A solo dos semanas del cierre de la actual temporada de fruta fresca -que representa cerca del 70% del valor total exportado-, el balance preliminar ya permite identificar a los primeros del ranking. Y no solo por sus resultados comerciales, sino también por sus perspectivas, que atraen la atención del mercado y de un espectro cada vez más amplio de inversionistas que ven oportunidades para diversificar sus portafolios.
El recuento general de la temporada 2025-2026 muestra magnitudes similares a las del período anterior, aunque con números azules. “Las cifras permiten anticipar un balance positivo: al 31 de julio, las exportaciones alcanzan cerca de US$ 8.000 millones, pese a una variación marginal en los volúmenes”, señaló el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio. Las ventas superaron en 6% las anotadas en igual lapso anterior, resultado que, a su juicio, “refleja la capacidad de la industria de mantener una buena valorización de su oferta exportadora y su relevancia como segundo sector exportador del país”.
En este escenario destacaron los cítricos y, especialmente, las paltas. Este último producto se consolidó como uno de los motores de la canasta exportadora en la temporada 2025-2026, con un alza de 22,8% en los envíos, hasta 156.975 toneladas al 18 de agosto, puntualizó Frutas de Chile.
El salto tuvo como base un sostenido incremento de la producción, que llegó a 265 mil toneladas, superó las estimaciones y completó un segundo año consecutivo de crecimiento cercano a 10%, después de que la campaña 2024-2025 registrara el mejor resultado desde comienzos de la década pasada, enfatizaron desde Paltas de Chile.
A partir de estos resultados, el gremio anticipa una nueva expansión para la temporada 2026-2027. “Proyectamos una producción de 285 mil toneladas -con un salto de cerca de 7,5% respecto de la temporada recién cerrada-, un nuevo récord en los últimos 15 años para la industria, que confirma que el sector sigue consolidando un piso productivo cada vez más alto, sin necesidad de aumentar las hectáreas cultivadas”, resaltó su presidente ejecutivo, Francisco Contardo.

De hecho, Odepa constató una leve reducción de la superficie, hasta unas 32 mil hectáreas, lo que confirma que el incremento de las cosechas recientes “no responde a una mayor superficie cultivada, sino a mejoras de productividad y eficiencia, gracias a un mejor manejo agronómico e incorporación de tecnología en los campos, en combinación con condiciones climáticas favorables”, aseveró Contardo.
A partir del mayor volumen, la industria “proyecta una estrategia de exportación alineada con la distribución que hemos mantenido”. El principal destino es Europa, que en la última temporada concentró el 61% del volumen exportado, equivalente a 99 mil toneladas, con un crecimiento de 77% respecto del período 2020-2021, “lo que confirma que seguirá siendo un destino clave”, explicó.
A continuación se ubicó Latinoamérica, con Argentina como protagonista. El país vecino se consolidó como “el mercado de mayor dinamismo en los últimos dos años”, después de que los envíos se triplicaran entre las temporadas 2023-2024 y 2024-2025, hasta 29 mil toneladas. En el período 2025-2026 ya superan las 31 mil toneladas.
Además, la industria destina entre 40% y 45% de su producción al mercado interno. Con un consumo per cápita de 8,9 kilos en 2025, Chile se situó como el segundo mayor consumidor de palta Hass en el mundo, después de México. “Esto nos da una base de demanda estable, que crece de manera consistente año a año y nos permite proyectar que, incluso con una producción récord de 285 mil toneladas, el país mantendrá esa proporción entre consumo local y exportación”, pronosticó Contardo.
Así, concluyó que “los buenos resultados refuerzan la confianza para seguir invirtiendo”.
Los destacados en cítricos
Con un desempeño positivo en varias especies, los cítricos también atraen la mirada de quienes buscan rubros agrícolas con buenas perspectivas.
Las mandarinas destacaron con un alza de 21%, hasta 146 mil toneladas. En el caso de las naranjas, los envíos llegaron a 127 mil toneladas, un incremento de 12,6%, mientras los limones avanzaron 5,4%, hasta 128 mil toneladas. En contraste, las clementinas anotaron una baja de 10,9%, hasta 63 mil toneladas.
En las perspectivas de estas variedades inciden de manera relevante las decisiones adoptadas en EEUU, uno de sus mercados prioritarios y actualmente sujeto a gravámenes arancelarios.
La escalada en frutos secos
Tras una temporada 2024-2025 en la que sus exportaciones crecieron 85,5% en valor, hasta US$ 1.285 millones FOB, y 52,9% en volumen, los frutos secos sobresalen como otro de los motores de la canasta exportadora.
Dos productos concentran el protagonismo: las nueces, que representaron el 50,2% del valor exportado del segmento, y las avellanas, con el 43,8%. “Hace 20 años, las principales plantaciones eran de fruta fresca, como manzanas y uva de mesa, y hoy son avellano y nogal -junto a los cerezos, que se mantienen-, dando cuenta de un crecimiento muy sostenido de la fruta seca, que tiene ventajas como los cultivos mecanizables”, señaló el presidente de Chilenut, Juan Esteban Rodríguez.
Ambas variedades, sin embargo, han recorrido trayectorias distintas. Mientras las nueces vivieron una década de auge a partir de 2010 -con precios históricos y rentabilidades que incentivaron plantaciones por hasta 44 mil hectáreas-, hoy la delantera la llevan las avellanas.
Sus exportaciones se dispararon desde US$ 80 millones en 2016 hasta US$ 563 millones en la temporada 2025-2026, período en que registraron un incremento de 135% en valor respecto del ejercicio anterior.
El balance considera exportaciones por 62 mil toneladas de avellana europea, de las cuales 46.300 toneladas correspondieron a producto sin cáscara, con un alza de 161%.
“En exportaciones, durante 2025 Chile fue el principal exportador mundial de avellana con cáscara y el segundo en avellana sin cáscara, detrás de Turquía. Esta posición representa un cambio estructural para la industria: Chile dejó de ser solamente un origen complementario y hoy es un actor relevante dentro del abastecimiento mundial”, indicó Rodrigo Viñambres, presidente del Comité del Avellano.
Estas oportunidades convirtieron a la avellana europea en la especie con mayor expansión de plantaciones en los últimos cinco años, a una tasa promedio anual de 15%, hasta rozar las 50 mil hectáreas. Más del 40% de esa superficie se concentra en la Región del Maule.
Con ello, se ubica entre las tres especies de mayor superficie cultivada en el país y alcanza una cosecha superior a las 100 mil toneladas métricas, dando forma a uno de los crecimientos más dinámicos del sector para responder a la demanda de grandes compañías de la industria alimentaria. Italia es actualmente su principal destino, con el 47% del valor exportado.
Distinta ha sido la trayectoria de las nueces, cuya producción se ha mantenido relativamente estable en los últimos años, en un rango de entre 170 mil y 180 mil toneladas, acorde con un “mercado bastante maduro que ha venido desarrollándose muy bien”.
En materia de precios, sin embargo, el sector ha debido enfrentar “una curva decreciente en los últimos cinco años por debajo de lo que estamos acostumbrados”, aunque en 2025 registró un alza favorecida por una menor cosecha en California, segundo productor mundial, indicó Rodríguez.
Hacia adelante, la mirada del sector está puesta en India -que actualmente absorbe entre 25% y 30% de la producción nacional- ante la posibilidad de que un eventual TLC modifique el actual régimen arancelario, que aplica un gravamen de 100%. 