El importante atochamiento de casos tributarios que debe analizar la Corte Suprema, derivados de instancias previas como los Tribunales Tributarios y Aduaneros (TTA) y Cortes de Apelaciones, llevó al máximo tribunal a crear en noviembre del 2024 la denominada “tabla tributaria”.
Esto implica que habitualmente durante la tarde de los miércoles, los jueces analizan dichas causas y las trasladan a determinadas salas para su revisión y resolución, para así absorber el atraso acumulado de casaciones en la materia. O sea, los recursos legales extraordinarios que se presentan ante el tribunal de más alta jerarquía para anular una sentencia judicial.
Hasta antes de la creación de la nueva tabla, estas causas se veían en la tabla ordinaria de la Segunda Sala (dedicada a temas penales), donde competían por espacio con la creciente carga de la magistratura. La tabla especial constituye, así, una innovación para acelerar el atraso en la gestión de las causas tributarias en la Suprema.
¿Ha dado resultado este cambio? Esta es la pregunta que se planteó resolver el Observatorio Judicial.
En un informe elaborado a partir del análisis de 78 tablas semanales y de las constancias levantadas en cada audiencia, el observatorio llegó a conclusiones llamativas: por ejemplo, que las causas llegan a la tabla tributaria para su análisis con cinco a seis años de espera.
De hecho, advierte el documento elaborado por el director de Estudios del Observatorio Judicial, Juan Francisco Cruz, la tabla tributaria partió en noviembre del 2024 analizando casos vigentes desde el 2019, mientras que a mayo de este año se estaban revisando principalmente causas del año 2020.
A esto se suma que, una vez en ella, la mitad egresa -se resuelve- dentro de siete semanas, aunque una “cola persistente” permanece meses reapareciendo en la instancia sin revisarse, principalmente por falta de sala y suspensiones. O sea, persiste el atochamiento.
“La mayoría de las causas egresa dentro del primer mes y medio, pero el 10% permanece 17 semanas o más, y el máximo observado entre las egresadas es de 53 semanas (rol 7305-2019, primera causa de la tabla inaugural). Más preocupante es el grupo de causas aún activas: llevan en promedio 25 semanas en tabla, con casos extremos como el rol 12493-2019 (69 semanas en tabla a mayo de 2026) y los roles 32134-2019 y 33958-2019 (59 y 57 semanas), que reaparecen una y otra vez sin lograr verse”, advierte Cruz en el reporte.
¿Qué explica el atraso? Que semana a semana los relatores dejan registro de que buena parte de la tabla -y en ocasiones la totalidad- no se ve.
“En las semanas con vista parcial, la audiencia típicamente alcanza solo hasta la sexta causa de la tabla. Entre los motivos legibles registrados para las causas que no se ven, casi la mitad corresponde a la anotación “sin tribunal” (no se alcanza a integrar sala para la causa), un tercio a suspensiones y un quinto a causas sin estado”, observa Cruz.
El documento agrega que la tabla opera con una rotación “casi perfecta” de la sala a la cual luego se deriva para su resolución: partiendo en ciclo en la Primera y cerrando en la Cuarta.
“Esta rotación implica que ninguna sala se especializa en la tabla: cada causa tributaria puede ser vista por cualquiera de las cuatro salas según la semana en que finalmente se alegue. Combinada con la figura del flujo por relator, la identidad de la sala queda determinada por el calendario y no por la materia, lo que distingue a esta tabla del conocimiento tradicional de lo tributario radicado en una sala especializada”, recalca el documento.
El ritmo efectivo de egreso de las causas en materias impositivas es de 132 causas al año, concluye el reporte. Así, entre noviembre de 2024 y mayo de 2026 egresaron de la tabla 204 causas en unas 80 semanas, lo que deriva en un ritmo efectivo de 2,55 causas por semana.
Pero también lanza una advertencia: a esa velocidad, hacia 2030 la brecha entre el ingreso y la vista de causas en la tabla tributaria se mantendría en los actuales términos, de cinco a seis años.
Plazos más cortos
Esta no es la única controversia que ha marcado la discusión de causas tributarias en la Suprema.
El pasado 4 de agosto, el máximo tribunal emitió una resolución que levantó alertas entre los abogados: que la Segunda Sala habilitaría una tabla especial para analizar tema tributarios los martes y jueves, como una forma de reducir la carga y el atochamiento de dicha instancia.
El problema es que se estableció un mecanismo mediante el cual se informaría a los involucrados solo con 24 horas de anticipación que la Sala conocería la respectiva causa, lo que contrasta con las 48 horas vigentes previamente. Así, las tablas se informarían el lunes para ser tratadas el martes, y lo mismo el miércoles para analizarse en la sesión del jueves.
El Colegio de Abogados se opuso a esta medida y envió una carta a la presidenta de la Suprema, Gloria Ana Chevesic, advirtiendo que si bien se valora el esfuerzo para acelerar la tramitación de causas, que el poco tiempo de anticipación conllevaría un “perjuicio para el ejercicio de los derechos de comparecencia de abogados de manera telemática, lesionando el principio de igualdad respecto de quienes viven en regiones”.
Finalmente, la Suprema reculó y definió que la tabla de la Segunda Sala se informará los viernes para ver las causas el martes, mientras que el jueves se abordarán los rezagos sin agregar nuevos casos.