La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil abre un nuevo escenario para los negocios entre Chile y la mayor economía de América Latina. Infraestructura, energía y minería aparecen entre los sectores que podrían ofrecer oportunidades para las empresas chilenas durante los próximos cuatro años, de la mano de la continuidad de la agenda de reindustrialización y transición energética del mandatario.
Así lo planteó la presidenta de la Cámara Chileno-Brasileña de Comercio, Selma Nunes, quien destacó que el programa Nova Indústria Brasil, impulsado por el Gobierno, ofrece oportunidades para compañías chilenas vinculadas a energías renovables, minería sostenible, infraestructura y servicios tecnológicos.
“Las mayores oportunidades para las empresas chilenas no están solo en el comercio tradicional, sino en la integración a las cadenas de valor y la transferencia de innovación tecnológica”, sostuvo.
Entre las iniciativas que podrían abrir oportunidades de negocios, Nunes destacó el desarrollo del Corredor Bioceánico y los programas de concesiones en Brasil, que permitirían a firmas chilenas de ingeniería, servicios portuarios, gestión de concesiones, construcción y transporte internacional incorporarse a las cadenas logísticas regionales.
En energía, apuntó a la complementariedad entre la capacidad chilena de generación renovable y la demanda industrial brasileña, especialmente en el desarrollo de hidrógeno verde para descarbonizar la siderurgia y la producción de fertilizantes. A ello se suman oportunidades en electromovilidad, mediante la integración del litio y el cobre refinado chileno con la industria metalmecánica y automotriz brasileña para fabricar baterías, componentes pesados y vehículos eléctricos.
La dirigente también identificó espacios de cooperación en centros de datos, agroindustria y tecnología financiera.
En cuanto a los planes de expansión y adquisiciones de compañías chilenas en Brasil, Nunes sostuvo que la continuidad del mandatario permite mantener una mayor previsibilidad sobre las políticas industriales y regulatorias.
"No vemos un freno, sino una evaluación diferenciada por tipo de negocio", señaló. A su juicio, las empresas que venían evaluando ingresar o expandirse en Brasil mantendrían esos planes, dado el atractivo que sigue ofreciendo el mercado brasileño.