El dólar bajó levemente este martes, con el soporte de los precios del cobre y en medio de ciertas esperanzas de reapertura del estrecho de Ormuz, también a la espera de los precios al consumidor que se publicarán mañana en Estados Unidos.
La divisa cayó $ 2,7 a $ 914,7 al cierre, tras partir la semana al alza, ante el repunte de los precios del petróleo. Ahora, el dollar index se estabilizó, en línea con las principales tasas de interés soberanas, aunque el crudo Brent avanzó un poco más, a cerca de US$ 90 por barril.
Mañana miércoles se dará a conocer de IPC estadounidense de julio, para el que se espera un alza mensual de 0,1% y una caída de una décima en la tasa de inflación, que habría quedado en 3,4% anual. La inflación subyacente -sin alimentos y energía, componentes más volátiles- se habría moderado también en una décima, hasta 2,5%.
Cuánto de diálogo
Washington y Teherán están "cerca de algún tipo de acuerdo" sobre Ormuz, según dijo el ministro de defensa pakistaní, Khawaja Asif, ante la prensa este martes, sin entregar mayores detalles. Pakistán ha sido un mediador clave, y su capital, Islamabad, un centro de negociaciones entre ambas partes.
Sin embargo, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, afirmó también hoy que el estrecho permanecerá cerrado mientras EEUU no cambie su comportamiento y acepte las condiciones de Teherán.
Estas declaraciones llegan después de que Donald Trump exigió una compensación para las víctimas de los conflictos respaldados por Irán, en respuesta a las demandas de reparaciones planteadas por la república islámica.
Mientras, los precios del cobre hicieron amagos de seguir ganando terreno, aunque más tarde se calmaron. El futuro transado en Londres se quedó plano en US$ 6,42 por libra, en la parte alta de sus cotizaciones históricas, aunque todavía a cierta distancia del récord intradía de US$ 6,59 alcanzado en enero.
"Para Chile, el gran ancla es el cobre: mientras se mantenga cerca de máximos históricos, el peso tiene un piso sólido que le permite resistir incluso un dólar global más fuerte. A eso se suma que nuestra propia casa está ordenada -inflación de vuelta en el rango meta, actividad repuntando- lo que nos deja mejor parados que buena parte de la región para enfrentar cualquier turbulencia externa", escribió la branch business director en Liberty Finance, Liza Salinas.
Según los estrategas de Saxo Bank, "el metal se ha visto impulsado por la escasez de inventarios, la acumulación de existencias en EEUU ante la decisión sobre la Sección 232 y una prohibición parcial de exportación de concentrado desde el Congo. Mientras tanto, Codelco, el principal productor mundial, registró una caída de 14% en su producción de cobre el último trimestre, lo que pone de relieve los actuales desafíos de suministro".