China está construyendo centros de datos a gran velocidad en sus regiones interiores, ricas en recursos energéticos, mientras Beijing busca convertir la abundancia de electricidad y los terrenos baratos en una ventaja en la carrera mundial por desarrollar inteligencia artificial (IA).
Este impulso está dando lugar a enormes nuevos centros de cómputo, como Ulanqab, en Mongolia Interior, donde se han construido o están proyectados 89 centros de datos. El despliegue de infraestructura de IA está entre los más rápidos y de mayor envergadura del mundo.
Beijing ha definido el avance de la IA como una prioridad estratégica nacional, con el objetivo de impulsar la productividad económica, consolidar su influencia política interna y asegurar su influencia global, procurando que una mayor parte del mundo dependa de su tecnología.
Aunque China enfrenta dificultades para conseguir suficientes chips avanzados que satisfagan la creciente demanda de IA, ha logrado movilizar los terrenos, la electricidad y la capacidad de construcción necesarios para levantar los centros de datos que los albergan.
Capacidad instalada
China ya cuenta con 24 gigavatios (GW) de potencia instalada para alimentar los centros de datos, más que el resto de Asia en conjunto, pero menos de la mitad de los 56 GW de Estados Unidos, según SemiAnalysis, una firma de investigación especializada en semiconductores. Otros 50 GW están en construcción o han sido anunciados.
Ulanqab, una remota ciudad agrícola conocida por sus papas y sus aperitivos de yogur, es uno de los ejemplos más llamativos de esta expansión.
En la ciudad se han comprometido alrededor de 15 GW de potencia eléctrica para capacidad de cómputo, lo que la convierte en el centro de datos de más rápido crecimiento de Asia, según un ejecutivo de uno de los principales operadores de centros de datos de la región, quien pidió mantener su anonimato debido a la sensibilidad del tema.
La ciudad se está beneficiando de ventajas cada vez más escasas en otros mercados: abundante energía eólica y a carbón, terrenos baratos, un clima frío y la capacidad de construir instalaciones rápidamente. Esto contrasta con Estados Unidos, donde conseguir electricidad y conexiones a la red eléctrica se ha convertido en una de las principales limitaciones para el auge de los centros de datos.
Los ingenieros incluso están transformando una escuela secundaria abandonada en un centro de datos. El operador ZData se hizo cargo del recinto después de que cerrara debido a la caída de las matrículas, en línea con la disminución de la población en edad escolar de la región. Pronto, filas de racks de servidores ocuparán el patio donde los estudiantes solían reunirse entre clases.
La magnitud de la construcción es visible en las afueras de la ciudad. Financial Times observó obras en marcha de al menos una docena de empresas distribuidas en cuatro extensos complejos de centros de datos, con algunos operadores construyendo en múltiples emplazamientos.
Entre ellas están Alibaba y Huawei, además de operadores como ZData y VNET, que construyen instalaciones y arriendan capacidad de cómputo a empresas tecnológicas.
ByteDance se ha convertido en la mayor fuente de demanda de infraestructura de cómputo arrendada en China, mientras que los laboratorios de IA DeepSeek y Z.ai también están construyendo instalaciones en Ulanqab, según personas informadas sobre el asunto. Z.ai no respondió a una solicitud de comentarios.
El presidente rotativo de Huawei, Eric Xu, señaló que la empresa, que cuenta con tres centros de datos en Ulanqab, evaluó numerosas ubicaciones antes de decidirse por la ciudad, debido a su electricidad barata y su cercanía con Beijing, a solo dos horas en tren de alta velocidad.
"Pensé que era una ciudad pequeña", dijo Xu, quien viajó a Ulanqab por primera vez en agosto. "Me sorprendió la magnitud. Es muy diferente de lo que esperaba".
Mongolia Interior, la región estratégica
Mongolia Interior contaba con 117 GW de capacidad eólica instalada a junio de este año, el mayor parque eólico de China y casi cuatro veces la capacidad eólica total del Reino Unido. También dispone de aproximadamente 130 GW de capacidad de generación eléctrica a partir de combustibles fósiles, principalmente carbón.
El analista energético de la consultora The Lantau Group, David Fishman, señaló que Mongolia Interior probablemente tiene el "mayor excedente local de electricidad" de cualquier región administrativa del mundo. "Hay una cantidad inmensa de electricidad cuya capacidad se utiliza a niveles muy bajos", afirmó. "Los centros de datos ayudan a absorber este excedente de energía", dijo.
Actualmente, los centros de datos de Ulanqab pagan alrededor de 0,358 yuanes -US$ 0,053- por kilovatio-hora (kWh) de electricidad, frente a precios industriales promedio superiores a 0,60 yuanes por kWh en muchas ciudades chinas y de aproximadamente 0,80 yuanes por kWh en Beijing.
El clima frío de la región también ayuda a reducir las enormes necesidades de refrigeración de los clústeres de cómputo de IA. Las temperaturas medias anuales en Ulanqab rondan los 4,3 °C, mientras que su proximidad a Beijing permite que los equipos de ingeniería lleguen rápidamente a las instalaciones.
Mongolia Interior también tiene la ventaja de contar con un grado inusual de flexibilidad respecto de cómo se abastecen de energía los grandes proyectos de cómputo.
Mientras que la mayor parte de China recibe suministro de State Grid, la empresa eléctrica nacional, el oeste de Mongolia Interior es abastecido por Mengxi Power Grid, una red eléctrica operada de manera independiente.
Las autoridades han permitido que algunos proyectos de centros de datos construyan instalaciones de generación eléctrica dedicadas, conectadas directamente a sus clústeres de cómputo, evitando algunas de las restricciones de la red que enfrentan los desarrolladores en otras regiones.
"Al construir centrales eléctricas conectadas directamente a las instalaciones pueden reducir costos y no tienen que pagar los costos de transmisión a la red eléctrica estatal", señaló el jefe de investigación tecnológica sobre China de Jefferies, Edison Lee.
Sin embargo, la región no está libre de limitaciones de recursos. Mongolia Interior no cuenta con abundantes reservas de agua, y un ejecutivo del sector de centros de datos advirtió que esto podría convertirse en un problema a medida que la industria se expanda.
Velocidad
Pero la ventaja de China va más allá del acceso a la energía. Los desarrolladores en Ulanqab también están construyendo centros de datos a menor costo y en menos tiempo de lo que es habitual en Estados Unidos.
Contratistas de todo el país han conseguido contratos para estos proyectos, con costos de construcción en la región aproximadamente un 20% inferiores a los de las ciudades más grandes, según Goldman Sachs.
Miles de trabajadores han sido trasladados a la zona y alojados en instalaciones temporales junto a las obras, muchas de las cuales tienen previsto finalizar en un plazo de entre 12 y 18 meses. Sus equivalentes en Estados Unidos suelen tardar entre 18 y 24 meses.
China ha sido pionera en el uso de módulos prefabricados, unidades estandarizadas, similares a contenedores de transporte, que albergan racks de servidores y pueden ensamblarse rápidamente. SemiAnalysis denomina este enfoque "centros de datos Lego", un diseño que también ha sido adoptado por los grandes proveedores estadounidenses de servicios en la nube.
A su vez, la velocidad y la magnitud de la construcción están dando origen a un ecosistema industrial en torno a los nuevos centros de cómputo, a medida que los proveedores de equipos establecen operaciones de fabricación y ensamblaje en las cercanías para reducir aún más los costos y los plazos de construcción.
Envision, el grupo chino de energías renovables, está construyendo un proyecto de energía verde junto a varios de los nuevos centros de datos de Ulanqab. La empresa afirma que eventualmente contará con 2 GW de capacidad de generación, suficiente para abastecer hasta un millón de tarjetas aceleradoras de IA.
A poca distancia, trabajadores de una planta de ensamblaje están montando turbinas eólicas que ayudarán a suministrar electricidad. Los proveedores extranjeros también se están beneficiando. Se observaron equipos de refrigeración líquida de Vertiv en varios emplazamientos, incluidas instalaciones operadas por ZData y Centrin Data System.
Reducir la dependencia
Beijing también está utilizando incentivos para orientar este enorme despliegue hacia su objetivo de reducir la dependencia de China de la tecnología extranjera.
Los centros de datos que utilizan procesadores nacionales en lugar de los procesadores de IA de Nvidia reciben mayores beneficios tributarios y descuentos en sus cuentas de electricidad y agua, según personas familiarizadas con estas políticas.
Por ahora, los analistas ven poco riesgo de que el auge de la construcción deje a China con grandes cantidades de capacidad de cómputo sin utilizar.
Lee señaló que la demanda de capacidad de cómputo se estaba acelerando a medida que las empresas tecnológicas chinas ampliaban su uso de IA, particularmente de agentes de IA, lo que contribuía al aumento de los precios del arriendo de capacidad de procesamiento de chips.
"No existe riesgo de construir en exceso", afirmó Lee y agregó que "el consumo de tokens se está disparando".
En cambio, la extraordinaria velocidad con la que China puede construir y abastecer de energía a sus centros de datos está dejando al descubierto el problema central de su impulso a la infraestructura de IA: conseguir suficientes procesadores avanzados.
Las restricciones impuestas por Beijing y Washington a las compras chinas de chips de Nvidia, junto con la limitada capacidad de producción de las fábricas de semiconductores chinas, han convertido este aspecto en una limitación fundamental.
"La pregunta es si los centros de datos podrán conseguir suficientes chips para instalar en los edificios", concluyó Lee.