DOLAR
$961,53
UF
$41.024,46
S&P 500
7.742,32
FTSE 100
10.695,01
SP IPSA
11.315,26
Bovespa
183.560,31
Dólar US
$961,53
Euro
$1.095,26
Real Bras.
$185,38
Peso Arg.
$0,63
Yuan
$143,24
Petr. Brent
104,32 US$/b
Petr. WTI
92,41 US$/b
Cobre
6,77 US$/lb
Oro
4.321,20 US$/oz
UF Hoy
$41.024,46
UTM
$71.721,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍEl negocio estaba en manos de la principal cervecera del país, Backus.
Por: Por María Gabriela Arteaga / Foto: Elaboración propia - Dayanne González
Publicado: Viernes 17 de octubre de 2025 a las 09:45 hrs.
El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) de Perú autorizó al Grupo Gloria la compra del total de la operación de NABs, el negocio de agua San Mateo, que estaba en manos de la principal cervecera del país, Backus.
El negocio incluye la operación en elaboración, embotellamiento y comercialización de agua mineral.
“Esta operación refleja nuestro compromiso de seguir diversificando nuestras categorías con marcas de alto valor para el consumidor peruano. San Mateo es un ícono único en su segmento, y desde Gloria buscamos potenciarla con innovación, eficiencia y sostenibilidad”, afirmó Cristiano Sampaio, gerente general de Gloria.
La empresa informó que comunicará oportunamente los detalles del proceso de cierre, la toma de control y los planes de crecimiento de la marca, reafirmando su apuesta por el desarrollo de la industria de bebidas en el país y por marcas peruanas con estándares internacionales.
Aunque el monto de la transacción no ha sido revelado, esta adquisición se enmarca en la estrategia de Gloria de fortalecer su portafolio de bebidas en Latinoamérica, consolidando su presencia en el mercado de agua embotellada junto a su marca Pura Vida y ampliando su participación en el sector de alimentos y bebidas en la región.
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.
Operación podría superar los US$ 43 millones y daría fin a las disputas entre quien funge como dueño del complejo y su banco financista. Quien se quede con el paño podría levantar al menos tres edificios para vivienda, oficina y comercio.