Frente al escenario de disminución de materia prima seca para la generación de biomasa, Forestal Foresol y el fabricante de pellets Ecomas se unieron para agilizar los procesos de secado del aserrín verde generado por los aserraderos de menor escala. El proyecto busca asegurar un flujo continuo de biomasa hacia la planta generadora de biocombustible.
El modelo asociativo se viene desarrollando desde 2024, pero su puesta en marcha fue acelerada por el aumento de la demanda de pellets de los últimos meses, justo cuando el mercado enfrentaba una contracción en los volúmenes de viruta y aserrín seco, disponibles para la fabricación del combustible.
La alianza permitió la adquisición de equipamiento europeo para habilitar en Cabrero, Región del Biobío, una planta de secado de material residual de la industria forestal y áreas de acopio en las dependencias de Foresol. La marcha blanca, iniciada hace tres meses ha facilitado el proceso para un promedio de 3 toneladas por hora en meses de invierno, permitiendo a la fábrica de combustible responder al incremento de la demanda de pellets.
Producción continua
Rodrigo Olguín, gerente general de Foresol, explicó que los parámetros apuntan a un rendimiento productivo variable, según la estacionalidad y condiciones de humedad de la materia prima. “Creemos que en verano va a producir 5 toneladas y en el invierno tres, a eso es a lo que tenemos que llegar”. El ejecutivo estimó que la unidad alcanzará su régimen definitivo tras cumplir entre seis meses y un año de operación continua.
El ciclo de tratamiento térmico destaca por su rapidez. “El aserrín verde completa su recorrido por el cilindro rotatorio en cerca de 10 minutos,” alimentado por “una caldera capaz de procesar múltiples biomasas residuales, desde desechos de faenas forestales hasta cáscara de avellano europeo”, detalla Olguín. Esta velocidad permite mantener un ritmo constante de despacho de un camión cargado por hora hacia las instalaciones de pelletizado de Ecomas, dentro de la misma comuna.
Históricamente, la producción de pellets se sustentaba en viruta y aserrín seco derivados de la remanufactura de productos basados en la madera. Junto con fortalecer el abastecimiento, la alianza permite ampliar la disponibilidad de insumos y entregar valor a productos residuales de las faenas agrícolas o forestales, potenciando un proceso de encadenamiento productivo con pequeños y medianos productores locales, que acumulaban sus descartes sin opciones comerciales rentables.
A mediano plazo, el plan de operaciones y expansión contempla habilitar canchas techadas con capacidad para acopiar un mes completo de materia prima verde como inventario de seguridad ante contingencias operativas o climáticas, como las registradas en los últimos meses. “Lo ideal es poder abastecer o tener acopiado el aserrín verde para al menos la producción de un mes de invierno o de operación, tener el mes de seguridad”, precisó el ejecutivo.