Integra la Comisión Especial Mixta de Presupuestos y tiene una mirada más bien pesimista, desde el punto de vista opositor, respecto de la tramitación del Presupuesto 2027. El diputado Carlos Bianchi (indep. PPD) advierte que luego de que en la Comisión de Hacienda el ministro Jorge Quiroz asegurara que el país no se endeudaría, pero ahora está pidiendo US$ 25.000 millones en el proyecto de presupuesto, le ha restado credibilidad al secretario de Estado, pero también critica que la oposición no cuente con un liderazgo que se haga cargo de bajar las directrices en este debate.
-¿Cuáles son sus principales reparos, si es que los tiene, con el proyecto de presupuesto presentado por el gobierno?
-La no credibilidad del ministro Quiroz es el principal reparo y lo fundamento en que uno de los hechos más significativos, para mí, es no haber advertido él en su momento, hizo todo lo contrario, del nuevo endeudamiento de estos US$ 25 mil millones.
-¿No adelantó nada en Hacienda o dio alguna señal de que algo así podría venir?
-No, no sólo no lo adelantó. Si lo hubiese adelantado no tendría reparos y podría creer en la palabra del ministro, porque le dijo al país y al Congreso que no se iba a endeudar. Ese es el hecho más gravoso. Decir en Hacienda que no iba a haber endeudamiento, que la reforma tributaria que llevó a cabo y todos los ajustes que hizo le iban a permitir más crecimiento y no tener que endeudarse. Y lo primero que saca del maletín -que es otra cosa rara, porque no había visto nunca a un ministro, trayendo un maletín que haya comprado y con candado- es el enorme endeudamiento. Y tiene algunos otros. Ese es mi principal reparo.
-¿Tiene otros?
-Muchísimos, otro que me hace no creerle, por ejemplo, es lo que tiene que ver con las regiones, que es un hecho grave.
-¿Los recortes para las regiones?
-No sólo se baja el presupuesto de las regiones, frena el desarrollo de proyectos que venían desarrollándose y eso también trae consecuencias en el desempleo en los territorios. Otro hecho grave es una rebaja sustantiva a la Ley Ricarte Soto. Y yo tengo que preguntarme inmediatamente, a sea, ¿el señor Quiroz prefiere rebajar la Ley Ricarte Soto y auspiciar un proyecto de pañales? O sea, ¿son más importantes los pañales que los remedios que las personas requieren, a través de la Ley Ricarte Soto? Remedios de un costo prohibitivo, altísimo, y podríamos sumar y seguir.
-¿Cree que con el endeudamiento de US$ 25.000 millones se podría superar el límite de 45% del PIB de deuda?
-Absolutamente. Estamos llegando al 45% y eso lo grave. El endeudamiento llega al 44% del PIB y algo. Pero eso no es todo. Lo que ocurre es que como todas las propuestas que ha hecho Quiroz son de mediano y largo plazo, al 2030, 2031-2032, el próximo año, si es que no tiene crecimiento, cosa que va a ser complejo tener a los niveles que él pretende, además, anuncia que en tres años va a llegar al 4% de crecimiento. ¡Ojalá Dios y el diablo lo escuchen! Porque la verdad de las cosas, que es anhelo, un sueño difícil de concretar. Pero va a necesitar endeudarse más y va a seguir aumentando la deuda.
-¿Eso qué significa?
-Es que es allí donde tengo el principal reparo de todo lo que te he dicho. Y es que si yo sé que ese es mi escenario económico; si sé que tengo un desempleo altísimo; si sé que he tenido que endeudarme habiendo dicho que no lo haría, por qué persiste en la reforma de tributaria y no hace que en dos años aplique reintegración y rebaja tributaria.
-¿Postergar su aplicación dice usted?
-Sí claro, pero no postergar la reforma completa, lo que hay que postergar es reintegración y rebaja tributaria, de esa reforma, y con eso se puede saldar muchos temas que está cortando en lo social y en todo lo que se ha anunciado.
“Creo que Quiroz es un gran provocador y le da lo mismo”
-A su juicio, ¿de qué manera este proyecto incide en la figura presidencial y en los compromisos asumidos en campaña?
-El ministro Quiroz transita por una carretera y el Kast por otra. Excúseme, con el mayor respeto, yo no creo que Quiroz escuche Kast en materia económica. Quiroz está con un mandato, probablemente, de un selecto grupo económico que puso a Quiroz y Quiroz está haciendo la pega, la está haciendo con mercado de capitales, la está haciendo con la reforma tributaria, la está haciendo con no aplicar el Mepco que en su momento. Él está haciendo la pega para la que está preparado y acostumbrado de toda su vida, me imagino; le hemos conocido el historial profesional para atrás. Pero no creo que Kast influya en Quiroz, al contrario, Quiroz influye en Kast. Entonces, yo diría que Kast esta administrando no gobernando, porque la gobernabilidad es otra cosa.
-Dado que si el presupuesto no se despacha en el plazo que le asigna la ley rige la propuesta original presentada por el Ejecutivo, entonces no hay mucho incentivo para llegar a acuerdo por parte del gobierno. En ese escenario, ¿qué espera usted entonces de esta tramitación?
-Más bien te puedo decir lo que creo que va a pasar, porque si tratara de esperar algo, creo que saldría muy defraudado. Creo que va a haber un gran debate, de los que yo denomino como canibalismo político, donde se comen entre los mismos; pero, al final, como nosotros no tenemos potestad legal para aumentar presupuesto, solo para bajar. La verdad es que no va a pasar nada. En el caso de Magallanes hay un hecho grave, además, porque rebajan 17 mil millones, al Ministerio de Energía, y de los 17 mil, 11 mil rebaja el subsidio a ENAP, que tiene que ver con el gas.
-En ese contexto, ¿qué puede pasar?
-Lo que va a pasar es que vamos a alegar todos, pero Quiroz va a salir con su proyecto aprobado y lo va a volver a meter en su maletín y se va a llevar con su maletín con el con reparos más o reparos menos. Pero lo que creo que va a pasar de verdad y desearía estar tremendamente equivocado, es que todo esto va generando un caldo de cultivo que podría llevarnos a tener un quiebre social el próximo año. Eso es lo que yo creo que podría llegar a ocurrir. Cosa que no deseo. Pero es tan avasalladora la forma en que Quiroz lleva su mandato, a lo que viene, que va a provocar.
-¿De qué forma?
-En que la gente ve que la cesantía no va a ser revertida. Ellos van a mostrar una cifra de que en tres meses lograron bajar la cesantía, pero en el plazo mediano y largo no se baja nada, mientras no haya un estatuto, no haya un incentivo a las pymes, acceso a créditos blandos a las pymes, eliminación de deuda tributaria. Creo que Quiroz es un gran provocador y le da lo mismo, porque el mandato que él tiene es uno.
“No hay un liderazgo en la oposición que convoque, que dé directrices. Acá en el Congreso las bancadas estamos actuando como bancadas, no como una gran unidad”
-Entonces, ¿cuál es el ánimo de la oposición?
-No tengo idea. Creo que en la oposición son más bien ánimos individuales, no colectivos. Y es una pena que no sea un ánimo colectivo, que nadie lo esté aunando…
-Pero, entiendo que está habiendo una coordinación para avanzar unida en la tramitación del presupuesto…
-Yo no sé, en mi caso, no estoy en ningún grupo de nadie. Yo estoy en Hacienda, nadie me ha invitado a nada y nadie me ha convocado a nada. Y no hay un liderazgo en la oposición que convoque, que dé directrices. Acá en el Congreso las bancadas estamos actuando como bancadas, mas no como una gran unidad. Y yo estoy haciendo mis reparos, conforme a lo que voy observado.
-Si usted dice que es el ministro Quiroz el que ordena al oficialismo, ¿cree en lo que plantean algunos parlamentarios de que ingresó el proyecto con el ‘tejo pasado’ para ceder en algunos aspectos durante la tramitación, revertir algunos recortes, por ejemplo?
-De lo poco que lo conozco, y créeme que he tratado de leerlo, más allá de conocer su historial, no lo veo como que venga al Congreso a jugar con ese tejo pasado. No, yo veo que él impone. Creo que hay otros actores políticos que lo hacen ceder un poco, como Alvarado que lo hace un poco ceder o ablandarse.
-Así como tiene reparos, ¿qué aspectos considera positivos del proyecto?
-Creo que se han hecho cosas que no son malas, como tratar de encontrar la eficiencia del gasto público. O sea, no veo quien no pueda compartir aquello; no veo quien no pueda compartir que se exija eficiencia en el gasto. Me parece que eso es del todo necesario y razonable; y que venga a cruzar información y a ordenar las finanzas públicas, me parece del todo razonable, pero hay otras formas de hacerlo, eso no pasa por eliminar programas, sino por mejorar programas mal evaluados y al periodo siguiente, si no hubo caso de mejorarlo, recién ahí eliminarlo. Pero venir a cortar, podar, eliminar, eso provoca a todos, porque se recortan programas sociales muy esenciales.
-Usted integra la Comisión Especial Mixta de Presupuestos. ¿Qué ambiente ve ahí?
-Veo un ambiente raro que no había visto antes, un ambiente de zozobra, por un lado; y un ambiente de saberse que tienen mayoría y les da lo mismo lo que diga alguien de la oposición, porque saben que tienen los votos; por lo tanto, saben que son los dueños de la pelota y juegan como quieren; hacen el ejercicio del derecho a pataleo, pero queda ahí nomás.
-¿No ve en el senador Javier Macaya, que preside la comisión, un interés por llegar a acuerdos?
-Buen punto. Lo vi en una postura muy seria, en cuanto a tratar de abrir todos los espacios necesarios. O sea, creo que él es un componedor, es una persona muy parecido en el estilo a Alvarado, que prefiere convocar, consensuar y no pasar la máquina. Me agradó, sentí que hizo un muy buen trabajo presidiendo la comisión.
-¿Eso le da confianza?
-La confianza es una palabra compleja, porque cuando uno confía, por lo general, termina defraudado. Por lo tanto, ese término prefiero obviarlo en política.