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Columnistas

En sus marcas, listos…

SERGIO LEHMANN Economista jefe de BCI

Por: Equipo DF

Publicado: Lunes 2 de marzo de 2026 a las 04:04 hrs.

A pocos días de que José Antonio Kast asuma la presidencia, se respira en un aire más positivo en los mercados, que reconocen que el foco del nuevo Gobierno estará puesto en políticas que estimulen el crecimiento y el desarrollo del país. Bien sabemos que las principales tareas están del lado de la permisología, crecimiento, mercado laboral, ordenamiento de las cuentas fiscales y desregulación. Pero quiero aprovechar este espacio para ver un poco más lejos, reconociendo que es necesario ir instalando una mirada estratégica, con foco hacia el largo plazo. Es allí donde se juega el futuro de las nuevas generaciones.

Por razones familiares, durante febrero estuve en el Sillicon Valley, EEUU, el corazón de la innovación y los principales desarrollos tecnológicos.  Hoy, esta porción del mundo representa el principal engranaje del motor de crecimiento global. Poco contrapeso se observa desde otras latitudes. Europa da cuenta de un crecimiento endémicamente bajo, que difícilmente verá cambios significativos a futuro. China aún lidia con limitaciones estructurales, que vienen de un mercado inmobiliario en crisis y un sistema financiero, así como algunas áreas industriales, que advierten distorsiones y opacidad.

“No se trata de crear un ‘Chilicon Valley’, pero sí reconocer lecciones. Se advierte que es necesario avanzar hacia una mayor flexibilidad en los mercados, bajo un marco regulatorio moderno”.

Lo que ha hecho especialmente brillante a Sillicon Valley tiene tres dimensiones claves. Lo primero, aplicable para todo EEUU, es la flexibilidad de sus mercados. Lo segundo, se vincula con la calidad de la educación. No es casualidad que California albergue a tres universidades situadas entre las diez mejores del mundo.

No se trata de crear un “Chilicon Valley”, pero sí reconocer lecciones. Se advierte que es necesario avanzar hacia una mayor flexibilidad en los mercados, bajo un marco regulatorio moderno. Desde hace ya varios años hemos ido incorporando fricciones que frenan nuestro desarrollo. Asimismo, aún reconociendo que el deterioro de la calidad de la educación es un dolor que acarreamos desde hace tiempo, no hemos hecho nada para resolver esta desgracia, fruto de diagnósticos errados y sesgos políticos. Debemos poner los mayores esfuerzos en corregir la dirección que el país ha tomado en esta dimensión en los últimos 10 años. Más allá de que ello nos ha hecho menos competitivos, se ha truncado el sueño de mayor bienestar de millones de jóvenes.

Finalmente, requerimos potenciar ecosistemas que inviten a la innovación y el diseño de nuevas formas de hacer las cosas. Este es un componente fundamental del crecimiento, que Chile no ha empujado con suficiente fuerza.

Entonces, más allá de los desafíos económicos innegables que deberá enfrentar el gobierno de Kast en pocos días más, existen múltiples áreas donde las tareas son arduas y altamente exigentes. No las dejemos de lado, ya que también son urgentes.

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