Los mercados se calmaban este jueves, después de que la Reserva Federal (Fed) sacudiera los precios de toda clase de activos por su disposición a enfrentar la alta inflación en Estados Unidos.
La divisa caía $ 1,7 hasta los $ 958,3 en la apertura, en línea con una cierta distensión afuera, donde el petróleo Brent caía 2,6%, los rendimientos del Tesoro bajaban unos 5 puntos base (pb) y el futuro de cobre transado en Londres resurgía 1,3%. Un indicador del dólar global se estabilizaba.
La semana de los mercados ya se apresta a terminar en Chile, por lo que se esperan bajos montos transados y, de hecho, la Bolsa de Santiago tendrá un cierre anticipado este jueves, previo al feriado nacional del 18 de septiembre.
Halcones en acción
El dólar-peso viene de cerrar en máximos de 11 meses, ya que la Fed no solo subió la tasa oficial en 25 pb -como se esperaba-, sino que además envió señales de estar tomándose en serio la posibilidad de que este sea el inicio de un ciclo de ajustes monetarios.
"La subida de tasas del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, sigla en inglés) debe interpretarse -y así la interpretaron claramente los mercados- como hawkish (restrictiva)", publicó el equipo de estrategas de BBVA encabezado por Alejandro Cuadrado.
"La decisión fue unánime. El diagrama de puntos mostró que los miembros del FOMC esperan otra subida en 2026, lo que valida lo descontado por el mercado de unos tipos más altos durante más tiempo. Además, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, empleó en la rueda de prensa una terminología que sugiere que él también prevé un mayor endurecimiento monetario", repasó.
Así, el anuncio "reforzó al dólar en general y debilitó los activos de riesgo, contribuyendo a la depreciación de las divisas de Latinoamérica". Mientras, en particular, "los bajos tipos en Chile han convertido esencialmente al peso en una divisa de financiación y no han ofrecido el respaldo del que gozan sus pares".