El dólar partió la sesión de este martes levemente en baja, ya que el reciente aumento de tensiones geopolíticas evolucionó a una situación de standby, también a la espera de los precios al consumidor que se publicarán mañana en Estados Unidos.
La divisa caía $ 2,1 a $ 915,3 esta mañana, tras partir la semana al alza, ante el repunte de los precios del petróleo. Ahora, el dollar index se estabilizaba, en línea con las principales tasas de interés soberanas y el crudo Brent, este último en US$ 87,6 por barril.
"La incertidumbre sobre un acuerdo entre EEUU e Irán para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz ha aumentado después de que Trump exigiera una compensación para las víctimas de los conflictos respaldados por Irán, en respuesta a las demandas de reparaciones de Teherán", repasaron los estrategas de Saxo Bank en su informe de mercados.
Lo que no se ha detenido son los precios del cobre. El futuro transado en Londres escalaba 0,2% a US$ 6,44 por libra, quedando de nuevo en la parte alta de sus cotizaciones históricas, por debajo del récord intradía de US$ 6,59 alcanzado a finales de enero.
"Para Chile, el gran ancla es el cobre: mientras se mantenga cerca de máximos históricos, el peso tiene un piso sólido que le permite resistir incluso un dólar global más fuerte. A eso se suma que nuestra propia casa está ordenada -inflación de vuelta en el rango meta, actividad repuntando- lo que nos deja mejor parados que buena parte de la región para enfrentar cualquier turbulencia externa", escribió la branch business director en Liberty Finance, Liza Salinas.
Saxo Bank explicó que "el metal se ha visto impulsado por la escasez de inventarios, la acumulación de existencias en EEUU ante la decisión sobre la Sección 232 y una prohibición parcial de exportación de concentrado desde el Congo. Mientras tanto, Codelco, el principal productor mundial, registró una caída de 14% en su producción de cobre el último trimestre, lo que pone de relieve los actuales desafíos de suministro".
Mañana miércoles se publicará en EEUU el informe de IPC de julio, para el que se espera un alza mensual de 0,1% y una caída de una décima en la tasa de inflación, que habría quedado en 3,4% anual. La inflación subyacente -sin alimentos y energía, componentes más volátiles- se habría moderado también en una décima, hasta 2,5%.