La llegada de los operadores chilenos marcó un punto de inflexión en el desarrollo de los centros comerciales de Colombia. Así lo aseguró el presidente ejecutivo de la Asociación de Centros Comerciales de Colombia (Acecolombia), Carlos Betancourt, quien destacó el papel que han desempeñado compañías como Parque Arauco, Mallplaza y Cencosud en la transformación de una industria históricamente dominada por un modelo de copropiedad, en el que comerciantes e inversionistas adquirían los locales comerciales.
En conversación con DF SUD, el dirigente gremial explicó que desde fines de los años ‘90 comenzaron a surgir vehículos de inversión inmobiliaria y empresas especializadas en la administración de centros comerciales, una tendencia que tomó mayor fuerza a partir de 2010, con el desarrollo de establecimientos de propietario único destinados al arriendo de locales.
En medio de esta transformación, Parque Arauco ingresó al mercado colombiano en 2008. “A Parque Arauco le tocó reunirse con varios comerciantes y convencerlos de entrar en alquiler”, recordó Betancourt, quien explicó que hasta entonces no era habitual que los comerciantes arrendaran sus locales.
Según explicó, este modelo permitió que los comerciantes destinaran menos recursos a la adquisición de inmuebles y concentraran su capital en inventarios y en la expansión de sus negocios.
Con el tiempo, también comenzaron a ingresar al mercado colombiano operadores de otros países, como Guatemala y Portugal. Sin embargo, Betancourt destacó que fueron las compañías chilenas las que abrieron el camino.
“Yo creo que a Chile le debemos desde Colombia ese impulso a la profesionalización y a la generación de unas condiciones de competencia más exigentes, desde una operación más rigurosa y más profesional”, afirmó.

Carlos Betancourt, director ejecutivo de Acecolombia
La presencia de los operadores chilenos
Actualmente, Parque Arauco opera siete activos comerciales en Colombia, que sumaban aproximadamente 258.500 metros cuadrados (m2) de superficie arrendable al cierre de 2025, según la memoria anual de la compañía. Además, contempla una inversión de US$ 81 millones para ampliar el centro comercial Parque La Colina, en Bogotá.
Por su parte, Mallplaza concretó a principios de octubre la adquisición de ocho centros comerciales Gran Plaza al fondo inmobiliario Pactia, por aproximadamente US$ 353 millones. Con esta operación, la firma alcanzó 13 centros urbanos y superó los 460 mil m2 de superficie arrendable en el país.
En tanto, Cenco Malls, filial de Cencosud, concretó en junio la adquisición del 51% del centro comercial Plaza Central, en Bogotá, por unos US$ 125 millones.
68 malls Proyectan o desarrollan ampliaciones y remodelaciones en Colombia.
De la expansión a las remodelaciones
La industria colombiana atraviesa hoy una etapa de consolidación, en la que las ampliaciones y remodelaciones han comenzado a ganar protagonismo frente a la construcción de nuevos centros comerciales.
Según Betancourt, entre 2003 y 2015 el sector experimentó un período de fuerte expansión, con un importante aumento en la construcción de nuevos establecimientos. Sin embargo, el ritmo de aperturas comenzó a disminuir a medida que el mercado necesitaba absorber la oferta incorporada durante esos años.
De acuerdo con cifras de Acecolombia, en 2023 no se inauguraron nuevos centros comerciales en Colombia, mientras que en 2024 se registraron cuatro aperturas, que sumaron 108.917 m2 de superficie arrendable. En 2025, en tanto, se inauguró solamente un establecimiento, que incorporó 6.800 m2 al inventario nacional.
En contraste, el gremio identificó 68 centros comerciales que están planificando o desarrollando proyectos de ampliación o remodelación, equivalentes al 26% de los establecimientos del país, con iniciativas proyectadas para los próximos cinco años.
Betancourt explicó que actualmente resulta más atractivo ampliar centros comerciales existentes, cuyos flujos de visitantes y niveles de ventas ya son conocidos, que desarrollar nuevos proyectos, cuyo desempeño depende de estimaciones sobre la demanda que podrían captar.
El escenario económico también ha condicionado los planes de expansión de las marcas comerciales. En ese contexto, Betancourt cuestionó las condiciones que enfrentó el sector durante la administración del expresidente Gustavo Petro, apuntando a la incertidumbre, los costos y la presión tributaria.
A juicio del dirigente, durante ese período se deterioraron las condiciones para invertir en el país, lo que llevó a distintas marcas a reducir sus planes de expansión. A ello se sumaron las elevadas tasas de interés registradas durante 2023, que también dificultaron las decisiones de crecimiento de los comerciantes.
No obstante, señaló que algunas compañías continuaron expandiéndose, aprovechando la coyuntura y apostando por el largo plazo.
De cara a 2027, Betancourt anticipó que podrían comenzar a materializarse proyectos de ampliación y remodelación que hasta ahora estaban a la espera de condiciones económicas más favorables.