Con más de 80 años de trayectoria en la Región de Los Lagos, Frigorífico de Osorno (Frigosorno) alista sus fichas para un año de expansión e inversiones estratégicas. La compañía, ligada al Grupo Feria Osorno, proyecta cerrar el actual ejercicio con ventas en torno a los $ 243 mil millones, un crecimiento de 11,5% respecto del año pasado. Este salto responde tanto a una mejora en sus redes de comercialización como a un incremento en el precio de la carne. Para 2027, en tanto, están proyectando un aumento de 5,8% a $ 257 mil millones.
Bajo este ritmo y con el fin de controlar los crecientes costos de distribución, la empresa está ampliando su presencia en el norte del país. “Vamos a tener una terminal nueva en Antofagasta que la vamos a abrir a mediados de año con una inversión del orden de los US$ 950 mil, y desde ese punto esperamos poder atender también a Calama y toda esa zona geográfica circundante”, señaló a DF Regiones el gerente general de Frigosorno, Alejandro Anwandter.
El nuevo centro de distribución se sumará a los que la empresa ya tiene en La Serena, Paine, Quilpué, Talcahuano y Talca.
Genética de Montana
La principal apuesta de Frigosorno, sin embargo, es sofisticar su materia prima mediante un nuevo proyecto llamado Beef on Dairy, apoyado por el Departamento de Agricultura y la Universidad de Montana, en Estados Unidos. El estado, ubicado en el noroeste de la potencia norteamericana, posee la mejor selección genética del mundo en razas cárnicas.
La iniciativa busca introducir genética cárnica de alto valor de la raza Angus en vacas lecheras nacionales, generando crías híbridas de máxima calidad para responder a un consumidor que hoy exige mayor infiltración de grasa. Esto permitiría a los productores lecheros seguir desarrollando su negocio y, al mismo tiempo, contar con terneros híbridos con carne de muy alta calidad.
El plan piloto comenzó este año con 2 mil dosis de semen especializado donado por el Departamento de Agricultura de Montana para inseminar vacas en predios de ocho productores locales. Durante esta etapa, el proceso será apoyado por equipos técnicos del estado, para observar en terreno la compatibilidad genética de los ejemplares. De tener éxito, la segunda fase contempla escalar el plan a medidados del próximo año, con otras 10 mil dosis y una inversión inicial en torno a US$ 100 mil.
Alejandro Anwandter, gerente general de Frigosorno.
Para Montana, el programa permitirá obtener información clave sobre el potencial de su material genético para cruces con ganado chileno, con miras de desarrollar nuevos negocios a futuro en el país.
Aunque el resultado no está asegurado, para los productores locales, el impacto económico podría ser muy significativo. Según detalló Anwandter, “el potencial para un ternero puede ser del orden de un 40% de precio adicional respecto a uno netamente lechero, y en un novillo de carne de un 15% a 20% de valor extra, lo que es significativo para la ganadería”.
Competitividad y diversificación
El desarrollo de estas cruzas resulta vital para la diversificación internacional de la compañía, que hoy concentra 50% de las exportaciones cárnicas de Chile a China y busca desconcentrar sus envíos desde la potencia asiática y potenciar sus despachos hacia otros mercados en Norteamérica y Europa.
El contexto internacional entrega una oportunidad inédita para este objetivo debido a la caída de los inventarios ganaderos globales, que no lograrían recuperarse en el corto plazo. “EEUU tiene un déficit de vacas para pariciones como nunca lo había tenido en los últimos 70 años. Entonces, pensamos que no solamente va a demandar carne magra para sus hamburguesas, sino que también va a empezar a demandar cortes para consumo”, afirmó el gerente general de la empresa ganadera.
A esto se suma que los precios históricamente bajos de países productores como Brasil, Argentina y Uruguay se han elevado. Hoy en día, la ganadería en Chile tiene valores muy semejantes a los del Mercosur, lo que le permitiría a Frigosorno competir de igual a igual, apoyado en la importante ventaja competitiva de poseer cuotas de ingreso con arancel cero gracias a su red de tratados de libre comercio con diversos países.
Sin embargo, el ejecutivo advierte que el principal obstáculo para expandir la industria local son las barreras regulatorias, ya que cerca de 15% del ganado en Chile utiliza promotores (hormonas) de crecimiento.
“La necesidad de tener una ganadería exportable a los principales puntos es importante. Europa demanda cortes sin hormonas; EEUU las permite, pero no se lleva todos los cortes. El éxito de la exportación es integrar las piezas en diferentes mercados, y eso nos lleva obligadamente a tener un sistema de trazabilidad exacto, pero muy complicado de llevar, como es el Sipec” (Sistema de Información Pecuario), recalcó.
A esto se suma el desafío de agilizar las acreditaciones sanitarias y religiosas, como los ritos Kosher exigidos por Israel o Halal, en los países asiáticos con tradiciones islámicas.
El potencial para un ternero puede ser del orden de un 40% de precio adicional respecto a uno netamente lechero, y en un novillo de carne de un 15% a 20% de valor extra, lo que es significativo para la ganadería.
Si consideramos el holding en su totalidad, el negocio transaccional también concentra fuertes inyecciones de capital. A través de su filial Feria Ganadera Osorno (Fegosa), la empresa transa una cifra cercana los 300 mil animales al año y actualmente se encuentra en plena etapa de modernización de su red de recintos.
Tras finalizar las obras de remodelación en Paillaco y avanzar en las de Purranque, el cronograma de la empresa contempla extender las mejoras hacia sus instalaciones en Puerto Montt y Osorno.
En paralelo, la firma está reestructurando su división de insumos agrícolas para enfocarse en la logística y en productos de mayor valor, lo que incluye la reciente representación comercial de los tractores multipropósito coreanos LS Tractor, provenientes de su fábrica en Brasil.