Uno de los temas que ha marcado la discusión económica ha sido el continuo incumplimiento de la meta de balance estructural por parte del Fisco -lo que se observó en los últimos tres años-, es decir, aquel resultado aislado de los efectos propios del ciclo económico.
Aquello podría comenzar a quedar atrás en este ejercicio o, al menos, las señales apuntan en ese sentido. De hecho, el más reciente análisis de los consejeros del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) mostró un cierto cambio de tono respecto a las advertencias que habían expresado en marzo y agosto sobre el rumbo fiscal.
Según el acta de la reunión del CFA del pasado 4 de septiembre, los consejeros analizaron las últimas cifras de ejecución presupuestaria del Gobierno Central -correspondientes a julio de este año-, que dan cuenta de un crecimiento del gasto de 0,7%, inferior al 1,7% legislado para el Presupuesto de este año. Esto, de la mano de un menor crecimiento del gasto corriente, un incremento de 7% de los ingresos del Estado y los millonarios recortes de gasto.
“La información de julio contiene antecedentes positivos desde el punto de vista de los ingresos fiscales y una moderación en el crecimiento del gasto corriente, ambos factores que podrían traer aparejada una mayor probabilidad de cumplir la meta fiscal del año en curso”, señaló el texto del encuentro en el que participaron la presidenta del organismo, Paula Benavides; el vicepresidente, Sebastián Izquierdo; y los consejeros Marcela Guzmán y Joaquín Vial.
La meta fiscal del actual gobierno es un déficit estructural de 2,6% del PIB para el presente año, para luego llegar a 1,8% en 2027 (ver gráfico).

¿Es posible?
El economista senior de Bci Estudios, Antonio Moncado, argumentó que las últimas cifras de ejecución muestran un “positivo desempeño” de los ingresos y una contención del gasto que hasta ahora apuntan hacia los objetivos de déficit previstos por Hacienda. “No obstante, preocupa el bajo dinamismo de la economía y su efecto en la recaudación en lo que queda de año, considerando que Hacienda proyectaba un crecimiento del PIB de 1,8%, y en Bci proyectamos un 0,7%”, dijo.
Tras años de incumplimientos de la meta de déficit estructural, es “fundamental cumplir” y que la institucionalidad fiscal recupere credibilidad, añadió el economista jefe para la región de Itaú, Andrés Pérez, quien cree que “la mejora en los parámetros estructurales para la confección del Presupuesto actual debería contribuir a una consolidación del déficit estructural durante los próximos años antes de lo previsto en la senda oficial”.
Las noticias fiscales a julio auguran un “mejor año” de lo esperado en términos presupuestarios, sostuvo la economista de LyD, Macarena García: “Los ingresos se han acelerado y los gastos se han desacelerado. Esto ha llevado a que el déficit global acumulado en un año haya pasado desde un máximo de -2,8% del PIB en marzo a un -2% del PIB a julio. Con esta información, es muy posible que se cumpla la meta de balance estructural de -2,6% del PIB”.
Un factor que puede llevar al incumplimiento de la meta es “contradictoriamente” el reciente anuncio del Ejecutivo de reimpulsar la inversión pública para apoyar la generación de empleo, señaló el economista del OCEC UDP, Juan Ortiz, “considerando que la mayor parte del ajuste fiscal realizado se ha centrado en la inversión pública”.
Los datos a julio -agregó- muestran que el gasto de capital se ha reducido en términos reales 14,2% anual, mientras el gasto de capital ejecutado a julio tiene un avance de solo un 43,5% respecto a la ley aprobada, mientras que el gasto corriente ha crecido 3% real.
El decano de Economía, Negocios y Gobierno de la USS, Alejandro Weber, ve “muy plausible y casi inalterable” que Hacienda cumpla sus metas de déficit este año. “El gobierno anunciará medidas adicionales para enfrentar la crisis del empleo, como acelerar la ejecución del plan de inversiones en lo que queda del año o inyectar más recursos al subsidio unificado para el empleo formal, pero su impacto en el déficit debiera ser marginal o nulo”, dijo.
Los ingresos públicos acumulan un alza de 7% real acumulado a julio, algo por encima de lo proyectado en la actualización del Ejecutivo, gracias a mayores entradas tributarias de la minería privada.
“Si bien el aumento en el precio del cobre compensaría en parte lo anterior (por un mayor ajuste cíclico), no se observarían sorpresas relevantes en la proyección de ingresos estructurales compatible con la meta del gobierno. Con esto, el cumplimiento de la meta de déficit de 2,6% del PIB para este año estaría muy bien encaminado”, afirmó el economista de Scotiabank, Aníbal Alarcón.
Clasificadoras atentas
En paralelo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anticipó en una reunión con parlamentarios oficialistas este lunes que en las próximas semanas se podrían anunciar positivas noticias de parte de las agencias clasificadoras de riesgo, luego de que el 18 de septiembre Fitch mantuviera el rating soberano del país.
Esto, como consecuencia -entre otros factores- de la agenda de consolidación fiscal del gobierno.
Cabe recordar que a fines de octubre del año pasado, las agencias Moody´s y S&P mantuvieron la clasificación del país, como parte de sus evaluaciones periódicas.