La carrera por atraer nuevas inversiones en centros de datos está tomando caminos distintos en Brasil y México, que albergan los dos mayores mercados de la industria en América Latina por inventario.
Mientras Brasil acaba de establecer un régimen de incentivos fiscales para impulsar la instalación y expansión de esta infraestructura, en México uno de los grandes proyectos en desarrollo ha puesto el foco en las restricciones eléctricas que enfrenta el sector.
El presidente brasileño, Lula da Silva, promulgó el pasado 15 de septiembre la ley que crea el Régimen Tributario Especial para Servicios de Centros de Datos (Redata), iniciativa que busca fomentar inversiones en data centers y “crea incentivos para el desarrollo de cadenas tecnológicas en la industria 4.0 en Brasil”, según detalló el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios.
El esquema contempla cinco años de suspensión de tributos para la compra, tanto dentro como fuera de Brasil, de componentes electrónicos y otros productos de tecnologías de la información y comunicación destinados a los centros de datos.
El acceso al beneficio, sin embargo, viene acompañado de una serie de exigencias. Las compañías tendrán que destinar al menos 10% de su capacidad de procesamiento, almacenamiento y gestión de datos al mercado brasileño. Además, las compañías deberán aportar en el país un monto equivalente al 2% del valor de los productos adquiridos -nacionales o importados- a proyectos de investigación, desarrollo e innovación vinculados al desarrollo y fortalecimiento industrial de la cadena de producción de la economía digital.
UF 18 es la dieta que establece la ley para los consejeros por cada sesión a la que asistan.
La iniciativa ya recibió el respaldo de Amazon Web Services (AWS). La vicepresidenta de la compañía para América Latina, Paula Bellizia, aseguró a Bloomberg que la aprobación del régimen pone a Brasil “en el radar de las inversiones globales”, en momentos en que la demanda por infraestructura destinada a servicios de nube e inteligencia artificial está aumentando a nivel mundial.
AWS opera en Brasil desde 2011 y ha comprometido inversiones por US$ 5.600 millones en el país. La compañía informó que desembolsó US$ 3.800 millones entre 2011 y 2023 y que invertirá otros US$ 1.800 millones hasta 2034 para ampliar su infraestructura de nube y data centers en São Paulo.
El desafío eléctrico de México
El escenario brasileño contrasta con las dificultades de infraestructura eléctrica que enfrenta uno de los mayores desarrollos de centros de datos en México. CloudHQ desarrolla un campus por US$ 4.800 millones en Querétaro, donde su country head en el país, Luis Lugo, estimó que la infraestructura eléctrica agrega alrededor de tres años al calendario de desarrollo.
Lugo afirmó durante Mexico Connect 2026 que los procesos asociados a los terrenos agregan cerca de dos años al desarrollo, mientras el componente energético suma otros tres, según informó El Economista.
La compañía ya terminó una primera subestación de alta tensión de 400 kilovoltios para abastecer su desarrollo y una segunda instalación registraba un avance de 36%, de acuerdo con las declaraciones del ejecutivo recogidas por el medio.
Cuando presentó el proyecto, la compañía informó que había asegurado el suministro para los primeros 200 MW de los 900 MW de carga eléctrica contemplados para el campus.
Los mayores mercados de la región
El avance de ambos países ocurre en un mercado latinoamericano que sigue sumando capacidad.
Los cuatro principales polos de la región, São Paulo, Querétaro, Santiago y Bogotá, alcanzaron un inventario conjunto de 1.045 MW al primer trimestre de 2026, un aumento de 41,3% frente al mismo período del año anterior, según CBRE.
São Paulo mantiene el liderazgo regional con 536,7 MW, seguido por Querétaro, que tras crecer 450,2% interanual alcanzó los 298,2 MW. Santiago se ubicó en tercer lugar, con 165,8 MW y un crecimiento de 12% interanual, mientras Bogotá llegó a 44,3 MW.
Rubén Rioseco, senior industrial consultant de CBRE Chile explicó a DF que “la capacidad de Chile de consolidar su posición relevante dependerá de que una serie de variables nos diferencien de los demás mercados regionales”.
Rioseco agregó que Chile presenta un perfil diferente al de los otros mercados. “Entre los factores que sostienen su posición de liderazgo a nivel Latam destacan la conectividad, apoyada en inversiones en cables submarinos que enlazan al país con Norteamérica, Asia y Australia, lo que resulta relevante para plataformas de contenido” afirmó.