La venta de rentas vitalicias sigue en pleno crecimiento, consolidando un año récord para uno de los principales negocios de la industria aseguradora.
En los primeros ocho meses de 2026, el sector en su conjunto otorgó 50.534 unidades de este producto previsional, lo que implicó un alza de 34,2% respecto de las 37.658 suscripciones que se realizaron en el mismo período de 2025.
Además, solo entre enero y agosto, las compañías de seguros de vida ya comercializaron el equivalente a 85,5% de todas las rentas vitalicias que se vendieron el año pasado, que fueron 59.106.
Las razones que explican el crecimiento, según han indicado desde la industria y expertos, son las menores barreras de acceso a esta modalidad de pensión, ya que la reforma previsional rebajó el requisito, de UF 3 a UF 2, para que una persona que está tramitando su jubilación pueda contratar una renta vitalicia.
“El mercado de rentas vitalicias atraviesa una fase de expansión especialmente dinámica, impulsada por la fuerte entrada de nuevos pensionados tras la rebaja del requisito de pensión mínima para acceder a esta modalidad”, señaló el socio de Actuarial Consulting, José Ampuero.
“Para las aseguradoras, este escenario abre una oportunidad relevante de crecimiento de los activos administrados, aunque su resultado económico dependerá de mantener la disciplina de pricing, estimar correctamente la longevidad y gestionar las inversiones con una perspectiva de largo plazo”, agregó.
En estos primeros ochos meses de 2026, Penta Vida encabezó el número de ventas, con 11.321 suscripciones, seguida por MetLife, con 9.112, y Consorcio, con 6.786.
Factor cesantía
Una de las interrogantes del negocio es si el ritmo de venta de rentas vitalicias se mantendrá el próximo año.
De acuerdo con Ampuero, el nivel actual se mantendría hasta el primer semestre de 2027, sobre todo si los índices de cesantía permanecen en rangos altos en los segmentos de mayor edad de la población.
“Es previsible que este impulso se mantenga durante los próximos meses y, posiblemente, durante la primera mitad del próximo año, sobre todo si el aumento de la cesantía lleva a más personas que cumplan los requisitos para pensionarse a buscar un ingreso de reemplazo estable”, indicó el especialista.