El escenario macroeconómico volvió a pasar una abultada cuenta a la bolsa chilena y revirtió la mejora que venía registrando tras los estragos de la pandemia.
El ejercicio 2026 partió con expectativas de vientos de cola, con los principales bancos centrales recortando tasas y el petróleo en tendencia bajista. El estallido de la guerra entre EEUU e Irán, el 28 de febrero, dio vuelta el tablero. En Chile el ciclo de recortes quedó descartado, el IPC acumuló 2,8% en el semestre y su variación anual saltó de 2,4% en febrero a 4,3% en junio. El peso, en tanto, marcó esta semana máximos en casi un año tras superar los $960.
El deterioro dejó sus cicatrices en el sector corporativo. A las empresas IPSA les costó $334.910 millones la mayor inflación y la debilidad del peso durante los primeros seis meses, el equivalente a un 8,8% de sus utilidades.
La cifra es la primera escalada interanual en cuatro años.
“Los altos costos por exposición a UF y tipo de cambio reflejan el impacto que ha tenido la persistencia de la inflación y los ajustes de expectativas de trayectoria de tasas en las compañías locales”, comentó Fernando Santibañez, equity trader en Vantrust Capital.
El director del Magíster en Finanzas de la U. Andes, Mario Tessada, explicó que los conceptos de inflación y tipo de cambio son ajustes que se deben realizar a la contabilidad, y por eso pueden ser cuantificados en los Estados Financieros de los emisores.
El fin de cuatro años de recuperación
Al comparar con los últimos años, la cifra rompe una tendencia. El costo de la macro para los emisores industriales venía cayendo sin interrupción desde 2022, cuando una inflación de 12,8% dejó una factura de $1,1 billón (millones de millones). De ahí en adelante fueron $647.344 millones en 2023, $513.525 millones en 2024 y $296.270 millones en 2025. Medido en doce meses móviles a junio, el 2026 ya va en $415.991 millones y quiebra la racha.
“Si bien este impacto marca un alza relevante respecto a años anteriores, se explica más bien por efectos transitorios y podríamos estar viendo el momento más crítico para los costos financieros”, detalló Santibañez.
El golpe al retail y Latam
Al cierre del primer semestre el sector más golpeado es el retail, con $87.733 millones entre ambos efectos, seguido del transporte con $78.069 millones. Más atrás aparecen las empresas sanitarias ($36.028 millones), de telecomunicaciones ($21.609 millones) y los holdings ($21.194 millones).
Al considerar solamente la inflación, el impacto del retail es más evidente. La industria se lleva $80.603 millones de los $251.910 millones que pagó el índice por ese concepto, casi un tercio del total, con las filiales de malls incidiendo con fuerza en el resultado.
“En el caso de las empresas de retail tienen un importante componente de activos que son inmobiliarios, y que estos activos inmobiliarios son financiados, principalmente con instrumentos relacionados a la UF. Es decir, la inflación impacta directamente sobre el costo de sus activos”, explicó Tessada.
El impacto es doble, agregó el director del magíster, ya que sus ingresos dependen de la demanda de los clientes, hoy mermada por el aumento del desempleo y la baja en el consumo.
En tipo de cambio, el sector más expuesto es transporte, con $78.946 millones, y ahí las cifras corresponden prácticamente en su totalidad a Latam Airlines. La aerolínea anotó una pérdida por diferencias de cambio de $77.746 millones, la mayor de todo el índice, seguida de CSAV, cuya línea cambiaria se dio vuelta en US$ 75,1 millones respecto del año anterior. Detrás viene el sector eléctrico, con $24.945 millones, repartidos entre Enel Chile y Enel Américas. Tessada detalló que el tipo de cambio los afecta directamente debido a que están expuestos a costos que están relacionados directamente al dólar.
Medido sobre el Ebitda, el ranking cambia de cara. Arriba no están los pesos pesados del índice sino ILC -que comprometió el 21,7% de su Ebitda semestral-, Parque Arauco (19,4%) y Aguas Andinas (17,7%). A su vez, Falabella, que lidera en montos, queda novena con 4,9% y Latam décima con 4,3% en este análisis.
Efectos de la inflación en los resultados
Desde el mercado explican que el alza inflacionaria también puede impulsar los ingresos en algunas industrias. Un ejemplo es el caso de ILC. “Un mayor resultado por $2.506 millones producto de un menor costo de licencias médicas, efecto inflación sobre contratos pactados en UF, y ajustes de tarifa GES y precio base”, indicó su análisis razonado de junio.
Algo parecido ocurre en los centros comerciales, donde la UF al mismo tiempo reajusta los contratos de arriendo. Mallplaza perdió $34.946 millones por reajustes, pero al explicar sus ingresos apunta al otro lado del mismo fenómeno. “El aumento de los Ingresos Ordinarios de 8,7% está dado por mayores ingresos por arriendo debido a reajuste de tarifas e indexación de los contratos de arriendo a la inflación de cada país”, señaló la firma en su análisis razonado.
¿Y el 2027?
De cara al próximo año, Santibañez apuntó que los players más afectados hoy podrían ser los mejor posicionados en un contexto de normalización. “Si bien el timing aún es incierto, una normalización en la inflación podría descomprimir los cargos por ajustes en UF. Hoy el Banco Central proyecta alcanzar cifras de IPC del 3% en mediados de 2027”, indicó el experto.