Una cartera de 53 proyectos por US$ 2.956 millones está en el centro de la hoja de ruta que la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) e Inacap elaboraron para la Región de Los Ríos, con el objetivo de acelerar inversiones, aumentar la participación de proveedores locales y preparar capital humano para las actividades productivas que podrían desarrollarse durante la próxima década.
El documento será presentado este jueves durante el Encuentro Empresarial del Sur (Eesur), que contará con la presencia del Presidente José Antonio Kast. Se trata del primer informe de la iniciativa Motores Productivos Regionales, que posteriormente se extenderá al resto del país.
El estudio parte de una brecha que marca el desempeño reciente de Los Ríos. Entre 2019 y 2025, el PIB regional aumentó 15,5%, pero el empleo disminuyó 1,9%. La región genera 1,3% del PIB del país y concentra el 2% del empleo, pero representa solo 0,4% de las exportaciones nacionales.
A ello se suman indicadores que muestran un rezago respecto del promedio nacional. El PIB per cápita alcanza US$ 10.830, equivalente a 61,3% del promedio del país, mientras la pobreza afecta a 22,3% de su población. Durante 2025, la informalidad laboral llegó a 32,1%, frente al 26,2% nacional, y la desocupación juvenil alcanzó 23,8%.
La presidenta de la CPC, Susana Jiménez, sostuvo que el desafío es conectar las capacidades que ya existen en la región con las transformaciones que atraviesa la economía. “Chile necesita recuperar el crecimiento y generar más empleo. En un escenario global de cambios tecnológicos y productivos, tenemos que anticiparnos y reconocer las oportunidades que se abren. Los Ríos tiene recursos, empresas y conocimiento para aprovecharlas, agregar valor y llegar a nuevos mercados.”
Escenarios para la inversión
El estudio ordena el potencial de desarrollo de Los Ríos en tres trayectorias. La primera, denominada Tendencial, considera los 32 proyectos que presentan mayor grado de madurez, con inversiones por US$ 2.208 millones.
Ese grupo está asociado a 6.617 empleos temporales durante la construcción y 599 empleos directos en operación. El modelo económico calcula además un efecto equivalente a unos 3.254 puestos en la economía regional. Un segundo escenario, denominado Activación, incorpora la totalidad de la cartera identificada y eleva la inversión a US$2.956 millones en 53 proyectos. Bajo ese escenario, los empleos asociados a la construcción aumentarían a 9.022 y los puestos directos en operación alcanzarían 795.
El estudio estima, además, un efecto equivalente a 3.964 puestos en la economía regional, unos 710 más que en el escenario que considera solo los proyectos de mayor madurez. Las distintas medidas de empleo utilizadas por el estudio no son sumables entre sí.
La tercera trayectoria, denominada Despegue, apunta más allá de la cartera actualmente conocida y analiza qué ocurriría si los sectores priorizados lograran mejorar simultáneamente su productividad en 10%.
En ese ejercicio, el impacto sería equivalente a un aumento de 4,5% del PIB regional y 3,8% del empleo, cercano a 7 mil puestos. El informe advierte que se trata de una simulación económica y no de una proyección ni de una meta de inversión o contratación.
Retener inversión
Uno de los principales problemas detectados es que el impacto de los proyectos no queda completamente en Los Ríos. Durante la fase de construcción, las inversiones demandan transporte, equipos, ingeniería, insumos, mantenimiento y otros servicios. Sin embargo, el informe estima que Los Ríos captura aproximadamente una cuarta parte del efecto económico total de esta etapa, debido a que una proporción relevante de esas compras y servicios es cubierta por empresas de otras regiones.
De ahí que uno de los ejes de la propuesta sea desarrollar proveedores regionales capaces de incorporarse a las nuevas inversiones. El desafío cobra especial relevancia porque las micro y pequeñas empresas representan 96,4% de las empresas formales de Los Ríos.
La hoja de ruta plantea, entre otras medidas, crear programas regionales de desarrollo de proveedores para agroindustria, madera, construcción, logística, energía y servicios tecnológicos, además de apoyar procesos de certificación, formalización y digitalización de las empresas.
También propone generar una plataforma que permita anticipar las necesidades de compras, contratación y servicios de los principales proyectos, con el objetivo de aumentar la participación de firmas locales en las cadenas de valor.
Tres motores
El informe identifica tres motores productivos principales para el desarrollo regional. El primero es la agroindustria, donde se plantea avanzar desde la producción primaria hacia alimentos diferenciados, ingredientes funcionales, mayor procesamiento, trazabilidad y productos vinculados a la identidad territorial.
El segundo corresponde al complejo forestal-maderero, con oportunidades en madera de ingeniería, construcción industrializada sustentable, remanufactura, biomateriales y economía circular.
El tercer motor agrupa comercio, logística y acceso a mercados, con énfasis en digitalización, trazabilidad, comercio electrónico, inteligencia comercial e internacionalización de empresas regionales.
La diversificación es uno de los desafíos que enfrenta la región. En 2025, Los Ríos exportó US$ 374 millones, y cerca de 95% de esos envíos estuvo concentrado en los sectores forestal y agropecuario. Entre los principales productos aparecen pasta de madera, leche en polvo, madera aserrada, quesos y arándanos.
Junto con los motores actualmente consolidados, el análisis identifica oportunidades de desarrollo en biotecnología aplicada, industria naval avanzada, servicios científicos y tecnológicos y turismo de intereses especiales, aunque advierte que estas actividades todavía tienen una menor escala y madurez.
Capital humano
Otro de los ejes de la propuesta está en el capital humano. La hoja de ruta plantea vincular la formación técnico-profesional, las certificaciones y los programas de reconversión laboral con las necesidades que generarán los nuevos proyectos.
El rector de INACAP, Lucas Palacios, señaló que la disponibilidad de trabajadores capacitados será una condición necesaria para que el crecimiento productivo tenga impacto local. “Si queremos que el desarrollo de Los Ríos ocurra en la región, tenemos que formar hoy a sus protagonistas, las personas que harán posible ese futuro. La región tiene empresas, proyectos de inversión y sectores con gran potencial, pero cada nueva oportunidad necesita talento capaz de llevarla adelante.”
El estudio propone anticipar las necesidades de trabajadores para áreas como agroindustria avanzada, construcción industrializada en madera, logística, biotecnología, energía, industria naval y servicios tecnológicos, además de generar mecanismos para atraer perfiles especializados cuando la oferta regional no sea suficiente.
La agenda se completa con seis prioridades de trabajo que consideran inversión, desarrollo de proveedores, financiamiento, talento, formación de una nueva cartera de proyectos e innovación. El informe propone que el Consejo Productivo Regional articule el seguimiento entre el Gobierno Regional, los gremios, empresas e instituciones de educación superior.
La experiencia de Los Ríos será la primera aplicación de Motores Productivos Regionales. Tras esta presentación, CPC e Inacap preparan informes para Atacama, Aysén y Coquimbo, antes de extender el trabajo durante 2027 al resto de las regiones del país.