En el puerto de Montevideo, el grupo von Appen y una empresa belga compiten por mover los contenedores que llegan en barco. La belga Katoen Natie controla Terminal Cuenca del Plata (TCP), el único terminal del país dedicado sólo a contenedores, con muelle propio. Y los von Appen, dueños de Ultramar, no tienen un terminal propio en la capital uruguaya: desde el año 2000 trabajan con su empresa Montecon en los muelles públicos del puerto.
En 2021, el gobierno de la época firmó un acuerdo con Katoen Natie que le extendió a TCP la concesión hasta 2081. Los von Appen, a través de Neltume Ports, reclamaron que esa medida le impedía competir y en 2024 demandaron a Uruguay por US$ 600 millones ante el Ciadi. El 4 de septiembre firmaron un acuerdo con el gobierno para retirar esa demanda.
Ahora los von Appen quieren construir su propio terminal. El jueves 1 de octubre, según informó El País de Uruguay, presentaron formalmente a la autoridad portuaria el proyecto de un segundo terminal de contenedores en Montevideo, con una inversión de unos US$ 900 millones.
¿El problema? Katoen Natie sostiene que su contrato con el Estado impide un nuevo proyecto y advirtió que, si el gobierno acepta la propuesta, podría llevar a Uruguay al Ciadi, según recogió Montevideo Portal.
Los von Appen respondieron el lunes 5 con un comunicado. Recordaron que en diciembre de 2025 un tribunal uruguayo anuló la regla que ponía límites a la apertura de otro terminal.
¿Y el gobierno? El martes 6, el ministro de Economía, Gabriel Oddone, dijo que están revisando si el proyecto es viable desde el punto de vista legal, considerando el contrato que el Estado tiene firmado con TCP. “Cuando tengamos una respuesta se dará a conocer”, dijo, según El País.