La integración de Tigo y Movistar modificó la estructura del mercado móvil colombiano. Claro mantiene el liderazgo con 53% de los accesos, mientras Tigo, como resultado de la operación, alcanzó una participación aproximada de 39%, según una evaluación de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC). En conjunto, ambos concentran cerca del 92% de los accesos móviles.
La transacción redujo además la distancia entre los dos principales actores. La diferencia pasó de 34 puntos porcentuales antes de la integración a cerca de 14 puntos, mientras que el nuevo grupo integrado se posicionó como el segundo operador y alcanzó también una participación cercana al 35% en valores facturados.
Para la CRC, el proceso generó una “modificación sustancial en la estructura competitiva del mercado” y la reducción de la brecha refleja una “mayor simetría entre los dos principales operadores”. Al mismo tiempo, el organismo concluyó que el mercado continúa presentando altos niveles de concentración, los que se incrementaron “de manera significativa” como consecuencia de la integración empresarial entre Tigo y Movistar.
El cambio también se observa en infraestructura. Claro continúa siendo el operador con mayor cobertura, con más de 10.400 sitios 4G desplegados, frente a los más de 9.300 sitios de Tigo-Movistar.
Según el regulador, la integración redujo significativamente la brecha entre los dos principales operadores en términos de participación, infraestructura, cobertura y escala, pero amplió las asimetrías frente a los operadores de menor tamaño, limitando la capacidad de estos últimos para ejercer presión competitiva efectiva.
La CRC concluyó que no existen elementos que permitan prever una desconcentración del mercado en el corto o mediano plazo, debido a la ausencia de nuevos entrantes, la persistencia de barreras estructurales a la entrada y expansión y la inexistencia de tecnologías sustitutas con capacidad de disciplinar el mercado.
El proceso de integración
Antes de avanzar hacia una integración empresarial, Tigo y Movistar ya habían acordado compartir parte de su infraestructura móvil en Colombia. En 2023, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) aprobó, con condicionamientos, una operación consistente en la compartición de infraestructura de red móvil bajo el modelo Multi-Operator Core Network (MOCN).
En el desarrollo de esa operación, en 2024 las compañías constituyeron Unired Colombia, sociedad encargada de la gestión y control de la infraestructura pasiva, activa y de la red de acceso de radio de ambos operadores.
El 20 de diciembre de 2024, Tigo y Movistar presentaron ante la SIC una nueva solicitud de autorización, que fue complementada en enero de 2025. Según la CRC, esta operación implicaba la consolidación de ambos operadores en “un único ente económico”, con capacidad operativa, comercial y estratégica para actuar de manera autónoma en los mercados de telecomunicaciones en los que coincidían como oferentes.
En noviembre de 2025, la SIC autorizó la integración empresarial, con condicionamientos, estableciendo medidas orientadas a preservar las condiciones de acceso en los mercados mayoristas de RAN y operadores móviles virtuales y a mitigar riesgos competitivos en el mercado minorista de servicios móviles.
El 4 de febrero de 2026, Millicom International Cellular, matriz de Tigo, tomó el control operativo y administrativo de Colombia Telecomunicaciones tras adquirir el 67,5% de la compañía. A partir de esa fecha, señala la CRC, los dos operadores que hasta entonces actuaban de manera independiente pasaron a operar bajo una dirección empresarial unificada.
En abril de este año, Millicom adquirió el 32,5% de la participación accionaria de la Nación en Colombia Telecomunicaciones, con lo que consolidó el control total de la compañía.
Mayor monitoreo
La CRC concluyó que el mercado de servicios móviles cumple los criterios para integrar el listado de mercados susceptibles de regulación ex ante.
La autoridad también evaluó prospectivamente los incentivos y condiciones para la eventual materialización de un escenario de coordinación entre Tigo y Claro. En el marco de su análisis de competencia potencial, identificó “un riesgo de coordinación tácita o explícita entre los principales operadores del mercado”.
La CRC precisó, sin embargo, que este análisis “no implica afirmar la existencia de una conducta coordinada entre los operadores, ni constituye una declaración sobre la existencia de dominancia conjunta”, sino el reconocimiento de un riesgo estructural cuya evolución debe ser objeto de seguimiento regulatorio.
Los operadores móviles de red deberán suministrar mensualmente a la CRC información desagregada por línea o acceso móvil, tanto en modalidad pospago como prepago.
La información requerida incluye los planes tarifarios y sus características; paquetes o bolsas adquiridos; servicios adicionales contratados y beneficios otorgados; consumos efectivamente realizados; descuentos aplicados; y valores facturados o cobrados.
Con esta información, la Comisión busca hacer seguimiento a la evolución de los precios efectivos y de las condiciones comerciales aplicadas a los usuarios, así como a las estrategias comerciales de los distintos operadores.
Además, la CRC consideró necesario contar con una línea base que permitiera comparar la evolución de condiciones de competencia antes y después de la integración empresarial entre Tigo y Movistar.
Con este propósito, estableció una obligación de reporte respecto del período entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2026, bajo un conjunto simplificado de variables, cuyas condiciones de reporte y aspectos operativos también serán definidos mediante la respectiva circular administrativa.