El regreso de Fiestas Patrias ha sido complicado para el Colegio Saint Andrew, que a dos décadas de su fundación enfrenta una compleja situación financiera.
El pasado martes 22 de septiembre, el 28° Juzgado Civil de Santiago acogió la solicitud de reorganización judicial de la Sociedad Educacional Saint Andrew, presentada en junio. Al día siguiente, el 29° Juzgado Civil hizo lo mismo con Inmobiliaria Camino La Posada, la sociedad propietaria del terreno y los edificios donde funciona el colegio.
El principal acreedor de ambas es Banco Internacional. En febrero de 2024, la inmobiliaria, entonces llamada Trends Inmobiliaria e Inversiones, firmó dos pagarés con el banco por $6.021 millones, y el colegio se constituyó en aval. Sin embargo, no se pagó ni la primera cuota de esos créditos, que a agosto ya acumulaban $990 millones en intereses.
El banco demandó en octubre de 2024 y en mayo de este año llegó el primer remate. Fue la casa en Lo Barnechea de Rodrigo Silva Millán, uno de los avales y quien controló ambas sociedades hasta 2023, según la inmobiliaria.
Ante la falta de postores, el banco se la adjudicó por $702 millones.
El siguiente activo a rematar era el terreno y las instalaciones del propio colegio, en Camino La Posada 13.823, tasados en $10.247 millones según la inmobiliaria. El remate estaba fijado para el 8 de octubre.
Para evitarlo, la inmobiliaria pidió protección judicial y se acogió a reorganización para negociar con sus acreedores.
De 615 a 240 alumnos
Ambas sociedades están unidas por algo más que la deuda. La inmobiliaria le arrienda el campus al colegio y las dos tienen los mismos dueños. En su solicitud, la inmobiliaria sostiene que desde 2023 el colegio no ha podido pagarle el arriendo, y hoy registra una cuenta por cobrar contra el establecimiento por $4.318 millones.
El origen de la crisis, según ese escrito, está en 2023. Los actuales administradores acusan a Silva de haber factorizado ese año buena parte de las matrículas y mensualidades y de retirar los fondos, lo que dejó al colegio sin caja.
El golpe se sintió en las salas. Según la inmobiliaria, el colegio partió 2023 con unos 615 alumnos y hoy tiene cerca de 240. A fines de 2025, la administración ya había anunciado a los apoderados que cerraría en 2027 si no aparecía un interesado en hacerse cargo, según informó a inicios de año The Clinic.
Un voto decisivo
El colegio también arrastra deudas propias. Dejó de pagar en diciembre de 2023 un crédito con Banco Security, hoy en manos de BICE, y un profesor verificó $10,6 millones por una conciliación laboral que no se cumplió.
Pero en ambas causas manda Banco Internacional, que concentra más del 99% de lo verificado hasta ahora contra el colegio y cerca de tres cuartas partes del pasivo de la inmobiliaria.
Las juntas que votarán los planes de pago serán el 4 y el 7 de diciembre. Si alguna de las sociedades no presenta su propuesta al menos diez días antes, el tribunal dictará su liquidación.