La startup china de inteligencia artificial (IA) DeepSeek estará entre las empresas que informarán esta semana al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre los riesgos que plantea la IA, dijeron dos fuentes familiarizadas con el asunto, mientras líderes mundiales se reúnen en Nueva York para la Asamblea General anual de la ONU.
El Consejo de Seguridad, compuesto por 15 miembros, tiene previsto reunirse el miércoles para debatir sobre inteligencia artificial y seguridad internacional, semanas después de que varios líderes de la industria de IA pidieran una desaceleración coordinada del desarrollo de sistemas de IA cada vez más potentes, advirtiendo que pronto podrían mejorar por sí mismos y escapar del control humano.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, tiene previsto intervenir ante el Consejo, en una reunión en la que los diplomáticos también esperan la participación de altos representantes de Anthropic, informó Reuters la semana pasada. DeepSeek y otras empresas chinas de IA, entre ellas Moonshot, fueron invitadas a realizar intervenciones, dijo una de las fuentes.
El fundador de DeepSeek, Liang Wenfeng, no tiene previsto asistir, señaló la fuente, advirtiendo que los planes aún son susceptibles de cambios y podrían modificarse a último minuto.
DeepSeek y Moonshot no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
China ante los riesgos de la IA
El Consejo de Seguridad de la ONU, encargado de mantener la paz y la seguridad internacionales, se reunió por primera vez para abordar los riesgos de la inteligencia artificial en 2023. En ese momento, China advirtió que la tecnología no debía convertirse en un “caballo desbocado”, mientras que Estados Unidos alertó contra su uso para censurar o reprimir a las personas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió la semana pasada a los líderes mundiales que el rápido avance de la IA plantea riesgos que no pueden ignorarse, una postura que contrasta con la del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha sostenido que las salvaguardas existentes son suficientes y que China se beneficiaría de las dudas planteadas sobre el desarrollo de la IA.
Los medios estatales chinos han desestimado los llamados a desacelerar el desarrollo de la IA, calificándolos como parte de un “manual de la Guerra Fría”, destinado a preservar el dominio de Washington en tecnologías de vanguardia y excluir a Beijing del sistema mundial de gobernanza de la IA.
A diferencia de los líderes de laboratorios estadounidenses de IA de frontera como OpenAI y Anthropic, los responsables de los principales desarrolladores de modelos de China rara vez han planteado públicamente la posibilidad de que sistemas de IA cada vez más capaces puedan engañar a los seres humanos, eludir su control o provocar daños catastróficos.
También se han mantenido en gran medida en silencio sobre esos riesgos desde que el debate se intensificó este mes en Estados Unidos.
Altos funcionarios de Estados Unidos y China acordaron mantener nuevas conversaciones sobre seguridad de la IA, dijo el lunes el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, después de reunirse antes de las conversaciones previstas entre Trump y el Presidente chino, Xi Jinping, para finales de esta semana en Washington.