Bci volvió al mercado de deuda mexicano y lo hizo con una demanda que casi duplicó el monto que terminó colocando.
La entidad controlada por el grupo Yarur captó este jueves 2.000 millones de pesos mexicanos (unos US$ 111 millones) mediante una emisión de certificados bursátiles, que registró una sobresuscripción de 1,95 veces y donde participaron cerca de 20 cuentas de inversionistas, según fuentes conocedoras del proceso.
"Más allá el nivel de tasas, gracias a los instrumentos de cobertura, es un buen momento para emitir en términos de spread sobre los swap de tasas. En estos términos, la emisión quedó en un muy nivel", sostuvo Bci tras ser consultado por DF.
El hito marcó el regreso del banco a un mercado que ya conoce. En julio de 2011, Bci había debutado en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) con una emisión por la misma cantidad, aunque esta vez lo hizo a través de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA).
Además, la demanda abrió espacio para una emisión mayor. Bci tenía la posibilidad de duplicar el monto inicial mediante una opción de sobreasignación por otros 2 mil millones de pesos mexicanos, con lo que la operación podía alcanzar los US$ 223 millones.
Según el aviso de la colocación, los instrumentos de deuda tienen un plazo de cuatro años y vencen el 8 de octubre de 2030. Se pagará una tasa de interés variable vinculada al promedio de la TIIE de Fondeo, una tasa interbancaria a un día publicada por el Banco de México, más un margen de 64 puntos base.
"(Las tasas) superaron nuestras expectativas y confirman la buena decisión de no solo emitir en esta moneda bajo nuestro programa EMTN, sino que abrir un programa de deuda en México, lo que hizo financiarnos cerca de 30-40 pb más barato que emisiones de bancos similares", agregó Bci.
El programa
Con este antecedente, la colocación es solo el primer paso de un programa de financiamiento más amplio. Un día antes del cierre del libro, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México (CNBV) autorizó a Bci un programa de deuda por hasta 20 mil millones de pesos mexicanos, equivalentes a US$ 1.114 millones.
Con una vigencia de cinco años y carácter revolvente, el programa dejó abierta la posibilidad de que el banco vuelva a emitir deuda en ese mercado, tanto en pesos mexicanos como en unidades de inversión, dólares u otras divisas.
Bci explicó que el regreso a México responde al crecimiento que ha experimentado su mercado de renta fija, impulsado, según la entidad, por la reforma de pensiones del país.
A ello, se suma el tamaño del mercado azteca frente a otras plazas de la región, y abre oportunidades para captar recursos de inversionistas de banca privada, administradoras de fondos y bancos.
En cuanto al uso de los fondos, el prospecto preliminar de la operación indicó que los recursos se destinarán íntegramente a fines corporativos generales, sin un destino específico previamente definido. El documento precisó que no se contempla utilizarlos para amortizar deuda ni para adquirir activos ajenos al giro habitual del banco.
La emisión también llegó al mercado con la máxima clasificación crediticia en escala local, tras recibir notas “AAA.mx” de Moody's Local México y “AAA (mex)” de Fitch México.
La operación estuvo a cargo de Actinver, HSBC y Morgan Stanley México, y la emisión y liquidación de los títulos están previstas para el 13 de octubre. Los certificados no serán inscritos ante la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), por lo que no podrán ofrecerse públicamente en Chile.