Luego de que un bloom de algas provocara la muerte de más de 900 toneladas de salmones de Multi X en Magallanes y de que el Gobierno declarara emergencia preventiva por floraciones algales nocivas en 15 regiones, el secretario general de AquaChile, Álvaro Varela, abordó con Diario Financiero los riesgos que enfrenta la industria ante El Niño. Además, cuestionó las trabas regulatorias y analizó los desafíos comerciales en Brasil y Estados Unidos.
—Frente al inminente riesgo de aumento de bloom de algas por el fenómeno de El Niño, ¿cómo se ha preparado AquaChile?
—Nosotros venimos trabajando hace mucho tiempo para prever una circunstancia de esta naturaleza. Participamos a través del Consejo del Salmón en toda la planificación que se está haciendo con Sernapesca (Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura), la Autoridad Marítima y Senapred (Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres). Además, como AquaChile hacemos monitoreo permanente de las condiciones del agua. También implementamos mejoras tecnológicas que van a permitir aminorar los efectos. Aminorar, porque tenemos claro que el alcance de un bloom de algas puede ser absolutamente irresistible por más medidas que se tengan.
Aminorar, porque tenemos claro que el alcance de un bloom de algas puede ser absolutamente irresistible por más medidas que se tengan.
—Ustedes fueron la primera empresa en ingresar una solicitud de pertinencia para implementar zanjas sanitarias para depositar las mortalidades. ¿En qué va esa medida?
—Consideramos esencial las zanjas sanitarias. Esto es, enterrar la alta mortalidad en tierra. Tenemos contratado hace años un predio en Aysén que presenta las condiciones adecuadas: no hay filtraciones de agua, no hay viviendas cerca. Hemos estudiado mucho, hemos trabajado mucho, pero nos falta que las autoridades otorguen finalmente las autorizaciones. Si la autoridad otorga la autorización, va a ser de un gran apoyo.
—Con todo esto, ¿cómo proyectan el próximo año?
—Al día de hoy, en AquaChile estamos bien proyectados. La gran incógnita es efectivamente el alcance que pueda tener un posible florecimiento algal nocivo. Pero, si ello no ocurre, las proyecciones son buenas.
—Y a nivel de industria, ¿qué necesita la salmonicultura para volver a crecer en Chile?
—Lo esencial es que el país entero reconozca la trascendencia que tiene la industria del salmón. Somos segundos productores mundiales y somos el motor del desarrollo y de la vida de miles de personas en el sur. Estamos envueltos en un enjambre de regulaciones y de instituciones públicas por las que tenemos que pasar, de una oficina a otra, y en cada una encontrar un criterio distinto respecto de la misma norma. Hay que simplificar la regulación sin renunciar a los resguardos sanitarios y ambientales.
—En este contexto, el TC rechazó las microrelocalizaciones incluidas en la Ley de Reconstrucción. ¿Qué le parece?
—Es muy lamentable que parlamentarios que votaron a favor de las medidas después recurran al Tribunal Constitucional. Como que choca con la lógica. Las microrelocalizaciones eran una solución ambiental muy positiva. Poder mover unos pocos metros un centro de cultivo para obtener algo más de profundidad era una mejora ambiental notable y es triste que no se haya estado a favor de una mejora ambiental.
(Sobre las microrelocalizaciones) era una mejora ambiental notable y es triste que no se haya estado a favor de una mejora ambiental.
—¿Existe alguna alternativa para avanzar?
—Está en estudio y tenemos que enfrentarlo prácticamente caso a caso en las empresas.
—El gobierno anunció una nueva consulta indígena para una reforma de la Ley Lafkenche. ¿Qué piensa de esto?
—Es un tema que yo creo que hay que conversar entre todos los que estamos involucrados: están los mismos pueblos originarios; está el Estado, porque hoy día el Estado no puede construir caletas pesqueras ni muelles por esto; estamos los privados que no podemos avanzar con las concesiones que tenemos en la práctica congeladas. Es decir, hay muchos temas que entre todos tenemos que discutir de buena fe y con la verdad.
Aranceles internacionales
—Brasil dejó al salmón fuera de la canasta básica exenta del nuevo IVA progresivo, por lo que, para el 2033, podría llegar a pagar un impuesto de hasta 26,5%. ¿Qué impacto puede tener ese nuevo IVA para AquaChile?
—Brasil es el tercer país de destino de nuestras exportaciones. La industria traslada al menos 90 camiones por semana de productos. Lamentablemente, en la discusión parlamentaria, se consideró al salmón un artículo de lujo. Y es una cosa que hay que reconsiderar. Nosotros lo hemos conversado con autoridades y organizaciones gremiales en Brasil, pero no tenemos un avance todavía.
—¿Y sobre la negociación para bajar los aranceles al salmón chileno del 12,5% en Estados Unidos?
—No hemos tenido información relativamente reciente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Hemos participado con todo el gremio en muchas reuniones, pero no tenemos datos actuales. Me imagino que será porque las autoridades consideran la necesaria reserva mientras negocian. Pero lo que más nos sorprende es que no sabemos por qué el salmón está incluido en esta categoría del 12,5%. Necesitamos comerciar en condiciones competitivas en todas partes del mundo, porque tenemos un gran y legítimo competidor que es el salmón noruego.
Lo que más nos sorprende es que no sabemos porqué el salmón está incluido en esta categoría del 12,5%.