Anthropic comunicó a sus inversionistas que será rentable este trimestre, mientras busca disipar las preocupaciones sobre el agresivo consumo de efectivo de las empresas de inteligencia artificial (IA) de frontera antes de su esperada oferta pública inicial (OPI).
La compañía informó a un pequeño grupo de accionistas que su resultado operacional ajustado será positivo por segundo trimestre consecutivo, según varias personas con conocimiento del asunto. Esta métrica excluye costos como las compensaciones basadas en acciones.
Los márgenes brutos de Anthropic superan el 80% antes de contabilizar los ingresos compartidos con socios de distribución, entre ellos Amazon, y el costo de entrenamiento de sus modelos, según dos de las personas.
Mantener una rentabilidad sostenida supondría un hito importante para la compañía, fundada hace cinco años, de cara a su prevista salida a bolsa.
Anthropic eligió al Nasdaq como mercado para una OPI que podría valorarla en US$ 2 billones (millones de millones) o más, según una persona con conocimiento del asunto. La compañía declinó hacer comentarios.
Se esperaba que el creador de Claude revelara su prospecto la semana pasada. En cambio, la empresa compartió documentos con un pequeño grupo de inversionistas y responderá sus preguntas antes de hacerlos públicos, según personas familiarizadas con el proceso.
Preocupaciones y llamado a desacelerar
La salida a bolsa llega en un momento complejo para la industria de la IA, cuando el vertiginoso ritmo de desarrollo choca con la inquietud pública por el impacto de la tecnología en ámbitos que van desde el medio ambiente y el empleo hasta el futuro de la humanidad.
El sábado, Dario Amodei, director ejecutivo de la startup valorada en US$ 965 mil millones, hizo un llamado a la industria de la IA a desacelerar el ritmo de desarrollo.
Los potenciales inversionistas ahora deben evaluar las implicancias del intenso escrutinio sobre la seguridad de la IA, además de un modelo de negocios que aún no ha sido puesto a prueba en los mercados públicos.
Anthropic registró una utilidad operacional ajustada en el segundo trimestre, luego de que sus ingresos se multiplicaran por 14 respecto de un año antes, hasta US$ 11.500 millones. El grupo alcanzó ingresos anualizados de US$ 65 mil millones a fines de julio, frente a US$ 9 mil millones al cierre del año pasado.
“Si continúan operando con estos márgenes y tasas de crecimiento, será muy difícil competir (con Anthropic) porque tienen muchísimos (recursos de computación)”, dijo Joey Brookhart, analista de SemiAnalysis que cubre los laboratorios de IA.
Los inversionistas proyectan que Anthropic terminará el año con US$ 120 mil millones en ingresos anualizados y cerrará 2027 con casi el triple de esa cifra, añadió.
Sin embargo, los intentos por seguir la trayectoria del negocio se han visto complicados por los llamados a desacelerar o pausar el desarrollo de la IA. Hacerlo podría ahorrarle a la compañía miles de millones de dólares en costos de entrenamiento de modelos nuevos y más avanzados, pero también podría permitir que sus rivales acorten la distancia.
En un ensayo publicado el sábado, Amodei afirmó que la industria “debe desacelerar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA”, en medio de la alarma por el poder de los nuevos modelos. Su llamado fue respaldado por Sam Altman, máximo ejecutivo de OpenAI, y Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX.
Altman confirmó el sábado a Fortune que OpenAI seguirá siendo una empresa privada este año, pese a haber presentado de manera confidencial en junio la documentación para su propia OPI. Dijo que 2026 sería un “momento poco aconsejable” para salir a bolsa, dadas las preocupaciones sobre la seguridad de la IA.
Empleados de los laboratorios rivales han mantenido estrechas comunicaciones durante las últimas semanas sobre la implementación de medidas para gestionar de manera segura el desarrollo de la IA, según personas familiarizadas con las conversaciones, algo muy inusual dada la intensa competencia entre las compañías.
Esas conversaciones privadas fueron impulsadas por recientes brechas de seguridad, una creciente inquietud entre los investigadores por las capacidades de los nuevos modelos de IA y el reconocimiento de que era poco probable que el Presidente Donald Trump pusiera freno a la tecnología.
“Estamos solos en esto”, dijo un empleado de un laboratorio de IA de frontera.
El diálogo mantenido por canales informales sentó las bases para que Altman y Amodei declararan públicamente y de manera coordinada esta semana su apoyo a una desaceleración, según las personas con conocimiento del asunto.
Business Insider informó anteriormente que Anthropic cotizaría en el Nasdaq.