La Bolsa de Santiago cerró octubre con su peor desempeño mensual en tres años. El IPSA retrocedió un 6,5%, hasta los 10.254,15 puntos, afectado por la creciente aversión global al riesgo, la escalada de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y un escenario económico local que continúa mostrando señales de debilidad.
Sin embargo, no todas las acciones siguieron la tendencia del mercado. Un grupo de compañías logró terminar el mes en terreno positivo, apoyado en resultados corporativos, expectativas de mejora operacional o valoraciones que despertaron el interés de algunas corredoras.
Entre los títulos que avanzaron destacan Engie Energía Chile, Colbún y Empresas Copec, tres compañías con negocios y factores de riesgo diferentes, pero que consiguieron resistir la corrección bursátil.
Engie gana por renovables y almacenamiento
Una de las principales excepciones al retroceso bursátil fue Engie, cuyos títulos avanzaron un 5,38% en octubre, hasta los $ 1.939.
La compañía encontró respaldo en sus resultados correspondientes al tercer trimestre de 2026. Su EBITDA alcanzó US$ 177,9 millones, un crecimiento del 11,9%, mientras que las utilidades aumentaron desde US$ 23 millones hasta US$ 73,5 millones.
La evolución operacional estuvo acompañada por menores costos y avances en la transformación de su matriz energética, con una mayor participación de fuentes renovables y almacenamiento. Además, la empresa elevó su previsión de EBITDA para 2026 a un rango de entre US$ 720 millones y US$ 790 millones.
Sin embargo, las perspectivas de los analistas son más moderadas que el comportamiento reciente de la acción.
Scotiabank elevó su precio objetivo desde $ 1.800 hasta $ 1.875, manteniendo su recomendación de igual al mercado. Aunque el ajuste reconoce los avances de la compañía, el nuevo objetivo quedó por debajo del cierre bursátil de octubre.
La corredora advirtió que la siguiente etapa del negocio dependerá de la contratación del nuevo portafolio energético, los precios que consiga negociar y su capacidad para refinanciar vencimientos en un entorno de mayores tasas. También señaló que una parte importante del flujo de caja podría destinarse a reducir deuda, limitando el espacio para mayores dividendos.
El caso de Engie ilustra una de las particularidades del mercado actual: los buenos resultados pueden impulsar una acción, pero no necesariamente implican que mantenga un elevado potencial de apreciación, explican en el mercado.
Colbún: impulso de la generación hidroeléctrica
Colbún también consiguió desmarcarse de las pérdidas del IPSA, con un avance mensual del 3,07%, hasta los $ 151 por acción.
La generadora registró un EBITDA de US$196,6 millones durante el tercer trimestre, un incremento del 55% frente a igual período de 2025. Los ingresos aumentaron un 21%, hasta US$ 468,4 millones, mientras que las utilidades alcanzaron US$ 72,4 millones, frente a US$ 25,3 millones un año antes.
Los resultados estuvieron impulsados por mejores condiciones hidrológicas, un aumento de la generación eléctrica en Chile del 37% y una mayor contribución de sus activos renovables.
Las cifras trimestrales, sin embargo, ofrecen una imagen más favorable que el balance acumulado. Un analista destaca que las utilidades de Colbún entre enero y septiembre todavía registraban una disminución interanual del 14,5%, afectadas por mayores costos de combustibles y gastos financieros.
Pese a estas presiones, la acción cuenta con una valoración favorable de Bank of America. El banco estadounidense asignó a Colbún una recomendación de compra y un precio objetivo de $ 210, lo que implica una diferencia cercana al 39%.
Analistas del sector eléctrico señalan que la capacidad de la generadora para transformar el mejor desempeño operacional en crecimiento sostenido de sus resultados será uno de los elementos que determinarán si la acción puede prolongar su resistencia bursátil.
Copec: las corredoras mantienen su apuesta
Copec -el buque insignia del grupo Angelini y con actividades en los sectores forestal y energía- consiguió cerrar octubre con un avance del 1,9%, desde los $ 6.300 de fines de septiembre hasta los $ 6.420 por acción.
Aunque la rentabilidad fue moderada frente a la registrada por las eléctricas, su desempeño contrastó con la caída del mercado y con el retroceso acumulado de la propia compañía durante 2026.
La corredora del BCI mantuvo su recomendación de sobreponderar el papel de Copec y fijó un precio objetivo de $ 8.300 por acción, con un potencial cercano al 29%.
En su análisis, BCI proyectó un crecimiento interanual del 34% en el EBITDA, hasta US$ 860 millones, y una expansión del 10,4% en los ingresos, hasta US$ 8.113 millones, para el período analizado por la corredora.
Las perspectivas contemplan un mejor desempeño operacional en Arauco y una evolución favorable del margen industrial en el negocio de combustibles, aunque BCI también advirtió sobre un posible efecto negativo en inventarios derivado de la valoración de existencias de combustibles.
Copec figura, además, entre las cinco acciones seleccionadas por MBI Corredores de Bolsa para su cartera recomendada de noviembre, junto con B.
La evolución de los negocios forestales y de combustibles mantiene a la compañía expuesta al ciclo económico internacional, los precios de las materias primas y las condiciones cambiarias, advierte un analista.
En ese contexto, la filial forestal de Copec prevé iniciar las operaciones de su proyecto Sucuriú en Brasil a comienzos de 2027. Se trata de la mayor inversión en la historia de la forestal Arauco, por unos US$ 4.600 millones y que debería alcanzar su pleno rendimiento en 2028.
Los analistas destacan que el financiamiento del proyecto ha sido uno de los factores que han golpeado el balance de caja de Arauco, cuya clasificación de riesgo cayó desde BBB a BBB- a mediados de este año.
El desafío de mantener las ganancias
El comportamiento de estas acciones confirma que incluso durante una corrección bursátil profunda pueden aparecer oportunidades selectivas. Pero, los factores que explicaron las alzas de octubre no son necesariamente los mismos que permitirán sostenerlas durante los próximos meses, explica un operador que destaca la volatilidad que han sufrido los mercados en las últimas semanas.
En este contexto, la temporada de resultados del tercer trimestre será determinante para evaluar la capacidad de las compañías de sostener sus valoraciones. BICE Inversiones estimó un crecimiento agregado del 32,1% en el EBITDA y del 33,3% en las utilidades de las empresas del IPSA, con SQM y el transporte como principales impulsores. Son proyecciones sujetas a la publicación de los resultados y no necesariamente se traducirán en ganancias bursátiles.
Además, las recomendaciones muestran que las corredoras no están concentrando sus apuestas exclusivamente en los valores que mejor resistieron octubre. La cartera de MBI, por ejemplo, incluye acciones que no figuraron entre las ganadoras del mes, lo que refleja la diferencia entre el rendimiento reciente y las oportunidades que los analistas identifican a futuro.