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Fin de año: buscando nuevas oportunidades

Axel Christensen Director de Estrategia de Inversiones para América Latina de BlackRock

Por: Axel Christensen | Publicado: Martes 3 de octubre de 2023 a las 04:00 hrs.
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Axel Christensen

Los mercados se están adaptando al nuevo régimen de mayor volatilidad y tasas de interés más altas. A pesar de que esto puede ser problemático a primera vista, también surgen oportunidades. El aumento de las tasas hasta ahora -con el bono del Tesoro de EEUU de 10 años llegando al mayor nivel en 16 años- se debe en gran medida a que los mercados ven a los bancos centrales preparados para mantener las tasas altas durante más tiempo.

Si bien esto es negativo para la renta fija, no todas las subidas de tasas son iguales. Las tasas ya parecen haberse ajustado a las políticas monetarias de bancos centrales. Sin embargo, la compensación que exigen los inversionistas por el riesgo de mantener bonos a largo plazo -la prima por plazo- ha aumentado sólo parcialmente y aún restan más ajustes de las tasas al alza. Estas son malas noticias para los bonos, pero no necesariamente para las acciones.

“A medida que los mercados se ajustan al nuevo régimen y sus implicancias, es posible aprovechar las desconexiones relativas entre precios de mercado y encontrar nuevas oportunidades basadas en lo que reflejan esos precios”.

¿Por qué una mayor prima por plazo? Por mayores preocupaciones sobre el nivel de deuda de EEUU y una inflación persistente, sostenida por elementos estructurales como cambios demográficos y el efecto de la fragmentación geopolítica sobre las cadenas productivas. Con tasas de largo plazo en máximos de varios años, los bonos ofrecen más ingresos. Sin embargo, estas alzas también empujan su valor de mercado a la baja: un aumento de aproximadamente 0,5 puntos porcentuales borra un año completo de ingresos para un bono de 10 años de duración. Y esos ajustes pueden ocurrir rápidamente en este nuevo régimen macroeconómico de mayor volatilidad.

Por todo lo anterior, es aconsejable subponderar los bonos a largo plazo de EEUU, donde las recientes amenazas de un cierre del gobierno, si bien retrasadas por ahora, también ponen de relieve los desafíos fiscales a largo plazo de ese país. En este difícil entorno, también se justifica subponderar las acciones de ese país, en un horizonte de seis a 12 meses, ya que no reflejan plenamente el impacto de las subidas de tasas ni un escenario de menor crecimiento esperado. Aunque es posible estar más positivos sobre las acciones, dada la reciente corrección, aún no ha llegado el punto de subir su ponderación.

A medida que los mercados se ajustan al nuevo régimen y sus implicaciones, es posible aprovechar las desconexiones relativas entre precios de mercado, y encontrar nuevas oportunidades basadas en lo que reflejan esos precios. Recientemente, los bonos estatales europeos se muestran atractivos debido a las mayores tasas. Estas también respaldan sobreponderar bonos del Tesoro a corto plazo y deuda de mercados emergentes en moneda fuerte, principalmente emitida en dólares estadounidenses.

En renta variable hay oportunidades en acciones ligadas a las megafuerzas, que generan cambios estructurales que pueden impulsar los retornos hoy y en el futuro. Esto requiere ser más granulares para encontrar sectores y regiones que puedan prosperar incluso cuando el crecimiento se estanque en los próximos trimestres. A ello se suman las acciones japonesas, debido a un mejor escenario macro, mayores utilidades esperadas y a reformas favorables a los accionistas. La sobreponderación en la megafuerza de la inteligencia artificial se centra en empresas que se benefician frente a los cambios de productividad que genera este profundo cambio tecnológico.

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