Economía

Brasil da un paso más hacia la aprobación de la reforma de pensiones que presiona a Bolsonaro

El texto previsional, que ha sufrido ciertas modificaciones, debe superar siete obstáculos legislativos para poder convertirse en ley. Se estima que esto se lograría después del tercer trimestre.

Por: María Gabriela Arteaga | Publicado: Miércoles 24 de abril de 2019 a las 04:00 hrs.
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La reforma de pensiones de Brasil comenzó a avanzar finalmente ayer en el Congreso, en el primero de una serie de obstáculos legislativos que deberá sortear el texto antes de convertirse en ley.

El Comité de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara Baja inició la discusión del proyecto que impulsa el gobierno de Jair Bolsonaro como piedra angular de su política económica y que ha mantenido en vilo a los inversionistas.

Un intento similar de votación fracasó la semana pasada, cuando los parlamentarios exigieron algunos cambios a la propuesta, obligando al Ejecutivo a ceder y a quemar capital político para asegurar su respaldo.

Tras ello, inversionistas y economistas anticipan que las modificaciones que se han aplicado llevarán a que el gobierno ahorre unos 600 mil millones de reales (US$ 152 mil millones) en diez años. Esa cifra equivale a cerca de la mitad de la meta original propuesta por el Ejecutivo.

“El optimismo ha bajado un poco y la incertidumbre es realmente alta”, comentó a Bloomberg Tania Escobedo, estratega con sede en Nueva York de RBC Capital Markets.

Perdiendo forma

En su forma original, la ley de pensiones busca ahorrar más de 1 billón (millones) de reales (US$ 254 mil millones) en una década al establecer una edad mínima de jubilación -de 65 años para los hombres y 62 para las mujeres- y restringir el acceso a ciertos programas de seguridad social.

Sin embargo, una serie de escándalos locales habían socavado los esfuerzos para avanzar con la propuesta emblemática.

El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, abandonó su papel de interlocutor después de pelearse con uno de los hijos del jefe de Estado, mientras que el ministro de Economía, Paulo Guedes, sorprendió este mes al enfrentarse a parlamentarios durante una audiencia sobre el proyecto de ley.

“El gobierno fracasó en las negociaciones desde el principio y la tensa relación con Maia y el Congreso hizo que sea más difícil gobernar”, dijo Marco Antonio Teixeira, profesor de ciencias políticas de la Fundación Getulio Vargas. “La forma final de la reforma no es lo que querían”.

Y es que para dar el paso de ayer, Planalto tuvo que hacer algunas concesiones menores, ante el pedido de los parlamentarios de que se publique la información completa del texto. Eso se hará mañana, mismo día en que se acordó instalar un comité especial para considerar la reforma de las pensiones.

Ahora bien, en el Comité Especial -que es la siguiente fase de debate para el proyecto-, el equipo económico intentará blindar los puntos más polémicos de la propuesta y de impacto fiscal más relevante, como la jubilación del trabajador rural.

Debilidad ejecutiva

Conforme pasan los días, el Ejecutivo de Bolsonaro se ve cada vez más debilitado mientras negocia a todo pulmón la aprobación del texto.

Las críticas desde dentro del mismo gobierno, las negociaciones infructuosas con parlamentarios y la comunicación poco clara han costado tiempo en un proceso turbulento que se enciende, aún más, con el debate legislativo.

En juego está una medida de austeridad clave que los inversionistas consideran crucial para reducir la deuda y encarrilar a la mayor economía de América Latina, que intenta estabilizarse pero cuyos pronósticos de crecimiento han sido revisados a la baja en ocho oportunidades consecutivas tan sólo para 2019.

El Ejecutivo había planificado que el Legislativo diera luz verde al texto en el primer semestre de este año. Pero, según avanza la agenda, no sería realmente posible y se ha empezado a hablar del tercer trimestre.

Tras superar el primero de los dos comités de la Cámara Baja, podrá pasar a una votación general. Al tratarse de una propuesta que modifica la Constitución, el proyecto de ley debe ser aprobado por 308 de los 513 diputados en dos votaciones separadas antes de pasar al Senado, donde también debe superar rondas de votación.

Ruta a seguir

  • Comité de Constitución y Justicia de la Cámara Baja: Con mayoría simple en la votación, la reforma sigue su curso en el Congreso.
  • Comité Especial de la Cámara Baja: Se establece un mínimo de 11 y un máximo de 40 sesiones para debatir la reforma. Se necesita mayoría simple para que sea aprobado el proyecto.
  • Votación en la cámara baja: Un total de 308 de 513 diputados deberán respaldar la reforma en dos votaciones separadas.
  • Comité de Constitución y Justicia del Senado: Se requiere mayoría simple a favor de la propuesta del gobierno para que ésta siga su curso en la instancia.
  • Votación en el Senado: Un total de 49 de los 81 senadores deberá aprobar la reforma en dos votaciones separadas.

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