La vuelta de los trabajadores a las oficinas está comenzando a modificar también las preferencias en el mercado de renta residencial. Los espacios de cowork, que ganaron protagonismo durante la pandemia y el auge del teletrabajo, han perdido relevancia entre quienes buscan arrendar un departamento, mientras instalaciones como gimnasios y lavanderías concentran ahora mayor interés.
Así lo muestran los resultados de una encuesta realizada por Assetplan entre arrendatarios de edificios multifamily de la Región Metropolitana. De acuerdo con los datos de la compañía, en 2021 un 16,6% de las personas consideraba el cowork como un factor relevante al momento de decidir un arriendo. Actualmente, solo un 7,6% de los encuestados declara utilizar este tipo de espacio.
"Esto es consecuencia de que hoy las empresas exigen a las personas un trabajo presencial de al menos tres días. En cambio durante la pandemia la necesidad fue exacerbada, ya que toda la familia estaba en la casa. Con el tiempo, la vuelta a las oficinas se ha transformado en la norma", comentó la subgerente de diseño multifamily de Assetplan, Camila Abarca.
Esto está llevando a los operadores de renta residencial a revisar el peso que entregan a los distintos espacios comunes de los edificios.
Gimnasios toman la delantera
Según los datos correspondientes a este año, el gimnasio se convirtió en el espacio común más valorado por los arrendatarios consultados, con un 20,1% de las preferencias. Le siguen la lavandería, con 18%, y el quincho, con 16,6%.
“Lo que pasa, es que muchos arrendatarios quieren tener un gimnasio de buena calidad y con mantenciones al día, no como era antes que estaban abandonados. De este modo hacen un buen negocio. Pagan el arriendo y se ahorran la mensualidad de una cadena de gimnasios”, explicó la ejecutiva.
Con este contexto, también se están impulsando a los operadores a buscar nuevos usos para las áreas comunes y modelos que permitan generar ingresos adicionales con estos espacios.
Uno de ellos es el cobro directo por utilización. Assetplan aplica este esquema en un espacio común ubicado en el último piso de uno de sus proyectos en Ñuñoa, cuya utilización, según la empresa, genera mensualmente ingresos equivalentes al canon de arriendo de un departamento adicional.
El espacio funciona con reservas y concentra su demanda entre jueves y domingo. Para la compañía, este tipo de instalaciones también obliga a incorporar desde el diseño original de los edificios elementos que permitan compatibilizar su explotación con la vida residencial.
"Para que un espacio de este tipo funcione sin impactar la calidad de vida de la comunidad, debe pensarse desde la génesis del proyecto. En este Sky Bar, implementamos un tratamiento acústico especial en la losa que bloquea el 'taconeo' de las pisadas y la música, evitando cualquier filtración de ruido hacia los departamentos inferiores", señaló Abarca.
