Uber ha eliminado más de 500 puestos de trabajo en Chile desde 2023 como parte de un proceso de reestructuración global, transformación digital y reducción de costos.
El dato figura en una carta de despido enviada en abril de 2026 a una ejecutiva de Uber for Business Chile e incorporada posteriormente a una demanda laboral ante el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago.
En el documento, Uber detalló que en mayo de 2023 comenzó un proceso de desvinculación que alcanzó a cerca del 10% de la dotación que la compañía mantenía entonces en Chile. Solo siete meses después, Uber volvió a ajustar su estructura y eliminó otros 136 cargos en el país. La ofensiva también cruzó las fronteras: esa misma reestructuración afectó a 200 trabajadores de México, Colombia, Perú, Estados Unidos y Canadá.
“Parte del proceso de reestructuración a la fecha ha resultado en la eliminación de más de 500 puestos de trabajo solo en Chile”, señaló la empresa.
La plataforma explicó en la misiva que la decisión se fundamenta en circunstancias “objetivas, graves y permanentes de carácter económico y tecnológico que hacen inevitable y necesaria su desvinculación”. De hecho, Uber sostuvo que se encuentra en un proceso de reestructuración global, automatización de procesos y racionalización de la estructura organizacional.
La reorganización contempla automatizar procesos, externalizar funciones y trasladar tareas hacia cargos regionales, además de evitar duplicidades y reducir costos operativos que, según la firma, no se condicen con sus ingresos proyectados.
Estos números se conocen cuando el gobierno realiza cambios en el reglamento de la llamada "Ley Uber", que regula la operación en Chile de las plataformas de movilidad. Según explicó en su minuto el biministro de Transportes y Obras Públicas, Louis de Grange, los ajustes buscan proteger el empleo que estas compañías generan, en un momento en que Chile enfrenta las peores cifras laborales de los últimos cinco años, con una tasa de desempleo de 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio 2026.
Más crecimiento con menos contrataciones
Los ajustes conocidos en Chile coinciden con la estrategia global descrita por Uber en su conferencia de resultados del segundo trimestre. La política no se produce en un escenario de contracción: durante el período, las reservas brutas de la plataforma crecieron 22% y superaron los US$ 58 mil millones, mientras el flujo de caja libre acumulado en 12 meses sobrepasó por primera vez los US$ 10 mil millones.
Pese a estas cifras récord, el CFO de Uber, Balaji Krishnamurthy, afirmó en el conference call del segundo trimestre que la compañía ha mantenido durante varios años una gestión “disciplinada” de la dotación. Durante el segundo trimestre revisó su estructura y recortó entre 10% y 20% del personal en algunas áreas específicas. El ejecutivo no identificó las unidades ni los países afectados.
Parte de esta política se apoya en la inteligencia artificial. Según Krishnamurthy, cerca del 100% de los ingenieros utiliza herramientas de programación basadas en IA y las mediciones internas muestran que la producción de código por trabajador se ha duplicado. Esto ha permitido moderar el ritmo de nuevas contrataciones.
Uber también está incorporando IA en atención al cliente, donde espera elevar la calidad de las interacciones y reducir costos, además de marketing. Los ahorros, explicó el CFO, serán reinvertidos en el crecimiento de la plataforma y en mejorar la experiencia de consumidores y conductores.
El CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, reconoció en la misma conferencia que existe preocupación entre autoridades y comunidades por la eventual pérdida de empleos asociada a la inteligencia artificial y los vehículos autónomos. El ejecutivo sostuvo que esas inquietudes son reales y llamó a avanzar mediante diálogo y una regulación que permita sostener la innovación.
Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC UDP), explicó que el avance tecnológico genera crecimiento y nuevos puestos, pero también puede perjudicar a trabajadores cuyas tareas están siendo sustituidas y que tienen pocas herramientas para adaptarse o trasladarse hacia otras ocupaciones.
El economista aclaró que no dispone de información para determinar cuántas empresas están siguiendo el camino de Uber. Sin embargo, indicó que estudios del OCEC UDP muestran que varias ocupaciones que en 2020 tenían a más de la mitad de sus trabajadores en alto riesgo de automatización registran hoy menos empleo que en plena pandemia.
Entre ellas mencionó a vendedores de tiendas, trabajadores de secretariado, vendedores de entradas y cajeros, asistentes de contabilidad, empleados de tareas administrativas generales y operadores de grúas y aparatos elevadores.