Diego Ospina, director de Ventas de la compañía para Sudamérica, explicó a DF que la operación “fue concebida como una ruta estacional, pero creemos que podría haber tenido una temporada más extensa”. Sin embargo, agregó, “finalmente desistimos de avanzar en esa dirección porque los costos asociados a la TUUA afectan la competitividad económica de la operación y la conectividad que puede generarse a través de Lima”.
El caso entrega un nuevo antecedente en medio de los cuestionamientos al cobro de dicha tarifa de transferencia internacional, actualmente fijada en US$ 11,86 por pasajero en conexión en Lima. Delta ya había advertido que la tasa estaba afectando la competitividad del aeropuerto como centro regional de conexiones.
Para Ospina, ese efecto puede traducirse en una menor capacidad para atraer pasajeros, sostener frecuencias y desarrollar nuevos mercados.
“Cada costo adicional aplicado a un pasajero en conexión reduce la competitividad de Lima frente a otros hubs regionales”, afirmó.
Agregó que la tarifa “limita la capacidad de desarrollar plenamente el potencial de conectividad del joint venture entre Delta y Latam”.

Diego Ospina, Director de Ventas de Delta Air Lines para Sudamérica.
Alianza con Latam: más amplia
Delta está profundizando su alianza con Latam Airlines, que durante sus primeros tres años aumentó en 88% su capacidad combinada, incorporó nueve rutas y transportó a más de 14 millones de pasajeros.
“Hoy estamos entrando en una etapa distinta. Durante los primeros años el foco estuvo puesto en construir una red más amplia, lanzar rutas y ofrecer nuevas opciones para los clientes”, explicó Ospina.
Uno de los principales cambios está ocurriendo en el negocio de carga. “La alianza ya no es solamente un joint venture de pasajeros. La incorporación de carga abrió una dimensión completamente nueva y el tonelaje transportado ha crecido más de 350% desde que esta actividad fue incorporada al acuerdo”, sostuvo.
A ello se suma una mayor cooperación en mantenimiento aeronáutico. Delta TechOps y Latam están combinando capacidades en servicios MRO (Maintenance, Repair and Overhaul), aprovechando, entre otras, la infraestructura que la aerolínea latinoamericana posee en Brasil.
En abril, Delta TechOps y Latam Airlines Brasil anunciaron un acuerdo para la reparación de componentes de aviones de la familia Airbus A320, apoyado en las instalaciones MRO de Latam en São Carlos, estado de Sao Paulo.
Ospina explicó que la asignación de operaciones dentro de la alianza considera variables como demanda, conectividad, flota disponible, estructura de costos y experiencia operacional. “En algunos casos la operación la realiza Delta en otros, Latam. Lo que buscamos es maximizar la conectividad y la propuesta conjunta”, señaló.
Delta no entregó proyecciones sobre cuánto podría aumentar la capacidad conjunta durante los próximos años. Sin embargo, el ejecutivo señaló que Brasil, Chile, Perú y Colombia seguirán teniendo un papel relevante en la estrategia.
“Seguimos viendo oportunidades atractivas dentro de la geografía del joint venture y mantenemos un compromiso claro de continuar desarrollando la red cuando existan las condiciones adecuadas de demanda y sostenibilidad”, indicó.
Chile entre los mercados con oportunidades
Hoy Delta opera diariamente la ruta Santiago-Atlanta con aviones Airbus A350 y volverá a sumar una segunda frecuencia durante la temporada alta.
“La demanda desde Chile continúa mostrando un comportamiento positivo tanto en el segmento corporativo como en el vacacional. Santiago es uno de los mercados más importantes de Delta en Sudamérica y una pieza clave dentro de la red del joint venture”, afirmó Ospina.
Según el ejecutivo, la demanda corporativa desde Chile está siendo impulsada principalmente por sectores como minería y litio, energía, tecnología, servicios profesionales y financieros, infraestructura, agroindustria y exportaciones.
Durante el segundo trimestre de 2026, los ingresos de pasajeros de Delta en Latinoamérica aumentaron 4% frente al mismo período del año anterior, pese a que la capacidad ofrecida en la región disminuyó 7%. En el mismo período, el yield subió 13%.
Ospina atribuyó ese desempeño a una demanda sólida, particularmente en los segmentos corporativo y premium. “Más que perseguir crecimiento por crecimiento, nuestro enfoque es asignar capacidad donde podemos generar valor para el cliente y construir una operación sostenible en el largo plazo”, señaló.
La aerolínea evalúa oportunidades para ampliar su red entre Sudamérica y Estados Unidos, aunque por ahora no anticipa nuevas rutas. Este año volverá a sumar una segunda frecuencia entre Santiago y Atlanta durante la temporada alta, retomará un segundo vuelo entre Buenos Aires y Atlanta y el servicio estacional entre Buenos Aires y Nueva York-JFK.