El rápido crecimiento de empresas enfocadas en inteligencia artificial (IA) como OpenAI y Anthropic ha creado una ola de millonarios y multimillonarios, y estos están comenzando a gastar, con los bienes de lujo más codiciados entre los primeros lugares de sus listas.
El número de multimillonarios en el mundo aumentó un 13% interanual, hasta alcanzar los 3.302 en los 12 meses que terminaron en abril, de los cuales más de mil tienen su sede en Estados Unidos, según UBS.
El primer símbolo de estatus siempre es una casa. Los precios de las propiedades se han disparado en San Francisco, donde el precio mediano de una vivienda unifamiliar subió a US$ 2,1 millones en junio, casi un 25% más que en el mismo mes de 2025, según la corredora inmobiliaria Compass.
Pero una vez que tienen una casa, quienes han amasado fortunas gracias al auge de la IA están gastando grandes sumas en yates, jets y automóviles de alto rendimiento y altamente personalizados.
Están dejando de lado el champán y el servicio de guante blanco tradicionalmente asociados con los viajes de lujo y, en cambio, buscan opciones prácticas, privadas y que les permitan mantener sus estilos de vida saludables. No quieren esperar y sí quieren pagar con criptomonedas.
“El surgimiento de los superricos de la IA ha abierto toda una nueva ola de demanda para las empresas que ofrecen acceso a jets privados, yates y superautos”, dijo Paul Charles, consultor de viajes de lujo. “La noción del cliente exigente está bastante anticuada y, por lo tanto, las empresas ahora tienen que adaptarse para atender a una nueva generación de viajeros enfocados en el lujo, creada por esta riqueza de la IA”.
Las empresas que suministran este tipo de activos están teniendo que aprender muy rápidamente sobre las particulares exigencias de esta nueva clase de ricos.
Jets privados
Pocos medios de transporte son un símbolo tan claro de una enorme riqueza como un jet privado. Flexjet, que permite a las personas comprar una participación fraccionada en la propiedad de una aeronave, ha observado un aumento de clientes que hicieron fortuna a través de la IA o de salidas a bolsa de otras empresas tecnológicas. La tendencia ha reducido en una década la edad promedio de sus clientes, dijo Andrew Collins, director ejecutivo de Flexjet.
Esa riqueza también se está extendiendo a quienes trabajan en negocios relacionados con la IA. Uno de los clientes más recientes del grupo de vuelos chárter FlyVictor es un constructor de centros de datos que ha estado arrendando aviones en Estados Unidos y Europa mientras espera que se concrete la compra de un nuevo jet Bombardier de largo alcance.
Esta nueva clase de compradores, algunos de apenas 25 años, trae consigo nuevas exigencias, según Toby Edwards, codirector ejecutivo de FlyVictor.
Además de querer pagar con bitcoin u otras criptomonedas, estos clientes nativos digitales suelen preferir reservar a través de la aplicación de una empresa o WhatsApp, evitando a los intermediarios y el “teatro de la aviación privada tradicional”, dijo Charles Robinson, fundador del marketplace de vuelos chárter EnterJet. “Si obtener cotizaciones y confirmar tarda más de unos pocos minutos, muchos perderán el interés”.
Los estándares a bordo también se han actualizado. “El estándar de oro de la aviación privada de antaño, beber champán sobre manteles de lino impecables, prácticamente ha desaparecido con este grupo”, dijo Robinson, y agregó que buscan “tipos específicos de agua”, como las marcas premium Fiji y Acqua Panna, además de “catering orientado a una alimentación saludable”.
“Vuelan en privado por eficiencia y discreción, no para impresionar socialmente”, agregó.
Automóviles
Los nuevos multimillonarios de la IA priorizan las características exclusivas y están dispuestos a cambiar de vehículo después de apenas seis meses para asegurarse los modelos más recientes.
Lamborghini ha tenido particular éxito a la hora de atraer a la generación más joven de emprendedores de IA, según intermediarios, con su vehículo utilitario deportivo Urus, que puede personalizarse al extremo con una selección de más de 150 colores. Más allá de las opciones de personalización que ofrece el fabricante, los compradores más jóvenes pueden agregar kits aerodinámicos y de fibra de carbono a sus Lamborghini para modificar el aspecto de la carrocería, ideal para publicarlos en redes sociales.
“Este tipo de automóvil, al final del día, es como un juguete. Es una forma de expresar la personalidad de un cliente”, dijo Stefano Cossalter, director de la línea de productos Urus de Lamborghini.
Ferrari, según personas cercanas a la compañía, ha recibido comentarios positivos de clientes de Silicon Valley por el Luce, su primer vehículo eléctrico, que provocó rechazo entre algunos fanáticos tradicionales debido a su polarizante diseño. Benedetto Vigna, director ejecutivo del grupo italiano de lujo, lo ha defendido, destacando la importancia de ampliar el atractivo de la marca. El día del lanzamiento del vehículo eléctrico, mencionó el interés que había recibido de un emprendedor tecnológico de San Francisco.
“Sin duda es una buena oportunidad para nosotros”, dijo Vigna cuando se le preguntó por la nueva riqueza generada en torno a la IA. “Cada vez que hay una nueva inyección de dinero en el mercado... Ferrari es una buena opción”.
Michael Leiters, director ejecutivo de Porsche, también dijo que del auge de la IA estaban surgiendo nuevos grupos de clientes. “Naturalmente, estamos haciendo todos los esfuerzos posibles para llegar a estos clientes y conquistarlos para la marca Porsche”, agregó.
EMJ Exclusive, que presta una variedad de servicios a personas adineradas, compró recientemente un Rolls-Royce Cullinan con poco kilometraje para un emprendedor de IA de veintitantos años radicado en Los Ángeles, que había pedido un vehículo “único en su tipo”. La empresa personalizó ampliamente el vehículo, incluyendo el cambio de su característico exterior e interior negros por una combinación personalizada de azul brillante y naranja.
“Creo que lo que les importa a las personas que han hecho fortuna con la IA es la exclusividad”, dijo Ed Somner Bogard, fundador de EMJ Exclusive. “Nuestro cliente nunca va a llegar a algún lugar con su Rolls-Royce y encontrarse con alguien que tenga el mismo automóvil”.
Yates
El concesionario de yates de Jeff Brown, con sede en San Diego, se ha “beneficiado enormemente” de una nueva ola de compradores radicados en San Francisco que “se hicieron ricos de la noche a la mañana”, dijo.
Entre los clientes de su sucursal en Sausalito, justo al otro lado del puente Golden Gate desde San Francisco, hay nuevos multimillonarios que buscan embarcaciones más pequeñas capaces de enfrentar las agitadas aguas del océano Pacífico y navegar por el sinuoso río Napa.
Estos compradores -entre los que se encuentran empleados e inversionistas del fabricante de chips Nvidia- no buscan yates ostentosos, sino embarcaciones de expedición más rápidas y con mayor autonomía. “No son barcos lujosos. Son máquinas muy funcionales que pueden recorrer largas distancias rápidamente y transportar muchas cosas entretenidas”, dijo. También valoran más las medidas de privacidad, como ventanas con vidrios más polarizados, que la clientela tradicional de Brown.
Annie Reed, directora comercial del fabricante británico de yates de lujo Princess Yachts, dijo que la compañía está “enviando más embarcaciones a la costa oeste de Estados Unidos”, así como a Florida, y que ya había vendido cinco unidades de su nuevo superyate X90 de 90 pies, cuyo precio parte sobre las 10 millones de libras (US$ 13,5 millones), a compradores estadounidenses antes de su lanzamiento oficial en septiembre.
Princess ha recibido múltiples solicitudes para instalar equipos de fitness de alta gama de Technogym, incluidos equipos de entrenamiento funcional y de fuerza, a bordo de sus embarcaciones. Un cliente incluso pidió instalar una bicicleta Peloton en el flybridge, la cubierta al aire libre situada en la parte superior de un yate. A la compañía también le han solicitado instalar terminales de internet Starlink.
La salud también está adquiriendo una importancia creciente en su negocio, dijo Brown. Sus clientes están pidiendo más y más sofisticados “juguetes” -desde equipos de buceo hasta veleros con hidroalas- en lugar de catering y alcohol: “A estos clientes les interesa el fitness y están afuera haciendo cosas. No están bebiendo un Mai Tai en la cubierta”.