Son casi tres hectáreas en disputa, donde -hasta ahora- se han construido 37 casas, con valores desde los $ 600 millones.
En el exclusivo sector de La Dehesa, en Lo Barnechea, la empresa HLR Partners (del Grupo Hiller, con inversiones en las industrias del entretenimiento, alimentos y bienes raíces) inició una ofensiva judicial en contra de la Inmobiliaria Valle La Dehesa (IVLD, filial de Enaco) y otros 49 demandados (entre los que se cuentan los actuales propietarios de las 37 viviendas).
Bajo su tesis, estos se apropiaron y/u ocuparon, según corresponda, ilegítimamente una faja de terreno de unos 28.300 metros cuadrados (m2) de su Fundo el Espino, vecino al proyecto Barrio Alpino, que fue desarrollado y vendido por Enaco.
HLR -asesorada por Josefina Escobar, de Ovalle Consejeros Legales- presentó una acción reivindicatoria, que es la herramienta legal que tiene el dueño de una cosa para reclamarla y recuperarla de manos de la persona que la posee sin derecho.
En su requerimiento, recordó que el fundo lo compró en 1991, en una licitación que realizó el Ejército, y que el límite entre su predio y el de IVLD está determinado por la cota mil. “Es posible apreciar al menos 37 casas del denominado proyecto Barrio Alpino, que fueron construidas total o parcialmente, según corresponda, pasada la cota mil”, afirmó la empresa, la cual precisó que la faja de terreno -“que ha sido arrebatada”, dijo- alcanza los 12.704 m2.
Agregó que el deslinde que sostiene la demandada para su Master Plan y planos de loteo futuro en la misma zona, está unos 15 metros en promedio hacia el interior del Fundo el Espino, por una faja de 1.334 metros de norte a sur, y que suma unos 16.573 m2. En ese sector, IVLD proyecta levantar edificios habitacionales.
La filial de Enaco dijo que la firma ligada a la familia Hiller les planteó en un momento que la supuesta ocupación debía ser “compensada” con la entrega de un lote urbano de alta constructibilidad.
“No tenemos certeza de cómo se logró perpetrar esta acción. Sin embargo, es posible que tenga que ver con la evidente modificación física del terreno a través de maquinaria pesada que generó un verdadero escarpe artificial de unos tres a cinco metros”, dijo HLR.
Explicó que la inmobiliaria habría excavado una zona de protección ecológica, lo que generó un corte en el cerro, para así aumentar la superficie de sus terrenos, pues al remover parte de su altitud ahora se encontrarían -sostuvo- bajo la cota mil.
“En definitiva, este corte y remoción de tierra provocó que, de manera artificial, la línea de los 1.000 metros de altitud sobre el nivel del mar, en los antiguos lotes 8 y 11, y en los lotes 45, 46 y 47, se ‘corriera’ más de 60 metros lineales en algunos lugares, terreno que Inmobiliaria Valle La Dehesa S.A. pretende considerar como suyo por estar bajo la cota mil, pero que corresponde a una “ocupación ilegítima”, sostuvo el demandante, quien dijo que esto derivó “en la irresponsable consecuencia de permitir que hoy en día, diversos compradores hayan adquirido un inmueble de quien realmente no era dueña sobre dicha porción del terreno, encontrándose sus construcciones emplazadas en suelo ajeno”.
Con todo, pidió a la justicia la restitución pacífica de lo reclamado, lo que -añadió- deberá producirse a través de la demolición de las construcciones y el restablecimiento del paño al estado previo a su intervención, todo a su costo.
En el caso que se determine un actuar de buena fe en la enajenación de las viviendas, el demandante solicitó lo percibido por las ventas, lo que estimó en unas 443.000 UF (US$ 19 millones), aunque precisó que si se considera -solo a modo ilustrativo- que en promedio el 60% de las cabidas de cada una de las casas se emplaza dentro del área afectada, se habla de una restitución de al menos 265.000 UF (US$ 11 millones).
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El rechazo y la demanda
Inmobiliaria Valle La Dehesa por sí y citada de evicción por los compradores de las viviendas (asumió sus defensas), rechazó la denuncia de HLR. El abogado Sebastián Yanine (socio de Escobar Silva Yanine & Facuse) dijo que el título de la demandante únicamente identifica el deslinde mediante la línea quebrada C-H trazada en el plano de subdivisión original, sin hacer referencia a la cota mil.
“La referencia a la ‘cota mil’ aparece únicamente en el título de 1994, para indicar la forma en que, según la tecnología de la época, se obtuvo la línea quebrada C-H con que se subdividió originalmente el predio matriz y que constituye el verdadero deslinde con el predio de la demandante”, aseguró.
En sus palabras, HLR ideó una medida de presión contra IVLD y los propietarios, consistente en desconocer el mencionado deslinde, y que en más de treinta años de vecindad no hubo reclamaciones. “La pretensión que hoy sostiene HLR (…) solo apareció cuando el sector alcanzó un alto nivel de consolidación urbana e ingresaron a la propiedad un sinnúmero de compradores de vivienda, quienes hoy sufren la angustia e incertidumbre”, señaló la inmobiliaria, la que presentó una demanda reconvencional para que se declare la compra del dominio de las viviendas por prescripción adquisitiva.
En paralelo, Yanine presentó una demanda de indemnización de perjuicios -cuyo monto se mantuvo reservado- contra HLR, a la que acusó de mala fe y de abuso del derecho. Dijo que la firma ligada a la familia Hiller les planteó en un momento que la supuesta ocupación debía ser “compensada” con la entrega de otro terreno de IVLD, identificando un lote urbano de alta constructibilidad. “En otras palabras, bajo la apariencia de una controversia de deslindes, HLR pretendía convertir una alegada hectárea rural en una hectárea urbana de alto valor”, sostuvo.
Además, señaló que HLR no se limitó a defender un deslinde. “Utilizó la amenaza de pérdida de las viviendas de múltiples familias, la incertidumbre sobre permisos, la afectación reputacional de la inmobiliaria y proyecto y la multiplicación de litigios como palancas para forzar a IVLD a entregar lo que no debe”, señaló.
Consultada Josefina Escobar, dijo que HLR “confía plenamente en que los tribunales de justicia conocerán y resolverán esta materia como en derecho corresponde”.
Sebastián Yanine, por su parte, insistió que HLR busca obtener beneficios económicos que no corresponden: “Así lo demostraremos ante la justicia, para tranquilidad de los vecinos que han sido injustamente involucrados en la censurable estrategia de HLR y a quienes -por cierto- seguiremos defendiendo”.