La cadena de hamburguesas más grande del mundo apuesta por el pollo para salir de su actual estado de estancamiento: McDonald’s fijó este miércoles el objetivo de ganar 1,5 puntos porcentuales de cuota de mercado en el segmento del pollo a nivel mundial para el año 2030.
Anteriormente, la cadena de comida rápida estimaba su participación en el mercado de pollo de comida rápida en un rango cercano al 15-19%, frente a una cuota de aproximadamente el 45% en el mercado de hamburguesas de carne de vacuno.
La demanda mundial de pollo ha superado a la de carne de vacuno en los últimos años, impulsada en parte por el hecho de que el precio de la carne de res en Estados Unidos ha aumentado más de un 50% desde 2021. La versatilidad del pollo y su condición de proteína magra lo han convertido en la opción preferida de muchos consumidores de todo el mundo, cada vez más preocupados por la salud.
McDonald’s está centrando su atención en la carne blanca en un momento en que sus acciones sufren una caída —han perdido casi una quinta parte de su valor este año—, debido al lento crecimiento de las ventas y a la disminución de la afluencia de clientes en Estados Unidos, su mercado más importante. Las ventas comparables en Estados Unidos aumentaron un 0,8% en el segundo trimestre, frente a incrementos de al menos el 1,5% registrados en sus divisiones internacionales.
La empresa se enfrenta a un gasto contenido por parte de los consumidores de bajos ingresos —de quienes depende— y a una competencia feroz. La apuesta de McDonald’s por vender más sándwiches de pollo y wraps la situará en competencia directa con cadenas como Chick-fil-A y Raising Cane’s.
McDonald’s ha estado probando alitas, sándwiches y tiras de pollo empanados a mano. Danilo Gargiulo, analista de Bernstein, advirtió que los productos apanados en los propios establecimientos requieren más mano de obra, equipos especializados y medidas de seguridad alimentaria.
El miércoles, McDonald’s también se fijó el objetivo de aumentar en 1,5 puntos porcentuales su cuota de ventas de bebidas, buscando crecer en una categoría que se ha expandido a medida que los consumidores buscan bebidas refrescantes, dirty sodas -refrescos con añadidos como cremas o siropes- y otras bebidas coloridas que animan sus redes sociales.
Estos objetivos se anunciaron durante un evento para accionistas y analistas en Chicago, la primera jornada para inversores de McDonald’s en casi tres años. Las acciones subieron un 0,5 % en las operaciones previas a la apertura del mercado.
Mejorías en menús y locales
La presentación de la jornada para inversores aporta detalles sobre una nueva estrategia —expuesta a los franquiciados en junio— para mejorar los menús, renovar los locales, integrar el marketing con creadores de contenido en redes sociales y mejorar el servicio en un momento en que muchos clientes realizan sus pedidos a través de pantallas digitales en el propio restaurante.
La incorporación de más establecimientos a la red actual de 46.000 locales de McDonald’s impulsaría las ventas globales de la cadena cerca de un 2,5% en 2027, cifra que se desaceleraría hasta un aumento del 2 % para 2030, según informó la empresa el miércoles.
El mes pasado, la compañía ascendió a Skye Anderson al cargo de presidenta de McDonald’s EEUU, en sustitución de Joe Erlinger.
Más allá de las renovaciones que financian ellos mismos, los franquiciados recibirán unos 8.500 millones de dólares en ayudas de McDonald’s durante la próxima década para implementar esta estrategia. Las inversiones incluyen el despliegue de una plataforma de inteligencia artificial generativa destinada a mejorar la eficiencia y aumentar en US$ 100.000 el flujo de caja promedio de los restaurantes, señaló McDonald’s.
El anuncio se produjo en un contexto en el que los franquiciados se enfrentaban a una afluencia de clientes lenta, al aumento de los costos y a presiones sobre la rentabilidad de los restaurantes, según indicó Gargiulo en una nota.