Stellantis avanza en la especialización de su producción en Sudamérica. En Argentina, la planta de Córdoba se consolidó como un hub de pick-ups, mientras Brasil sumará próximamente la fabricación de vehículos de la china Leapmotor.
En medio de ese proceso, la automotriz ha invertido US$ 1.000 millones en Argentina durante los últimos años, según detalló a DF SUD el presidente de Stellantis Argentina, Martín Zuppi. De ese total, US$ 385 millones fueron destinados al complejo industrial de Córdoba, donde actualmente fabrica el Fiat Cronos, la Fiat Titano y la RAM Dakota. Esta última, fabricada en Córdoba, ya se comercializa en Chile.
A esa producción se sumará la fabricación de motores en Córdoba. Zuppi señaló que la planta comenzará a producirlos tanto para las pick-ups fabricadas en Argentina como para otros vehículos producidos en Brasil y Uruguay.
“Los países se van especializando respecto de su producción, y al ser Argentina un país de mucha actividad agropecuaria y energética es un lugar muy bueno para fabricar este tipo de vehículos”, explicó el ejecutivo.
Consultado por la posibilidad de ampliar las exportaciones de las pick-ups producidas en Córdoba hacia otros mercados de la región, entre ellos Colombia, Perú y Ecuador, Zuppi sostuvo que “esas conversaciones son permanentes” y que dependen de cuestiones arancelarias e impositivas, de los diálogos entre los países y de la situación de cada mercado.
Stellantis cuenta con plantas de producción en Argentina y Brasil. “Sudamérica es muy importante para Stellantis, y en Argentina y Brasil tenemos un 30% promedio de market share, además de plantas de producción en ambos países”, señaló Zuppi.
“Los países se van especializando respecto de su producción y, al ser Argentina un país de mucha actividad agropecuaria y energética, es un lugar muy bueno para fabricar este tipo de vehículos” dice por las camionetas.
La brecha con Brasil y México
El componente exportador es clave para la industria local. Según Zuppi, el 60% de lo producido en Argentina tiene como destino los mercados externos.
“Las automotrices a nivel global evalúan muy bien dónde producen y Argentina es uno de los 35 países del mundo que hacen autos y es por ello que siempre tenemos que ser competitivos”, afirmó.
A su juicio, el país ha avanzado en competitividad durante los últimos años, pero todavía mantiene diferencias respecto de otros mercados. El ejecutivo explicó que “antes, cuando Argentina exportaba un auto exportaba un 23% de impuestos y ahora ese número bajó a 10%. Pero México exporta 0% de impuestos al exportar un vehículo y Brasil el 7%, así que todavía queda mucho trabajo por hacer”.
Entre las brechas que señaló están las cuestiones arancelarias, impositivas y logísticas, que, dijo, “son las que marcan la diferencia de costos”.
Por ahora, Stellantis no anticipa nuevos modelos para su planta de El Palomar, en Buenos Aires. Allí produce los Peugeot 208 y 2008, cuyas versiones híbridas se destinan actualmente a mercados externos. “De momento no se comercializan en Argentina y siguen vendiéndose en el exterior”, indicó Zuppi.
Brasil, en tanto, sumará la producción local de Leapmotor. El grupo comenzará a fabricar en ese país vehículos de la marca china, que desembarcó este año en Argentina de la mano de Stellantis.
El ejecutivo sostuvo que los vehículos de origen chino han tenido “un crecimiento muy vertiginoso” en Argentina, un mercado que describió como históricamente más cerrado.
“La irrupción de marcas chinas es una tendencia mundial, que ahora llegó a la Argentina. Eso nos obliga a ser más competitivos”, afirmó.
60% de lo producido en Argentina tiene como destino mercados externos
Menor expectativa para 2026
La estrategia industrial se desarrolla además en un escenario en que Stellantis ha ido moderando sus expectativas para el mercado automotor argentino.
Zuppi proyectó que las ventas de vehículos cerrarán 2026 entre 530 mil y 550 mil unidades, por debajo del rango de entre 530 mil y 580 mil unidades que había señalado públicamente en julio y de las 620 mil a 650 mil que proyectaba a comienzos de año.
Pese al ajuste, el ejecutivo considera que ese tamaño de mercado continúa siendo adecuado para Argentina. “Si bien marca una retracción respecto de 2025, también es cierto que hace pocos años en el país se vendían menos de 380.000 autos anuales”, señaló.
Al evaluar el escenario actual, Zuppi señaló que las ventas de autos crecieron en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica, mayor oferta y mejores opciones de financiamiento.
De cara a los próximos años, Zuppi sostuvo que aumentar la producción y atraer nuevos proyectos dependerá de la competitividad de Argentina, particularmente en materia arancelaria, impositiva y logística.