Los precios del cobre subían por tercera sesión consecutiva el martes, ya que las persistentes preocupaciones por la escasez de suministro mantenían al metal a un paso de su máximo histórico.
El contrato de referencia de tres meses del cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subía un 0,1%, a US$ 14.636,50 por tonelada métrica o US$ 6,63 por libra en las operaciones de la mañana, cerca del récord de US$ 14.875 registrado el mes pasado.
Las preocupaciones sobre el suministro siguieron acaparando la atención después de que Codelco suspendió parcialmente las operaciones en su mina de El Teniente tras un alud, mientras que la mina de cobre Centinela, de Antofagasta, y dos sindicatos se disponían a reanudar las negociaciones mientras continuaba la huelga.
Un dólar más fuerte encarece los metales denominados en la moneda estadounidense para los tenedores de otras divisas. El índice dólar se tomaba un respiro el martes, pero se mantenía cerca de un máximo de 18 meses.
Todas las interrupciones en las minas de cobre previstas para 2025-26 —incluidas las de la mina Grasberg en Indonesia y Kamoa-Kakula en la República Democrática del Congo— ascienden a entre 350.000 y 400.000 toneladas anuales de cobre contenido, lo que equivale solo al 30%-50% de las previsiones de interrupciones publicadas, señaló Panmure Liberum.
"Por lo tanto, el principal factor que impulsa los precios es probablemente de carácter especulativo o financiero", añadió el banco en una nota.
Un margen de interrupción es el porcentaje de la producción minera que los analistas estiman que se perderá debido a acontecimientos imprevistos en un año determinado.
Las existencias de cobre de la LME disminuyeron en 1.625 toneladas a 232.275 toneladas, lo que deja los inventarios fuera de Estados Unidos en niveles ajustados. El contrato al contado de cobre de la LME se negociaba con una prima de US$ 181,50 respecto del contrato a plazo a tres meses, lo que indica una escasa disponibilidad a corto plazo.