El millonario Carlos Slim está preparando una estrategia potente para llegar al mercado de televisión en México y aprovechar la reforma al mercado de telecomunicaciones, pese a que los cambios amenazan su dominio en el negocio de la telefonía.
El Senado comenzará a discutir hoy el proyecto de ley, que busca impulsar la competencia y la inversión en una industria de US$ 30 millones anuales.
Pese a que el proveedor de servicios inalámbricos de Slim, América Móvil, es una de las principales razones para legislar y crear mayor competencia en México, las propuestas para dar a los consumidores más opciones de televisión satelital y por cable beneficiaría a la compañía, aseguró el director de finanzas, Carlos García-Moreno, el mes pasado.
La ley le ofrece a Slim la mejor posibilidad que ha tenido en años de obtener una licencia para ofrecer servicios de televisión de pago por satélite y cable, dijo a Bloomberg Pablo Vallejo, analista de Corporativo GBM. Slim, la persona más rica del mundo, está amasando activos, incluyendo equipos de fútbol mexicanos y los derechos para transmitir los Juegos Olímpicos, para atraer a los clientes con programación exclusiva.
“Se van a mover muy rápido”, dijo Vallejo. “Probablemente comenzarán con promociones muy intensas para ganar participación en el mercado”, agregó.
América Móvil puede moverse con rapidez porque tiene preparada una estrategia para ingresar al negocio de la televisión de pago: tiene una opción para adquirir una participación mayoritaria en Dish México, la segunda cadena de televisión satelital más grande de ese país, inmediatamente después de que América Móvil obtenga su licencia de TV.
Slim también podría fácilmente proveer de televisión a través de las conexiones de fibra óptica de Internet que tiene en algunos barrios.
Acuerdo con Dish
Sin una licencia de TV propia, Slim ha tenido que improvisar. América Móvil tiene desde 2008 a Dish como socio, dejando que el operador venda servicios por satélite, junto con sus propios planes de telefonía e Internet. De hecho, los consumidores pagan estos tres servicios en una sola cuenta.
Dish México -un joint venture de MVS Comunicaciones y EchoStar, del multimillonario Charlie Ergen- tenía 2,5 millones de suscriptores a fines de 2012, según Amy Yong, analista de Macquarie Securities. Esa cifra podría quintuplicarse hacia 2022, por lo que se convertiría en un blanco atractivo para América Móvil.
Dish México está probablemente avaluada en US$ 1.000 millones. América Móvil tenía 45 mil millones de pesos mexicanos (US$ 3.800 millones) en dinero en efectivo a fines de 2012, así que podría cubrir de buena forma la adquisición de al menos un 50% de la compañía satelital.
Con la legislación actual, el dominio de América Móvil en los servicios de telefonía le prohibía expandirse hacia el negocio de la televisión. “Es paradójico que una compañía como América Móvil con operaciones en 29 países tenga la oportunidad de ofrecer servicios en prácticamente todos ellos excepto en su país de origen”, dijo García-Moreno en la Cumbre Económica de Bloomberg en México en marzo.
ALCANCES DE LA LEY
Negocio de la telefonía
Con la ley los reguladores pueden dividir compañías que tengan más de un 50% de participación de mercado. América Móvil tiene el 70% de los subscriptores de telefonía celular y cerca de un 80% de los teléfonos fijos.
Participación de extranjeros
Levanta las restricciones a la inversión extranjera en redes de telefonía fija para motivar a más competidores.
Infraestructura común
La ley requerirá que América Móvil comparta parte de su infraestructura y se adhiriera a las normas que rigen las tarifas que cobra a los competidores para conectar las llamadas.
Plazos para la aprobación
Pasarán meses antes de que la ley se apruebe, así es que América Móvil tendría que esperar hasta 2014 o quizás más para obtener su licencia de televisión.