La caída en el consumo de alcohol dejó de ser un fenómeno aislado para transformarse en una tendencia a nivel global. Un proceso que también alcanza a la industria cervecera —históricamente anclada en el volumen— que está reaccionando con una estrategia común: diversificar.
En Chile, el ajuste ya es visible. Según cifras de la Asociación de Cerveceros de Chile (Acehi), el consumo per cápita de cerveza retrocedió desde su peak de 66,52 litros en 2021 a 52,5 litros en 2025, una baja de 14 puntos que refleja un cambio en los hábitos de consumo.
A nivel internacional, los grandes actores han acelerado este giro. AB InBev, la mayor cervecera del mundo, fijó como meta que, al menos, el 20% de su volumen provenga de productos sin, o con bajo contenido, de alcohol. La apuesta comienza a dar resultados: la compañía reportó un alza de 27% en los ingresos de esta categoría en el segundo trimestre, impulsada por marcas como Corona Cero y Michelob Ultra Zero.
La tendencia no se limita a los gigantes globales. En Europa, la española Mahou San Miguel avanza en su expansión internacional con una bebida de malta carbonatada sin alcohol en Egipto, como parte de su plan estratégico 2025-2027 para crecer fuera de su mercado base de la mano de la diversificación.
En ese contexto, CCU no se queda atrás. La compañía ha reforzado su portafolio con nuevos lanzamientos —como Gin Kantal Summer y Gato Selección Dulce en lata— y anticipa que seguirán sumándose innovaciones en el corto plazo.
Los resultados comienzan a reflejar ese movimiento. Durante el segundo trimestre, los productos saborizados de baja graduación alcohólica crecieron a doble dígito y alcanzaron el 8,3% del volumen total de alcoholes en Chile a junio de 2026.
“Nuestra estrategia es contar con un portafolio amplio y diverso, que responda a distintas preferencias y ocasiones de consumo”, señaló Daniella Coll, gerente corporativo de inteligencia de mercado de la firma, encargada de la gestión y desarrollo de marcas de alto valor. La ejecutiva explicó que el fenómeno no está acotado a un segmento específico. Por el contrario, se trata de una tendencia transversal que cruza edades y perfiles. La ejecutiva describe un consumidor más abierto a experimentar, donde conviven alternativas sin alcohol, de menor graduación y propuestas saborizadas, dependiendo del momento de consumo.
En ese escenario, añade, la condición de compañía multicategoría se vuelve una ventaja competitiva. Más que apuntar a un nicho en particular, el foco está en ofrecer distintas opciones para un consumidor que ya no se define por una sola categoría, sino por ocasiones y contextos.
El agua gana terreno
Una tendencia hacia la salud y el bienestar es la que la compañía ligada al Grupo Luksic y Heineken —con presencia en Chile, Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay y Uruguay— ha observado entre los consumidores en sus últimos resultados, correspondientes al segundo trimestre.
En su reporte más reciente, la firma destacó que en Chile las categorías no alcohólicas crecieron un “dígito medio” (4%–6%) en volumen, mientras que las alcohólicas (cerveza y licores) retrocedieron en un “dígito bajo” (1%–3%).
En el segmento aguas cuentan con una oferta que incluye aguas minerales, purificadas y saborizadas, además de formatos para hogares y oficinas, con marcas como Cachantun, Porvenir, Perrier, Manantial, y MAS, entre otras.
“Aguas es una categoría relevante dentro de nuestro portafolio y con buenas perspectivas de desarrollo, impulsada por tendencias asociadas al bienestar, hidratación y capturando nuevas ocasiones de consumo, especialmente en las aguas con gas, que han ganado versatilidad en preparaciones y mezclas, ampliando su consumo más allá de la hidratación tradicional”, apuntó Coll.
Los segmentos en alza
De cara a los próximos años, en la firma proyectan que los productos sin alcohol y de baja graduación jugarán un rol cada vez más relevante en el crecimiento. Coll sostiene que estas categorías representan una oportunidad tanto en términos de innovación como de expansión del portafolio, en línea con un consumidor que busca mayor variedad.
Consultada sobre si este segmento podría compensar una eventual caída estructural del consumo de alcohol, la ejecutiva evita plantearlo como una sustitución directa. Más bien, explica que la clave está en anticipar tendencias y adaptarse a un consumidor en evolución. En ese proceso, recalca, la diversificación permite capturar nuevas ocasiones de consumo y explorar espacios donde antes la industria tenía menor presencia.
En paralelo, la compañía mantiene un monitoreo constante de las preferencias del mercado para detectar oportunidades de innovación. "De hecho, durante los últimos meses lanzamos Gin Kantal Summer y Gato Selección Dulce en lata, en respuesta al dinamismo que están mostrando estas categorías y a las nuevas preferencias de los consumidores", agregó.
Hacia adelante, la exploración no se limita a una sola categoría. En CCU aseguran que están evaluando oportunidades tanto en productos sin alcohol como en alternativas de menor graduación y nuevas propuestas saborizadas. El objetivo, concluyen, es ampliar las ocasiones de consumo y consolidar un portafolio capaz de adaptarse a un mercado cada vez más fragmentado.