El embajador de China en Chile, Niu Qingbao, criticó a Estados Unidos y sus políticas comerciales este miércoles.
En el marco del seminario Chile-China: mirando la próxima década, organizado por Sofofa, el representante de Beijing advirtió acerca del auge de la desglobalización y el proteccionismo, señalando a “ciertos países que anteponen sus propios intereses a todo lo demás y hacen caso omiso de las normas internacionales”.
“El concepto de seguridad nacional con fines geopolíticos recurrirá a aranceles y sanciones unilaterales, así como a la diplomacia coercitiva, sin mostrar ningún respeto por la soberanía y los intereses legítimos de otros países”, dijo el embajador.
También se refirió a las acusaciones que se le hacen a China de “inundar al mundo con su exceso de capacidad industrial” y precisó que quienes las hacen son los mismos que imponen barreras comerciales porque sus productos ya no son competitivos.
“Acusar a China de exceso de capacidad y levantar barreras no resolverá su propio problema de incompetencia. Por el contrario, tales prácticas solo perturbarán el orden económico y comercial mundial, socavarán la seguridad y la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales, obstaculizarán el desarrollo sano y ordenado de la cooperación industrial y, por lo tanto, supondrán riesgos a largo plazo para la economía mundial”, indicó.
Así, afirmó que el desarrollo industrial del gigante asiático “no supone una amenaza para el mundo, sino una oportunidad, especialmente para Chile”, ya que ambas estructuras económicas no se solapan y no compiten entre ellas.
Qingbao indicó que como economías abiertas, los dos países comparten intereses comunes en la defensa de las normas internacionales y el multilateralismo, la salvaguardia de la globalización económica, la liberalización del comercio y unas cadenas de suministro estables, abiertas y fluidas.
“Debemos resistirnos y protegernos frente a diversas interferencias externas, y permanecer especialmente alerta ante los intentos de cualquier tercero de limitar o debilitar la cooperación entre China y Chile bajo cualquier pretexto”, afirmó.
Por lo que aseguró que para ambos países ampliar aún más la profundidad y el alcance de la cooperación práctica “es una necesidad para promover nuestro desarrollo de alta calidad respectivo” y “para resistir la intimidación y defender nuestra propia dignidad, y es una buena acción que beneficia a los pueblos de ambas naciones”.
"Soy crítico con los aranceles unilaterales"
Qingbao también se refirió a los aranceles que EEUU anunció durante julio por trabajo forzoso y que le valieron a Chile un gravamen de 12,5% a sus exportaciones.
“A China nunca le han gustado los aranceles unilaterales. Creemos que el comercio internacional siempre es mutuamente beneficioso. Por eso, el libre comercio redunda en beneficio de todos los países”, dijo.
Además, aseguró que ambos países “son buenos ejemplos a seguir a la hora de promover el libre comercio y la inversión, pero creemos que esto no solo beneficia a los países, sino también a los consumidores”.
De esta manera, el embajador afirmó “soy crítico con los aranceles unilaterales y la diplomacia coercitiva, independientemente de dónde provengan”.
En lo que señaló que la prosperidad mundial depende del libre comercio y del multilateralismo, por lo que se deben cumplir las normas y reglas acordadas por la mayoría de los países.
“Además, las empresas necesitan estabilidad y previsibilidad. Si las políticas cambian de un día para otro, sin consulta ni acuerdo con los demás socios, la actividad empresarial se verá muy dificultada”, dijo.
Durante su presentación, el embajador también celebró la relación comercial entre Chile y China, señalando que el volumen del comercio ha cambiado radicalmente y que desde 2006 pasó de US$ 8,68 mil millones a US$ 62,84 mil millones el año pasado, lo que supone un incremento de más de siete veces.
“China es el segundo mercado exterior más importante de Chile, lo que aporta ingresos sustanciales a millones de familias de agricultores en Chile”, dijo.
A lo que expuso que a finales de 2024, el stock y el flujo de la inversión directa china en el país de China en Chile eran 150 veces superiores a los niveles previos a la entrada en vigor del acuerdo de libre comercio de 2006.