En marzo, Andrés Guimpert asumió como gerente general de Isapre Esencial, la aseguradora ligada a la Corporación Chileno Alemana de Beneficencia, controladora de la Clínica Alemana.
El ejecutivo contaba con experiencia en la industria, concretamente 15 años en Cruz Blanca, donde también llegó a la gerencia general. No obstante, ahora aterrizó a una compañía que aún no cumple los cinco años, con la meta de guiarla hacia el equilibrio financiero.
En sus primeros meses, cuenta Guimpert a DF, se ha concentrado en fortalecer el área comercial y de operaciones para dar ese paso, con la meta de alcanzar los 100 mil afiliados en los próximos años. A junio, en el último reporte de la Superintendencia de Salud, Esencial contaba con 57.615 beneficiarios.
En el primer trimestre -que es el de mejores resultados financieros para las isapres, dado que en el verano el sistema entrega menos prestaciones de salud-, la aseguradora tuvo apenas $ 30 millones en pérdidas. El gerente explica que con estos números, el grupo incluso ha superado las expectativas que tenía al crear la isapre, en medio de la crisis del sistema. “Este es un proyecto que apuntaba a lograr el equilibrio en el séptimo año (desde la entrada en operación) y si todas las condiciones se siguen dando como hasta ahora, lo lograríamos a finales del próximo año, que es el quinto. Estamos adelantando el equilibrio, obviamente si las condiciones y la regulación se mantienen tal cual como estamos”, aventura.
57.615 beneficiarios tenía Esencial a junio.
El modelo
Guimpert insiste en que el proyecto de Esencial está basado en una idea de desmarcarse del modelo con el que opera la industria, denominado como fee-for-service (pago por cada servicio), migrando a un modelo similar al europeo -y particularmente el inglés-, donde los pacientes tienen un médico de cabecera y un prestador determinado que los atiende a lo largo del tiempo.
Este modelo ya lo están aplicando junto a su clínica hermana, la Alemana, pero ahora quieren ampliarlo. “Buscamos hacerlo crecer, porque tiene menor gasto de bolsillo para los afiliados, pero también en las prestaciones. El médico de cabecera resuelve casi el 70% de los problemas en la primera consulta, entonces ayuda a descongestionar a los especialistas (...) los afiliados se atienden siempre en el mismo prestador y eso evita la fragmentación en la atención”, esgrime el ejecutivo.
Guimpert subraya que esto es un cambio cultural que, en un principio, requiere mayor inversión del prestador, pero que tener a los médicos especialistas con más espacio y a los pacientes atendiéndose siempre en el mismo lugar, al largo plazo se vuelve conveniente.
Ahora, la idea es llevarlo afuera del Grupo Alemana y masificarlo. El gerente detalla que el último mes (julio) marcaron un récord en ventas, lo que estuvo empujado porque el 50% de los contratos se firmaron por planes no asociados a clínicas del conglomerado.
“Estamos buscando efectivamente alcanzar otro segmento”, remarca.
La isapre ya ofrece convenios con clínicas como Indisa, Santa María, la Red Dávila y RedSalud. Por otra parte, Guimpert ve un espacio de crecimiento más grande en regiones -donde tienen convenios con Andes Salud y las clínicas regionales del grupo-, que representan solo entre un 3% y un 4% de la cartera.
En ese sentido, ven la posibilidad de replicar el plan en el sur en las clínicas de Alemana en Valdivia o Temuco, pero admite que primero les gustaría hacerlo con otro prestador independiente en Santiago.
$30 millones perdió la aseguradora el primer trimestre.
La oportunidad del sector
Todo este impulso se da en un momento en que el sistema, para Guimpert, tiene una “oportunidad única”.
Después de la ley corta de isapres, plantea, se volvió a consolidar el sector privado y eso se ha reflejado en que en los últimos meses, las aseguradoras como conjunto volvieron a recuperar afiliados, luego de la migración masiva a Fonasa.
“La industria ahora tiene que evolucionar en su modelo de financiamiento, pasar de entregar prestaciones a un modelo de gestión de salud, porque eso, en el fondo, es lo que nos va a permitir ser sostenibles en el tiempo y resolver de una manera distinta las necesidades que tienen las personas”, proyecta.
Agrega, también, que las aseguradoras deberían entregar “propuestas más claras a los afiliados”, para que puedan entender y comparar mejor los distintos planes que el sistema les ofrece. “Creo que es importante que el resto de las isapres también vayan visualizando que el modelo fee-for-service no es el camino (...) espero que nuestro empuje sirva como ejemplo de este modelo”, dice.
De la mano con eso, añade que otro ingrediente que está jugando a favor de las isapres es la reducción en el abuso de licencias médicas, luego de las acciones de Contraloría que han empujado a mayores controles de fraudes y avances en regulaciones respecto a estos subsidios. “En nuestro caso no se ha visto una baja tan importante (de costos), porque tenemos un segmento que no es muy intensivo en el uso de licencias (...) pero sí hemos visto una mejora”, explica.