Brasil perdió terreno en el comercio mundial en 2012, y la Organización Mundial de Comercio (OMC) se pregunta hasta qué punto esa situación puede empeorar este año, considerando la persistente debilidad de la economía mundial y las acciones dentro del país.
En el ejercicio anterior, las exportaciones brasileñas disminuyeron 5% en valor, la segunda baja más pronunciada entre grandes países emergentes (en Sudáfrica cayó 11%) y más del doble del promedio mundial (2,1%). En 2010 y 2011, las ventas externas brasileñas habían crecido 32% y 27%, superando incluso a China (29% y 18%).
La OMC coloca el énfasis en las importaciones para tener mejor idea de los resultados del comercio el año pasado. Las compras brasileñas bajaron 2%, en sintonía con el promedio global, pero eso llegó después de importantes alzas de 43% y 24% en 2010 y 2011, tasas que superaron las de otros emergentes.
Como resultado, la participación brasileña en las exportaciones mundiales descendió a 1,7% (1,8% en 2011), ubicándose en la posición 22. Del lado de las importaciones, Brasil mantuvo su peso en 1,6%, pero perdió una posición, al lugar 21, con US$ 233.000 millones.
Al presentar proyecciones del comercio global, Pascal Lamy, director general de la OMC, advirtió que 2013 puede ser peor de lo esperado debido a los fuertes riesgos de deterioro vinculados a la crisis del euro, al ritmo de contracción fiscal en las economías desarrolladas, y la amenaza de algunos países de restringir más el comercio para proteger sus mercados.
Consideró que actualmente la amenaza de proteccionismo está más presente que en cualquier otro momento desde el inicio de la crisis global “porque las políticas que se intentaron para restaurar el crecimiento fueron en vano”.
En una respuesta a Valor, observó que un tema es si el “boom” de commodities será infinito, y visiblemente en dirección a Brasil se mostró cauteloso: “Tengo mis dudas. Habrá un momento en que el volumen y el valor de ese segmento serán víctimas de economías desaceleradas, aunque la tasa de crecimiento de los emergentes continúe siendo entre dos y tres veces más alta que las de las economías desarrolladas en los próximos años”.
La expectativa es que las exportaciones brasileñas continúen sufriendo el impacto de una menor demanda de materias primas de China, porque el país asiático no puede exportar al mismo ritmo a una Europa en recesión, que dejó de ser su mayor mercado (ahora es EEUU).
Por otro lado, los precios de las commodities retrocedieron fuerte. Las estadísticas de la entidad muestran que el valor de ventas del hierro cedió 24,8%; de azúcar, 14%; café y té, 27,6%, por ejemplo.