Estados Unidos y China acordaron establecer un diálogo sobre inteligencia artificial (IA) antes de la cumbre de alto nivel que Donald Trump y Xi Jinping celebrarán el jueves en Washington.
El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, afirmó que ambas partes negociaron la creación de un mecanismo de diálogo sobre IA -una idea que se planteó cuando Trump se reunió con Xi en Beijing en mayo- durante las conversaciones que sostuvo el domingo en Nueva York con el viceprimer ministro chino, He Lifeng.
El acuerdo se produce en momentos en que líderes de la industria de IA en Estados Unidos han advertido que los seres humanos podrían perder el control de la tecnología si no se desacelera la investigación.
También ocurre mientras China acorta cada vez más la brecha con EEUU, lo que ha generado llamados para que ambos países intensifiquen su cooperación en torno a la seguridad de esta tecnología.
En una entrevista posterior a las conversaciones con He, Bessent afirmó que la creación del mecanismo de diálogo sobre IA representa un paso importante para reducir los riesgos derivados del rápido desarrollo de esta tecnología.
“Lo más importante es simplemente comenzar a conversar, y por eso hemos establecido el Diálogo sobre IA. Probablemente volveremos a reunirnos en dos meses”, dijo Bessent al FT.
Los medios estatales chinos confirmaron que He Lifeng había abordado la IA con la delegación estadounidense.
Agentes de IA y tregua
Las conversaciones en Nueva York fueron las más recientes de una serie de reuniones entre Bessent y su contraparte china, quienes también se reunieron antes de la cumbre Trump-Xi celebrada el año pasado en Busan, Corea del Sur, y de la visita del presidente estadounidense a Beijing en mayo.
Bessent señaló que EEUU quería abordar los riesgos relacionados con agentes de IA fuera de control, así como las amenazas cibernéticas potenciadas por IA provenientes de actores no estatales.
Washington y sus aliados también están preocupados por la IA y las armas biológicas. Un alto funcionario estadounidense afirmó que China estaba “más preocupada por el control” de la tecnología.
Bessent y el representante comercial de EEUU, Jamieson Greer, también discutieron con sus contrapartes chinas una extensión de la tregua de un año en la guerra comercial acordada entre Trump y Xi en Busan.
Sin embargo, no alcanzaron un acuerdo para extender la tregua, según personas familiarizadas con las conversaciones, que se realizaron en la sede de JPMorgan en Nueva York.
“La tregua no termina hasta el 10 de noviembre, por lo que no era crucial que se extendiera hoy”, dijo un segundo alto funcionario estadounidense.
Además de los desacuerdos sobre la duración de una eventual extensión, EEUU considera que China no ha cumplido plenamente el compromiso que asumió en Busan respecto de las tierras raras para garantizar el flujo de estos metales hacia EEUU y sus aliados.
El primer funcionario estadounidense afirmó que China estaba cumpliendo dos tercios de esos compromisos. También señaló que EEUU había propuesto extender la tregua por seis meses, mientras que China quería que la prórroga se mantuviera durante el resto de la presidencia de Trump.
El funcionario agregó que Bessent y Greer se sintieron “alentados” por lo que He Lifeng dijo el domingo y que consideraban que estaba “trabajando muy duro” para comprender por qué el sistema chino no estaba cumpliendo plenamente con el acuerdo de Busan.
“No sabemos si se trata de una falla en el sistema (...) o de un recorte intencional”, agregó el funcionario.
Consultado sobre por qué EEUU prefería una extensión de seis meses, el segundo funcionario señaló: “Cada una de estas extensiones también sirve como un período para evaluar el cumplimiento”.
Bessent afirmó que, pese a los “obstáculos”, estaba claro que “ambas partes quieren mantener la estabilidad del último año”.
El secretario del Tesoro y su contraparte china también discutieron la guerra en Irán. EEUU mantiene desde hace tiempo preocupaciones sobre el apoyo de China a Irán, que van desde la compra de petróleo iraní hasta las recientes acusaciones de que grupos chinos estarían proporcionando a Irán imágenes satelitales para atacar bases estadounidenses en Medio Oriente.
China ha negado las acusaciones de que esté ayudando a Irán con imágenes satelitales.
“Hemos mantenido contactos muy activos, aunque de manera discreta, con representantes del sistema financiero de China. Hemos hecho saber que es muy lamentable que sean el mayor cliente del principal patrocinador estatal del terrorismo”, dijo el primer funcionario.
“La espada de Damocles (de una acción de EEUU) sigue ahí, pero estamos teniendo una interacción razonable con el sistema financiero chino”.
Aranceles y "mecanismo de notificación"
Greer señaló que ambas partes también formalizaron el “consejo de comercio” que Trump y Xi habían discutido en Beijing en mayo. Su objetivo es identificar productos no sensibles que ambos países podrían intercambiar con aranceles más bajos.
“Hemos avanzado en la preparación de una lista inicial de productos de cada parte que EEUU y China consideran que deberíamos comerciar entre nosotros de una manera más liberal, con la idea de que estamos tratando de crear un contrapeso en esta relación”, dijo Greer. “Eso puede ser algo positivo para una relación y una fuente de estabilidad”.
Bessent dijo a periodistas que EEUU propuso un “mecanismo de notificación” para abordar incidentes relacionados con IA que tengan implicancias para la seguridad nacional, y que el diálogo ayudaría a construir “una visión compartida de objetivos comunes y amenazas comunes”.
“Creemos que, al igual que con cualquier actividad transfronteriza, avanzar desde la opacidad hacia una mayor transparencia entre las dos principales potencias de IA del mundo es muy importante”, afirmó Bessent.