Pese a la disrupción del estrecho de Ormuz, que presionó el suministro de petróleo, el comercio global demostró ser resiliente. En el nuevo informe Perspectivas y Estadísticas del Comercio Mundial, de la Organización Mundial de Comercio (OMC) revisó al alza la previsión del volumen de intercambio de mercancías desde un 1,9% en marzo a un 3,9% en 2026 y un 4,1% en 2027.
Este impulso se debió en gran parte al incremento del gasto y la demanda de bienes para desarrollar inteligencia artificial (IA). Sin embargo, más del 80% de las exportaciones e importaciones de productos vinculados a esta tecnología se concentraron en solo 10 economías de Asia y Norteamérica.
Respecto de la región, el reporte estima que el volumen de mercancías de América del Sur crecerá 3,4% en 2026 y 2027.
En conversación con DF, la directora general adjunta de la OMC, Johanna Hill, analizó el impacto de la IA en el comercio mundial y las oportunidades de las que dispone la región para integrarse en este.
- ¿Qué impulso le dio la IA al comercio?
- Consideramos que creció aún más de lo que nosotros teníamos esperado. La inversión en productos relacionados con la IA tiene un componente fuerte de importaciones: alrededor del 70% de lo invertido se gasta en importaciones. Por eso es que tiene un efecto tan grande sobre el comercio internacional.
Si vemos las cifras de estos primeros seis meses, el impulso mayor son los bienes relacionados con la IA. Aproximadamente, el 48% del crecimiento del comercio mundial del año se explicó por productos relacionados. Crecieron un 69%, el año pasado fue del 31%.
- ¿Cómo ven desde la OMC el efecto en el comercio de una mayor confrontación geopolítica y un incremento del proteccionismo?
- Ha habido un distanciamiento del comercio entre China y Estados Unidos. Se ha visto una caída fuerte en el comercio entre estos países, incluyendo una baja de 29% de las importaciones estadounidenses desde China en 2025 y una caída en la cuota de mercado que tiene China en EEUU de 13,8% a 9,3% en ese período.
Estábamos dando seguimiento a una posible fragmentación del sistema en grupos. En los últimos dos años hemos visto que esta tendencia al distanciamiento ha disminuido de una manera importante. Consideramos que otro factor de la resiliencia que vemos es la mayor cooperación entre los países.
“Aproximadamente el 48% del crecimiento del comercio mundial del año se explicó por productos relacionados con la IA”.
- ¿Cómo ve a la región latinoamericana en este contexto?
- Latinoamérica y el Caribe en la OMC es una región de liderazgo y ese liderazgo se ejerce de muchas maneras. Se puede ver en el número de acuerdos, pero también se puede medir por el liderazgo que demuestran dentro de la institución. También vemos el liderazgo de la región en la participación activa en todo tipo de instancias, ya sea en la negociación de nuevos acuerdos, en lograr acuerdos que llevaron algún tiempo en negociar, o en implementar cooperación Sur-Sur.
Realmente la región ha tomado un rol muy importante en fomentar el uso, el conocimiento y seguimiento de las reglas, la cooperación internacional.
- ¿Cuáles son los principales retos en el corto plazo para el comercio mundial?
- La resiliencia no significa robustez. Uno de los retos más importantes es cómo asegurar que el sistema de comercio esté adaptado.
La incertidumbre es algo que afecta mucho a los sectores productivos y a las inversiones, lo que después puede afectar los flujos comerciales. También esa capacidad de readaptación y reposicionamiento de las cadenas de valor.
Invertir en un sistema multilateral de comercio abierto que sea predecible para que apoye y fomente ese tipo de inversión que nos lleve de la resiliencia a la robustez es importante.
- ¿Cuál es la participación de la región en el impulso del comercio a través de la inteligencia artificial?
- En la producción de bienes relacionados con la IA, como semiconductores, vemos una participación pequeña. Sin embargo, vemos que hay grandes oportunidades en la cadena de valor más extendida.
Los minerales críticos y los servicios prestados digitalmente están siendo impulsados de una manera muy importante por la inteligencia artificial y ahí hay una gran cantidad de oportunidades.
Las perspectivas que vemos para la región son alentadoras.
- Solo 10 economías concentran más del 80% de las exportaciones e importaciones de IA, según el informe de la OMC. ¿Qué pueden hacer los países de la región para integrarse a estos mercados de alto valor?
- Para el aprovechamiento de la IA, un eslabón importante es la economía digital y analizamos aspectos sumamente importantes. Estos aspectos tienen que ver con la inversión en cerrar cualquier brecha digital que exista, ya sea de infraestructura, pero también de capacidades de la población. Todo lo que son las regulaciones alrededor del comercio digital es importante para la economía ya basada en la IA.
- ¿Qué oportunidades ven para un mayor crecimiento en la región?
- El comercio Sur-Sur ha estado aumentando de una manera muy importante. De todos los tratados de libre comercio (TLC) que los miembros registran aquí en la OMC, hay aproximadamente 385 que han sido notificados y, de esos, cerca del 48% son acuerdos Sur-Sur. Entonces, existe una gran oportunidad entre los propios países de la región.
Las áreas de oportunidad están en la integración regional, en el comercio de servicios y el comercio digital. América Latina y el Caribe tienen alrededor del 2% de la participación mundial. ¿Qué te dice eso? Que hay oportunidades de crecimiento enormes.
- ¿Qué previsiones tienen para 2027?
- En nuestra previsión revisada para 2027, decimos que el comercio de bienes puede crecer -para la región Centroamérica, Suramérica, el Caribe- un 3,4%, las exportaciones, un 4,7%, y en servicios, 4,8%. Esto está basado en una previsión de un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2,7%.