Autor de libro sobre gestión de ejecutivos identificó los peores jefes de 2011
Por: Equipo DF
Publicado: Viernes 10 de febrero de 2012 a las 05:00 hrs.
El profesor de management de la escuela de negocios Tuck (EEUU) y autor del libro “Why Smart Executives Fail”, Sydney Finkelstein, seleccionó los peores primeros ejecutivos de 2011. Aquí su listado.
1. Mike Lazaridis y Jim Balsillie, ex directivos de Research in Motion (RIM).
Error: Una estructura no evolutiva y codirigida. ¿Qué pasó? En primer lugar, que los antiguos dirigentes de RIM no fueron capaces de adaptar su producto -BlackBerry, uno de los smartphones más populares en el mundo- al mercado, incluso cuando sus adversarios como iPhone y Android empezarlo a restarle cuota. Además, el hecho de tener dos máximos ejecutivos sólo causaba más confusión y ralentizaba el progreso, según Finkelstein.
2. Leo Apotheker, ex CEO de Hewlett Packard.
Error: Una ejecución de estrategia inconsistente. Como jefe del fabricante más grande del mundo de ordenadores, Apotheker terminó perdiendo más de US$ 30.000 millones en el mercado bursátil en menos de once meses. Trató de deshacerse de la división de computadores personales, pero finalmente decidió mantenerla. También cambió de idea sobre la creación de una nueva tableta, un proyecto que posteriormente abandonó.
3. Reed Hastings, director ejecutivo Netflix.
Error: Comunicación pobre y disminuir la facilidad de usar su producto. Netflix se hizo un nombre ofreciendo a sus clientes un servicio de alquiler de DVS por correo electrónico a precios fijos en Estados Unidos.
La empresa, ofreció, después, video en streaming en Internet para expandirse en Europa durante 2012. Hastings decidió dividir el negocio en dos sin explicarlo bien. Haciendo esto, aumentó los precios y despistó a los clientes, que encuentran dificultades para encontrar lo que quieren.
4. William Weldon, CEO de Johnson & Johnson.
Error: Esquivar la seguridad.
A lo largo del año pasado, la compañía retiró un gran número de productos del mercado.
Johnson & Johnson produce bombas de insulina, jeringas, implantes de cadera, lentes de contacto o champú para bebés entre otros. Mover este tipo de artículos provoca inquietud en el consumidor.