Apple y OpenAI se enfrentarán este miércoles en un tribunal de California por las acusaciones del fabricante del iPhone de que la startup de inteligencia artificial robó sus secretos comerciales. Se trata de la primera audiencia pública sustantiva de un caso judicial de alto perfil que ha sacudido a Silicon Valley.
La audiencia se produce en momentos en que los dos gigantes tecnológicos, que hace apenas dos años anunciaron una alianza de alto perfil para integrar ChatGPT en el sistema operativo del iPhone, se han visto envueltos en una disputa pública cada vez más amarga.
Cientos de exempleados de Apple se han incorporado a OpenAI, que está desarrollando un nuevo dispositivo personal de inteligencia artificial. La creadora de ChatGPT adquirió io, la startup de hardware fundada por el exjefe de diseño de Apple, Sir Jony Ive, por US$ 6.400 millones en 2025.
Apple acusa a OpenAI y a dos de sus exempleados, entre ellos Tang Tan, actual director de hardware de OpenAI, de haber robado secretos comerciales, incluidos diseños confidenciales de productos e información de propiedad exclusiva sobre sus procesos de fabricación.
OpenAI sostiene que el fabricante del iPhone presentó una demanda sin fundamentos para disuadir a sus trabajadores de abandonar la compañía y que ha tergiversado comunicaciones legítimas y prácticas de contratación de los empleados que reclutó desde Apple. Ive, quien dejó Apple en 2019, no figura entre los demandados.
La audiencia podría entregar señales sobre la solidez que el juez federal Edward J. Davila atribuye a los argumentos de Apple, tras semanas de intercambio de escritos judiciales entre las partes.
Lo que está en disputa
La audiencia de este miércoles abordará dos solicitudes distintas. Apple pide al juez que dicte una medida cautelar contra OpenAI para impedirle acceder a sus secretos comerciales o utilizarlos, así como eliminar u ocultar pruebas. OpenAI, por su parte, solicita que la demanda sea desestimada.
El martes, el juez acogió parcialmente la solicitud de Apple para acelerar la entrega de determinadas pruebas por parte de OpenAI, incluida la organización de las declaraciones judiciales de los exempleados de Apple mencionados en la demanda.
La decisión de OpenAI de competir directamente con Apple en el mercado de dispositivos electrónicos de consumo ha complicado la relación entre ambas compañías. Este año, Apple estableció una alianza con Google para respaldar sus nuevas funciones de inteligencia artificial.
OpenAI ha reconocido su frustración por el limitado interés de los consumidores en la integración de ChatGPT en el iPhone y por lo que considera una falta de inversión adecuada de Apple en la alianza. La compañía estaba evaluando emprender sus propias acciones legales poco antes de que Apple la sorprendiera con la demanda por robo de secretos comerciales.
La batalla judicial de OpenAI con la compañía tecnológica valorada en US$ 4,9 billones se produce mientras la startup se prepara para una posible salida a bolsa tan pronto como el próximo año. Al mismo tiempo, enfrenta una serie de cuestionamientos legales y regulatorios derivados de una creciente lista de incidentes de ciberseguridad y seguridad relacionados con sus productos.
Apple, en tanto, ha tenido un comienzo complicado con su propia apuesta por la inteligencia artificial, marcado por años de retrasos en la actualización de su asistente de voz Siri. La nueva versión fue lanzada en fase beta el mes pasado, pero sigue sin estar disponible en la Unión Europea debido a una disputa regulatoria.
Desde entonces, el fabricante del iPhone ha enviado cartas de advertencia legal a decenas de sus exempleados que ahora trabajan en OpenAI, según informó anteriormente el Financial Times.