La española Telefónica continúa avanzando en su retirada de Hispanoamérica. Tras concretar la venta de sus operaciones en seis países de la región entre 2025 y 2026, el gigante de las telecomunicaciones dio un nuevo paso en su estrategia de desinversiones, luego de que las autoridades mexicanas autorizaran la venta de su filial local, Movistar, por US$ 450 millones.
La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) de México dio luz verde a la operación acordada en abril pasado con Melisa Acquisition, un consorcio liderado por OXIO y Newfoundland Capital Management, que contempla la adquisición de la totalidad de las acciones que Telefónica posee en las sociedades que conforman su negocio mexicano.Las partes tendrán un plazo de seis meses para concretar la transacción.
El movimiento se enmarca en el plan estratégico Transform & Grow 2026-2030, con el que el grupo español busca reforzar su presencia en cuatro mercados principales: España, Alemania, Reino Unido y Brasil.
La nueva etapa de desinversiones de Telefónica en Hispanoamérica comenzó a materializarse en 2025. En febrero de ese año, Telefónica concretó la venta de su filial argentina a Telecom Argentina por US$ 1.245 millones. Dos meses después, en abril, se desprendió de su operación en Perú, adquirida por Integra Tec International.
37,9% es la Participación de mercado de la firmía en Brasil.
A estas transacciones se sumaron las ventas de Uruguay y Ecuador a Millicom, concretadas en octubre de 2025, por valores de US$ 431 millones y US$ 380 millones, respectivamente.
El proceso continuó durante 2026. En febrero, Telefónica cerró la venta de su participación del 67,5% en Colombia Telecomunicaciones a Millicom por US$ 214 millones. Días después, concretó su salida de Chile mediante la transferencia del 100% de Telefónica Móviles Chile a NJJ Holding y Millicom, en una operación valorada en aproximadamente US$ 1.215 millones.
Sin embargo, los procesos de desinversión no han enfrentado las mismas dificultades en todos los mercados. El analista de mercados de la app de inversiones XTB, Felipe Oyarzún, explicó que las diferencias han estado relacionadas principalmente con la identidad de los compradores y los efectos que cada operación genera sobre la competencia.
En ese sentido, señaló que Chile y México han presentado procesos de salida más simples, debido a que sus respectivos compradores no implicaron integrar el negocio de Telefónica dentro de uno de los grandes operadores móviles previamente establecidos.
En cambio, indicó que en Colombia y Argentina las adquisiciones por parte de Millicom y Telecom, respectivamente, “aumentaron la concentración y llevaron a las autoridades a imponer condiciones, desinversiones y medidas para preservar el número de competidores”.
El analista también apuntó a la situación financiera de las filiales como otro factor relevante. En el caso de Perú, explicó que Telefónica consiguió desprenderse de su operación, “pero prácticamente sin recuperar valor”.
US$450 millones es el valor de la operación de venta de Telefónica México.
Las operaciones que permanecen en la región
En medio de este proceso, Brasil mantiene una posición distinta dentro de la estrategia del grupo. A través de Telefónica Brasil, que opera comercialmente bajo la marca Vivo, la compañía conserva su presencia en el país. Según datos de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones de Brasil (Anatel), Vivo concentraba el 37,9% de los accesos de telefonía móvil al cierre del segundo trimestre.
Venezuela, en tanto, permanece entre las últimas operaciones de telecomunicaciones que el grupo conserva en la región. La compañía continúa prestando servicios a través de Movistar, aunque el mercado forma parte de su estrategia de salida de Hispanoamérica.
La presencia de Telefónica en Venezuela ha estado marcada por antecedentes judiciales. En noviembre de 2024, su filial local acordó pagar una multa de US$ 85,26 millones para resolver una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos por un esquema de sobornos a funcionarios venezolanos destinado a obtener acceso preferencial a dólares estadounidenses mediante una subasta cambiaria realizada en 2014.
Según las autoridades estadounidenses, la compañía recurrió a dos proveedores que realizaron aproximadamente US$ 28,9 millones en pagos corruptos a un intermediario, con conocimiento de que parte del dinero llegaría a funcionarios venezolanos. Como resultado, la filial consiguió acceder a más de US$ 110 millones mediante una subasta cambiaria.
Pese a la retirada de sus operaciones tradicionales de telecomunicaciones en Hispanoamérica, el grupo español también mantiene determinadas actividades tecnológicas en la región.
En diciembre de 2025, Telefónica Tech anunció un acuerdo con la compañía tecnológica Hiberus para vender sus negocios en Colombia, México y Chile. Sin embargo, la operación contempló que el Centro de Operaciones Digitales de Colombia continuara formando parte de Telefónica Tech.
Desde esas instalaciones, ubicadas en Bogotá, la compañía desarrolla actividades vinculadas con servicios de ciberseguridad y computación en la nube. El acuerdo también contempla mantener una alianza estratégica con Hiberus para continuar atendiendo a clientes multinacionales en Latinoamérica.