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REGÍSTRATE AQUÍLa medida puede ahuyentar a los viajeros, advierten los operadores de la industria.
Por: Equipo DF
Publicado: Miércoles 2 de noviembre de 2016 a las 04:00 hrs.
Los legisladores de Bolivia aprobaron un nuevo impuesto para los turistas no-residentes de 100 bolivianos (US$ 14,4) para los que llegan por aire y 30 bolivianos, para las llegadas terrestres. El impuesto está destinado a financiar el Fondo de Desarrollo y Fomento del Turismo (Fontur). El nuevo impuesto recaudará relativamente poco, aproximadamente US$ 5 millones anuales, y tendrá costos importantes asociados a su recaudación, los que, espera el gobierno, serán absorbidos por los propios operadores turísticos.
El impuesto será irritante para muchos turistas, quienes ya tienen que cumplir con los costosos requerimientos de visa, al igual que las tasas de aeropuertos y contribuciones municipales a su ingreso al país.
La eficiencia del pequeño fondo para promover el turismo boliviano también es cuestionable. El gobierno ya tiene una agencia para fomentar el turismo, y los operadores de la industria temen que Fontur simplemente sea usurpado para financiar las actividades existentes más que para promover nuevas iniciativas del sector privado.
Durante la última década, el turismo ha adquirido más importancia. Según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, la industria contribuyó un 7% al Producto Interno Bruto (PIB) y representó 6,2% del empleo directo e indirecto de Bolivia en 2015. Sin embargo, Bolivia necesita hacer más para competir con los rivales países vecinos para aumentar su participación en el mercado.
La encuesta bianual del Foro Económico Mundial con su oficina principal en Suiza evalúa los factores y políticas que ayudan a desarrollar los servicios turísticos y de viajes. Bolivia ha quedado atrapada en el tercio inferior de la tabla desde su creación, en 2007.
Un factor que favorece fuertemente al país es su competitividad en términos de precios, apoyados por alojamiento, transporte y comida baratos. Los recursos naturales bolivianos también se cotizan bien, con alta diversidad de fauna silvestre y reservas naturales protegidas. Sin embargo, las barreras de entrada como visas y altos impuestos para viajes por aire contrarrestan esas ventajas.
En la última encuesta publicada en 2015, Bolivia está en el lugar número 100 de un total de 141 países, lo que es muy por debajo de sus vecinos Chile (lugar 51), Argentina (57) y Perú (58), quienes se encuentran en la mitad superior del rating. Brasil está más arriba todavía, ocupando el lugar 28.
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