
Para entregar servicios digitales (estrategia, diseño, desarrollo, analítica o marketing) nos ponemos en una situación donde, por un lado, tenemos a un cliente que es experto en su modelo de negocios, pero conoce poco y nada de cómo adaptarlo al mundo online. Es común que el cliente se acerque pensando que el trabajo es sencillo, que solo hay que montar un sitio web, desarrollar una aplicación o crear una fanpage. Nada más lejos de la realidad.
El trabajo en la web requiere plantearse cuestiones fundamentales, con definiciones a largo plazo y la planificación exhaustiva de objetivos, metas e indicadores de rendimiento. Mientras el cliente entra pensando que será una prueba de 100 metros planos, en realidad se encuentra con una carrera de fondo, más cercana a una maratón con obstáculos.
Los malos actores de la industria de servicios digitales han ayudado a arraigar esta idea, con una mirada indolente a los requerimientos propios de cada negocio y nula planificación estratégica del trabajo solicitado. Son ellos los que se quedan en respuestas puramente técnicas, haciendo entrar al cliente a una espiral de “apagar incendios”, lo que le impide mirar con perspectiva y dedicarse a lo realmente importante, que es llegar con su producto o servicio a sus propios usuarios.
Al comenzar una relación comercial se vuelve esencial involucrar al mandante a la toma de decisiones, insertándolo en los procesos de trabajo para enseñarle a adaptar su negocio al ecosistema digital, complejo y con desafíos únicos que aparecen día a día. Sentarse con el cliente a definir indicadores de rendimientos, metas de negocio y objetivos relacionados con su negocio ayuda a ganarnos su confianza y a dejarle claro, desde el comienzo, de qué forma mediremos el éxito de su estrategia digital.
Es fundamental, entonces, acompañar al cliente en todas las etapas de trabajo, desde la planificación a la implementación y mantención, considerando procesos paralelos de evaluación y colaboración. Todo esto recordando que los objetivos de un proyecto digital no son solo técnicos, también involucran a la estrategia de negocios propia de la compañía.
En IDA nos hacemos acompañar por una metodología centrada en el usuario para pensar, planificar y ejecutar nuestros proyectos digitales. Con esta herramienta podemos entender e incorporar las necesidades del usuario final de una plataforma online, evidenciando los resultados de cada negocio a través de estadísticas claras y contrastables. Así nos aseguramos que un visitante podrá usar un sitio web, sentirá satisfacción por los servicios entregados y, lo más importante, repetirá su uso. Esta filosofía también nos orienta para ponernos en el lugar de nuestros usuarios, que son los clientes que buscan un proveedor digital de confianza. Con nuestro apoyo sabemos que ellos se dedicarán 100% a lograr el éxito de su propio negocio.
La representación femenina llega a solo un 14%, mientras que, a nivel latinoamericano, esta alcanza un 25%. La participación de abogadas crece entre los jóvenes rankeados, donde las asociadas superan el 50%.
La dirigenta empresarial destacó la reciente aprobación de la reforma para la reactivación como uno de los elementos que contribuyen a que los privados tomen decisiones de nuevos negocios, pero anticipó que también es necesario abordar la flexibilidad laboral.
Con el auge de la IA generativa, la firma amplió su oferta a una suite que incluye construcción de agentes, extracción de datos con IA desde documentos, correos e imágenes, y un visualizador de procesos automatizados.
Una de las mayores constructoras de viviendas sociales del país afirma: “Desafortunadamente, todo el proceso de construcción estuvo cruzado por distintos inconvenientes, algunos derivados incluso de la pandemia de Covid-19”.
En este episodio de Fuera de Pista, conversamos con Dominique Rudloff, quien lidera una de las transformaciones más ambiciosas de la industria de la nieve en la región: consolidar a Valle Nevado como parte del hub de ski más importante de Sudamérica.