Tras 16 largos años de espera el Viaducto Chacabuco entró en la recta final de su construcción, luego que durante la noche de este martes comenzaran las pruebas de sus luminarias. La obra que conecta las comunas de Concepción con San Pedro de la Paz, en la Región de Biobío, corresponden al tramo final del puente Bicentenario.
La infraestructura, construida por la empresa Besalco, cuya inversión fiscal bordea los $ 28 mil millones, registra un 91% de avance y debiera entrar en operaciones en diciembre. El encendido de las luces representa un avance significativo para la obra, que en marzo debió realizar ajustes técnicos para actualizar su diseño a la nueva normativa eléctrica. Hoy, los equipos se concentran en verificar el comportamiento de postes, tableros y cintas LED ubicadas bajo el viaducto.
El seremi de Obras Públicas del Biobío, José Piña, valoró el hito y aseguró que "después de un proceso que ha significado importantes desafíos constructivos, hoy podemos comenzar a visualizar el viaducto prácticamente en su configuración definitiva", destacando que transformará el sector bajo los más altos estándares de seguridad y calidad.
Mientras las luces del viaducto ya se someten a ensayo, las faenas restantes se enfocan en el asfaltado de la superestructura, drenajes, la instalación de pantallas antivandálicas para proteger la vía ferroviaria de EFE y el paisajismo en las riberas.
Conectividad con el centro
Tanto el puente Bicentenario como el Viaducto Chacabuco son considerados como estratégicos para la conectividad y logística del Gran Concepción. Su habilitación permitirá optimizar el flujo de carga y de pasajeros entre la Provincia de Arauco, San Pedro de la Paz y el centro de la capital penquista, aliviando la congestión vehicular que enfrentan los puentes Llacolén y Juan Pablo II, que también cruzan el río Biobío.
Ambas obras reponen la conectividad perdida por la ciudad tras el terremoto de 2010, cuando el sismo terminó por colapsar el añoso Puente Viejo. Pese a que desde el inicio se instalaron vías de reemplazo, como un puente mecano en el mismo lugar en que hoy se emplaza el Bicentenario, la conexión directa con el centro de Concepción no se logró sino hasta ahora.
En esta década y media, el proceso de reposición no estuvo ajeno a la polémica. Un largo proceso de negociación con las comunidades y vecinos de la población Aurora de Chile, quiebras de constructoras y definiciones del diseño, retrasaron el inicio de las obras que ya están cerca de llegar al final.