Una de las principales propuestas de la reforma al mercado de capitales (MK4) es la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi).
Mientras la iniciativa del Ejecutivo avanza en el Congreso, actores del mercado convocados por el economista Mauricio Larraín, pusieron acento en la reactivación del negocio hipotecario, más allá de la propuesta de La Moneda.
El vicepresidente ejecutivo de comunicaciones, marketing y estudios de Santander, Fernando Larraín, anticipó un impacto positivo del Fonavi y recordó la experiencia del banco con iniciativas que dinamizaron a los hipotecarios, como fue el caso del subsidio a la tasa de interés.
“En los mejores momentos hacíamos operaciones de 2 mil créditos hipotecarios al mes. Pero luego se bajó a 600 y con el impulso de esas medidas las colocaciones se recuperaron hasta rondar actualmente los 1.300 créditos mensuales”.
Por ello, sostuvo: “Creemos que efectivamente esto (Fonavi) sí va a generar un efecto”.
Para que ello ocurra, advirtió, será clave el diseño de riesgo que los bancos mantendrán al transferir los créditos al Fonavi. “De lo contrario, no se podrá generar la cantidad de originación (de créditos) que efectivamente se pretende”, señaló.
Ahorro y la oferta
Otro de los puntos de discusión fue el plazo para que el Fonavi pueda traducirse en compras de viviendas. El foco estuvo en el Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV), que establece 30 meses de ahorro para completar un pie de 10%, y en si ese requisito podría postergar las decisiones de compra.
El presidente de Econsult, José Ramón Valente, planteó que los ahorros acumulados antes de la entrada en vigor de MK4 podrían ser considerados para cumplir con ese período.
“Como parte de la discusión del proyecto esto debería entrar y los ahorros previos no van a ser 30 meses, sino que instantáneos”, señaló.
En cuanto al objetivo de acelerar la demanda y si el mercado podrá responder con mayor oferta, el presidente del comité inmobiliario de la Cámara Chilena de la Construcción, Pablo Portales, advirtió que un aumento de la demanda sin tener los mismos niveles de construcción podrían presionar los precios.
“Si no se genera más oferta habrá una tendencia a subir los precios. Y no estamos en condiciones de que eso pase, por lo que se tiene que acompañar de una generación de oferta”, afirmó.