La venta global de bonos se profundizó este jueves, mientras el petróleo volvió a superar los US$ 105 el barril, aumentando los temores inflacionarios después de que el mercado de deuda del Tesoro de Estados Unidos sufriera su mayor caída desde la venta provocada por la guerra comercial del año pasado.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años subieron hasta 5,15% esta jornada, un alza de 0,03 punto porcentual que los llevó a su nivel más alto desde 2007, antes de retroceder a 5,12%. Esto siguió a un aumento de 0,15 punto porcentual el miércoles, cuando el alza de los precios del crudo y sólidos datos económicos impulsó las apuestas por aumentos de tasas más rápidos por parte de la Reserva Federal (Fed). Los rendimientos de los bonos suben cuando los precios caen.
“Parece haber mucho dolor en el mercado de renta fija”, dijo el economista jefe de Jefferies, Mohit Kumar, quien sostuvo que las alzas de los rendimientos se habían visto exacerbadas por hedge funds que tuvieron que deshacerse de apuestas a que la deuda de corto plazo tendría un mejor desempeño.
Un fuerte aumento de los rendimientos desde la guerra con Irán ha exacerbado las preocupaciones por un exceso de oferta de deuda de largo plazo, en medio de emisiones globales récord y de grandes economías que continúan registrando elevados déficit, recalentando aún más las economías.
Los rendimientos de los bonos de Estados Unidos a 30 años subieron hasta 5,45% este jueves, alcanzando su nivel más alto desde 2004. Posteriormente, el rendimiento retrocedió a 5,43%.
La venta de bonos de esta semana ha presionado a los mercados bursátiles, con los futuros que siguen al índice de referencia S&P 500 cayendo 0,6% y los que siguen al Nasdaq 100, de fuerte componente tecnológico, retrocediendo 1% esta mañana.
A medida que la venta en Estados Unidos se propagaba por los mercados asiáticos, el rendimiento de los bonos del gobierno japonés a 10 años subió 0,1 punto porcentual, hasta 3,08%, su nivel más alto desde 1996.
“Estamos en lo que yo llamaría un movimiento correlacionado al alza de los rendimientos. No hay escapatoria”, dijo el jefe global de estudios y estratega jefe de Standard Chartered en Singapur, Eric Robertsen.
El rendimiento del bund alemán a 10 años subió 0,03 punto porcentual, hasta 3,58%, después de aumentar 0,1 punto porcentual el miércoles, antes de retroceder a 3,57%.
Los rendimientos de los gilts británicos a 10 años subieron 0,04 punto porcentual, hasta 5,39%, sumándose al incremento de 0,11 punto porcentual del miércoles. Posteriormente, los bonos se transaban con un rendimiento cercano a 5,34%, una baja de 0,01 punto porcentual el jueves.
Petróleo
Los precios del petróleo, medidos por el referente global Brent, subieron hasta 3,3% este jueves, a US$ 106,50 por barril, sumándose al alza de casi 4% del miércoles, después de que tanto Estados Unidos como Irán adoptaran un tono desafiante en la asamblea general de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Posteriormente, se transaba en torno a US$ 105 por barril.
“Para los inversionistas, la sensación era que ambas partes seguían muy distanciadas”, dijo el estratega macro de Deutsche Bank, Henry Allen. “Estaba claro que los inversionistas seguían esperando un período prolongado de precios más altos del petróleo”.
“En conjunto, esos sólidos datos [económicos] y el repunte del petróleo llevaron a una creciente especulación sobre alzas de tasas más rápidas”, dijo Allen.
Los mayores rendimientos de los bonos significan que el costo de endeudamiento de los gobiernos está aumentando en momentos en que están incrementando agresivamente el gasto. El miércoles, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió que el fuerte aumento de los rendimientos de los bonos era una “gran preocupación” para las finanzas públicas de los países.
“Es esta combinación de riesgo fiscal agravado por la incertidumbre política”, dijo Robertsen. “Ahora estás en este círculo vicioso”.
El aumento de los rendimientos en Estados Unidos del miércoles se produjo después de que datos mostraran que la actividad empresarial estadounidense se aceleró este mes a su ritmo más rápido en cinco años.
“Ha habido un gran cambio”, sostuvo el jefe de inversiones para Asia-Pacífico de Russell Investments, Andrew Pease. “La Fed ha comenzado a endurecer su política. Los mercados están nerviosos porque ha habido grandes cambios en las expectativas sobre los motores de la economía estadounidense”.
Los operadores de derivados ahora asignan una probabilidad de 70% a que la Fed suba las tasas de interés en su próxima reunión de octubre, frente a cerca de 50% al comienzo del miércoles.
“Un shock de oferta acompañado por una economía recalentada: eso es algo que el banco central tendría que abordar, que es sobre lo que el mercado está empezando a especular”, dijo Pease.
En tanto, el economista jefe y jefe de estudios de ANZ, Richard Yetsenga, indicó que los planes de Estados Unidos para restringir las exportaciones de diésel también estaban influyendo en el alza de los rendimientos globales.
“Estados Unidos parece estar considerando intentar reducir sus propios costos imponiendo costos adicionales a otras economías”, dijo Yetsenga.
“Japón continúa teniendo sus propios desafíos debido a la percepción del mercado de que el Banco de Japón no ha endurecido lo suficiente su política y no ha señalado con suficiente firmeza su intención futura de llevar la inflación de regreso a la meta”, agregó.
En una nota publicada hoy, el economista jefe de Bank of Singapore, Mansoor Mohi-uddin, escribió que el mercado de bonos fue “golpeado por una serie de factores”, entre ellos, el intercambio de palabras hostiles entre Estados Unidos e Irán en la ONU y la advertencia del gobernador de la Fed Michael Barr de que las tasas podrían tener que volver a subir.
Mohi-uddin dijo que los rendimientos de los bonos del Tesoro estaban subiendo debido al sólido crecimiento impulsado por la inteligencia artificial (IA) y a los grandes déficit fiscales de Estados Unidos, más que por las expectativas de inflación.